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El coqueto estadio Antonio Di Giácomo, de Unión de Arroyo Seco, fue testigo de una pequeña revolución. Allí jugaban Leones FC y Central Córdoba de Rosario, por la fecha 21 de la Primera C. A las 15.10, y cuando el partido había comenzado, Lionel Messi, de campera negra y zapatillas blancas, ingresó por un pasillo que desemboca en una especie de palco, detrás de uno de los arcos.
Fue a ver en primera persona a Leones, el club de su familia que tiene a su hermano Matías como presidente, y que marchaba en el cuarto lugar de la Zona B, en puestos de clasificación a los playoffs por el ascenso a la B Metropolitana. El capitán argentino se ubicó en una silla y vio el encuentro de cara al arco que defendió Lucas Alegre, arquero de Leones. Justo debajo suyo, el cartel con el nombre del estadio Antonio Di Giácomo, un recinto con capacidad para cerca de 1000 personas que cobija a Leones desde el comienzo de la temporada.
¡EL GOAT PRESENTE EN EL FÚTBOL ARGENTINO! Leo Messi está observando el partido entre Leones de Rosario, club presidido por su hermano, y Central Córdoba por la #PrimeraC.
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 25, 2026
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La llegada de Messi al estadio hizo que muchos chicos se arremolinaran en torno a la construcción que sirve como palco desde la que el ídolo y sus allegados vieron el partido. Cerca de doscientas personas esperaron pacientemente el final del encuentro para sacarse una foto con él, pedirle una firma o tan solo agradecerle por el subcampeonato mundial conseguido la semana pasada en Nueva Jersey. O por tantos otros logros.
De buen humor, Messi saludó y agradeció. Levantó su brazo derecho ante cada muestra de afecto y se retiró un minuto después de que el árbitro Gonzalo Creimermann señalara el final del partido, que el Charrúa ganó 2-0 con los goles de Marcos Córdoba y Franco Fernández. Fue la primera vez que la Pulga siguió en la cancha una presentación del equipo de su familia, que desde esta temporada milita en la Primera C, a la que llegó directamente por una decisión de la AFA.
“Meeeesssi, Meeesssi”, cantaron los chicos que hacían deportes en el club y estaba en el estadio. Pocos vibraban por lo que hacían los futbolistas de Central Córdoba y Leones adentro de la cancha y la enorme mayoría quería tener su momento con el 10. En el palco, Leo firmaba y firmaba. Como las dos camisetas -una titular y otra suplente- de Unión de Arroyo Seco, el club que le presta la cancha a Leones para jugar como local. La comisión directiva de esta institución, además, le entregó una serie de objetos recordatorios de su visita. El capitán -de Inter Miami, de la selección argentina- no perdió nunca la sonrisa, siempre acompañado por el mate. Infaltable.
Las crónicas del partido entre Leones y Central Córdoba dirán que con el Messi más famoso en las tribunas, la figura del encuentro fue... otro Messi. Se trata de Joaquín, mediocampista de Central Córdoba formado también en Newell’s, donde llegó a la Reserva. Sin parentesco alguno, el otro Messi, de 24 años, llevó la 10 y manejó los hilos del equipo charrúa, que con la victoria como visitante escaló un par de lugares en la tabla de posiciones de la Primera C.
Al final del partido, los hinchas se movieron como hormigas para seguirle el paso al Diez. Acompañado por una guardia de seguridad privada, desanduvo el camino por el que había llegado. Una escalera caracol negra y un pasadizo paralelo a la cancha. La “delegación Messi” se retiró en dos autos negros. La escoltaron unas 200 personas, que blandían camisetas con el número 10 -algunas, incluso de Leones- y vitoreaban al rosarino. De a poco, se corrieron para dar paso a los vehículos, que regresaron al club de campo en Funes donde vive la familia Messi. Unos 38 minutos de viaje.
En ese momento, a una distancia similar, Newell’s Old Boys -el club que formó a La Pulga- empezaba su partido contra Talleres de Córdoba, por la primera fecha del torneo Clausura. En el Coloso Marcelo Bielsa había banderas de agradecimiento al capitán argentino por lo hecho en la última Copa del Mundo. Mientras, él y sus allegados ya emprendían el camino de regreso a su casa.
Salvo salidas puntuales como la de este sábado para ver a Leones -fue el estreno de Lionel en cancha; meses atrás había seguido el debut del equipo desde Miami y a través de su celular-, el capitán permanecerá con su familia por unos días más. Estaba claro de antemano que no jugaría este mismo sábado para Inter Miami por la MLS frente a Montreal. Y que tampoco lo hará el próximo miércoles en el Juego de las Estrellas de la liga estadounidense, al igual que su compañero Rodrigo De Paul, quien también está de vacaciones.
¡¡TODO ES CARIÑO PARA EL GOAT!! Leo Messi, rodeado de amor tras ver a Leones de Rosario vs. Central Córdoba por la Primera C del Fútbol Argentino. pic.twitter.com/ikMZOo6943
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 25, 2026
A diferencia del año pasado, cuando el rosarino se ausentó de este partido y fue sancionado con una fecha de suspensión -que cumplió-, esta vez no habrá castigo. Su club informó con la suficiente antelación que estaría de vacaciones luego de su participación en la última Copa del Mundo con la selección argentina.
Una posibilidad es que Messi sí esté presente el próximo sábado (desde las 20.30, hora de la Argentina), cuando Inter Miami se mida con Columbus por la MLS. Sería su regreso oficial a las canchas, a casi dos semanas de la final del último Mundial perdida con España. Y con la incógnita todavía sin develar sobre su futuro en la Albiceleste.

No hubo tiempo ni espacio para que el capitán argentino fuera abordado por ningún medio de prensa en Arroyo Seco, por lo que habrá que esperar para saber si la final del último Mundial fue su último partido con la selección argentina. En la AFA, claro, querrán que siga. Y nadie piensa en un adiós sin una despedida acorde: se pueden organizar hasta seis partidos amistosos antes de fin de año, cuatro en la ventana de septiembre-octubre y otros dos en noviembre.
De todas maneras, fue Leandro Paredes -otro que puso en duda su continuidad en el equipo nacional- quien contó que la decisión de Messi estaba tomada de antemano y que, por esa razón, el plantel albiceleste no quería que llegara ese “último partido” en el Mundial. “Duele porque, como lo dijimos durante todo el Mundial,no queríamos que llegara el último partido. Creo que él había tomado una decisión de que era su último partido en la selección”, dijo el mediocampista de Boca. Y añadió: “Ojalá que no, ojalá que pueda seguir jugando. Va a ser decisión de él. Lo que a él lo haga feliz seguramente a nosotros también”. Messi tiene la pelota. Como siempre. Como nunca.




