La fiebre brasileña dará una ganancia millonaria

No quedan entradas y el superávit se calcula en US$ 75 millones.
No quedan entradas y el superávit se calcula en US$ 75 millones.
(0)
23 de marzo de 2000  

SAN PABLO (ANSA).- La velocidad siempre sedujo a los brasileños. Y el desembarco de las máquinas más rápidas del planeta produjo una revolución sin precedente. Las 62.000 entradas para ocupar las tribunas del trazado de Interlagos, donde el próximo domingo se desarrollará la segunda carrera de la temporada de Fórmula 1, se agotaron a comienzos de la semana.

Esta referencia, que podría no sorprender, se convirtió en la primera señal de la fiebre que existe aquí. De acuerdo con los cálculos de la firma Conventions and Visitors Bureau, el próximo Gran Premio será el más redituable de la historia, porque se estima que las ganancias serán de unos 75 millones de dólares. Y el gran responsable de este entusiasmo es, sin duda, Rubens Barrichello, ya adoptado por la torcida como el sucesor del inolvidable Ayrton Senna.

Por primera vez un piloto brasileño correrá en su propia tierra sobre una Ferrari, marca que mueve pasiones en cualquier lugar del planeta. Además, el segundo puesto obtenido por Rubinho en la apertura del campeonato, en Australia, aumentó las expectativas. La alcaidía paulista invirtió 6 millones de dólares en reformas del autódromo, y los beneficios dieron resultado. Porque la capacidad hotelera de la ciudad ya está en un 85% (hay que tener en cuenta, por ejemplo, que en los tiempos de Senna había menos lugares que en la actualidad), y porque la competencia generó 5300 empleos temporarios (desde el pintor de las líneas del circuito hasta los barman contratados de urgencia por los hoteles). Incluso, la venta del merchandising de Ferrari (gorros y banderas, fundamentalmente) se duplicó con relación a la del año último.

Y el negocio del F.1 se extendió a todos los terrenos. El sindicato de Hoteles, Bares y Restaurantes aportó otro detalle sorprendente al vaticinar un crecimiento del 20% en el comercio de San Pablo para el fin de semana.

Más allá de lo que suceda con Barrichello y Ferrari, el GP de Brasil del 2000, indudablemente, será inolvidable.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.