Pasado y futuro

Civiles, con Alberto Pedro Heguy, batió a Militares 11-8 y ganó el trofeo Springbok; Moorland´s A venció al equipo B del mismo colegio y se adjudicó la Santa Paula
Carlos Beer
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24 de septiembre de 2005  

Un pedazo de la historia que pasó y buena parte del futuro coincidieron ayer, en la cancha número 2 de Palermo. Primero, Alberto Pedro Heguy se dio el gusto de ganar uno de los pocos torneos que le faltaban: con Civiles superó por 11 a 8 a Militares, en el segundo partido de la serie, y se adjudicó el trofeo Springbok. A continuación, Moorland´s tuvo su día de gloria: dos representativos de ese colegio jugaron la final del torneo Intercolegial, y el equipo A, de la mano de Nicolás Pieres, se quedó con la Copa Santa Paula al vencer al conjunto B por 9 a 8.

No fue fácil este segundo triunfo de Civiles. Primero, porque Militares mejoró sensiblemente respecto de su primera presentación, de la mano de un acertado Martín Scortichini. El triunfo sólo se aseguró en el final, con dos penales del eficiente Carlos Miguens.

Alberto Pedro Heguy reconoció estar cansado por el esfuerzo que había realizado 48 horas antes. Convirtió nuevamente tres goles y jugó con mucho oficio. "Fue un partido muy duro. Jugado a cara de perro, pero con un gran espíritu de camaradería. Militares estuvo muy bien montado y nos complicó", dijo Heguy, que luego del partido fue homenajeado por su carrera deportiva.

Cuando los mayores dejaron la cancha, los chicos jugaron un partido intenso, más allá de cruzarse todos los días en el patio del colegio. El equipo B, guiado por un cerebral Martín Aguerre (h.), estuvo muy cerca de conseguir la victoria. Supo hacer valer los cinco goles de ventaja que recibió y, mejor todavía, ganó el primero de los cinco chukkers por 2-1.

Paulatinamente, el favorito comenzó a descontar hasta ponerse dos tantos abajo antes de jugar los siete minutos finales. Dos apariciones de Nicolás Pieres, que no jugó todo lo que bien que se podía esperar de él, definieron el partido. Uno con un gran gol de cogote a los 6 minutos del último chukker. Luego, a los 4 minutos 55 segundos del alargue e iluminado por un relámpago que le dio luz a la oscura tarde palermitana, realizó una gran corrida para definir el partido justo antes de la llegada de la lluvia.

Así, los chicos de Moorland´s A fueron los encargados de darle el octavo título al establecimiento que, en los últimos años, domina el polo intercolegial. St. George´s A, por su parte, superó por 10-6 al Colegio Plaza Mayor, de Paraná, y ganó la Copa Zeus de la rueda de perdedores.

Tal vez Alberto Heguy vuelva a pisar Palermo otro día. Seguramente varios de los chicos finalistas de ayer vivirán varias jornadas gloriosas del polo que vendrá. Unos y otros, y también los siete restantes jugadores que disputaron el trofeo Springbok, escribieron otra página en la historia del polo.

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