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Golpe de suerte, méritos bien ganados, obra del destino... ¿quién sabe? La cuestión es que la carrera futbolística de Sebastián Neuspiller está signada por el vértigo y es una de las más raras de la actualidad. Basta con un sólo dato para dar cuenta de lo rápido que se le dieron las cosas: mañana firmará un contrato de representación con el empresario Gustavo Mascardi que le asegura un lugar en un club grande de la Argentina, por haber convertido catorce goles en... Fénix, de la primera D.
A tal punto se refleja el sorprendente ascenso en sólo tres meses deNeuspiller, de 26 años, que en el convenio figura una cláusula por la cual el empresario no recibirá ningún porcentaje si el jugador es convocado para el seleccionado nacional.
En el alocado encadenamiento de hechos, el plan Mascardi prevé que Neuspiller abandone las polvorientas canchas de la categoría más humilde y se sume en el verano a la pretemporada de un equipo con pretensiones en el Clausura. Se habla de Independiente y de San Lorenzo, pero aún no hay nada definido. Ante todo, la promesa del empresario está vigente...
"Todavía no tomé conciencia de todo esto, pero no le temo al desafío -señala Neuspiller- porque creo que tengo personalidad para afrontarlo. Mis antecedentes en la primera D me avalan, aunque debo demostrar lo que sé en la primera división".
Paralelamente con sus sueños de delantero en el fútbol grande, Neuspiller cursa cuarto año de medicina y le faltan ocho materias para recibirse.
Así, su vida le marcó dos caminos, pero él ya sabe cuál elegir: "Esta es una oportunidad de progresar en el fútbol que no puedo dejar pasar; por eso no tendría problemas de postergar los estudios. Obviamente, pienso terminar la carrera porque me falta sólo un año y sería una picardía abandonarla". Todo se dio de manera extraña en la trayectoria de Neuspiller. Hace tres meses, el técnico del seleccionado de la facultad de medicina, que en ese momento también conducía a Juventud Unida, lo tentó para que se iniciara en el fútbol de la primera D.
A los pocos días, el entrenador Rodolfo Muñoz se alejó de ese club y llevó a Neuspiller a Fénix. "La única condición que puse fue que no quedara ligado al club en la semana. Permitieron que me entrenara por mi cuenta para estudiar y trabajar en el Hospital Durand y que sólo jugara los partidos".
El delantero tuvo un corto período de adaptación en la categoría, y en el séptimo partido comenzó con una inusual seguidilla de conquistas, algunas de ellas espectaculares.
Un gol a Victoriano Arenas, dos a Central Ballester, cuatro a Villa San Carlos, cuatro a Muñiz y uno a Claypole le sirvieron para que el empresario número uno se conviertese en su apoderado. Y además se adueñó de un récord en el fútbol argentino al haber conquistado cuatro tantos en dos partidos consecutivos en un torneo oficial de la AFA.
Antes de que trazara esta historia de goles e ilusiones, Neuspiller reconoce que tenía poca idea de cómo se desarrolla el fútbol del ascenso: "En realidad, sólo tenía un idea muy vaga de los clubes de las distintas divisiones, porque desde chico le presté atención únicamente a los equipos de primera división. Es más, hoy mismo no conozco ningún nombre de los jugadores rivales de la primera D".
Durante cinco años, Neuspiller participó en la liga amateur de Obras Sanitarias y también jugó en distintos certámenes de intercountries representando a El Ombú. Es decir, nunca pasó por las divisiones inferiores. "Siempre tomé al fútbol como un juego. Yseguiré pensando lo mismo por más que tenga la suerte de jugar en un club grande o en el exterior", comenta.
Su realidad lo encuentra hoy con 26 años, una edad que siembra dudas sobre el futuro de cualquier jugador. Pero a él no parece inquietarle: "Muchos me preguntan por qué no me tomé en serio el fútbol antes, pero no me arrepiento de lo que hice. Claro que ahora me gustaría tener 20 0 21 años, pero estoy en perfectas condiciones físicas y tengo mucho por delante".
Está construyendo el sueño del pibe. Sus capacidad goleadora y su personalidad lo están ayudando para logra el gran objetivo. Sólo falta que el destino le haga un guiño y pegue el gran salto al fútbol profesional.
¿De la Da la A; por qué no? Así piensa Neuspiller.
Para Neuspiller es una costumbre utilizar teléfono celular o trasladarse con su BMW blanco del hospital a su casa, ubicada en pleno barrio de Caballito. Viene de una familia pudiente y jamás sufrió carencias económicas.
Con su ingreso al fútbol de la primera D comprobó los contrastes con sus compañeros de Fénix, que según él, siempre lo trataron muy bien pese a las diferencias.
"Varios de los muchachos viven prácticamente de los premios que otorga el club. Ganamos cuarenta pesos por cada triunfo, pero si empatamos o perdemos no recibimos nada ni tampoco nos pagan los viáticos; eso complica la situación de muchos de ellos".
Los casos de dóping positivo de los jugadores de Muñiz Damián Chiesa y de Fabián Ruiz Díaz, que conmovieron a la primera D, lo hicieron reflexionar: "Me parece una ridiculez que se imponga un control estricto en esta divisional cuando muchos clubes no tienen médicos durante la semana. Para organizar algo serio, cada club debería realizar una tarea de prevención de drogas con sus jugadores y tendría que ofrecer una lista con los medicamentos no permitidos", explica.
"En la primera D todo es muy precario y domina la desinformación. Tal vez, un pibe ingiere un remedio sin saber que es prohibido, le salta un dóping positivo y después, le queda la imagen de drogadicto", agrega.
Neuspiller también se refirió a la suspensión del ascenso: "Estoy en desacuerdo con la medida del juez Víctor Perrota, creo que fue inadecuada. El problema de la violencia en las canchas es sociocultural y va más allá del fútbol. Los presidentes de los clubes tendrían que sentarse a hablar seriamente y tomar una resolución seria".



