Notable La Dolfina

Se repuso de una temporada errática, venció por 18-13 al duro La Aguada y accedió a su novena final de Palermo en diez años
Xavier Prieto Astigarraga
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8 de diciembre de 2009  • 00:02

De la redacción de LA NACION.- Qué notable.Qué notable La Dolfina, un auténtico campeón de Palermo, un equipo de categoría superior.

Qué notable Adolfo Cambiaso, un crack, un coloso de la historia del polo.

Qué notable la diferencia que marcó el conjunto de Cañuelas: 18-13 en una virtual semifinal en La Catedral.

Qué notable es esta realización del Campeonato Argentino Abierto Movistar, con algunas sorpresas en resultados. Que no necesariamente tienen que ver con un vencedor inesperado y un vencido fuera de planes. Porque que La Dolfina Peugeot superara a La Aguada Tupungato Winelands a nadie podía llamar la atención. Pero sí esa distancia de cinco tantos, cuando los Novillo Astrada llegaban mejor que el rival al que en Cañuelas consideran uno de los dos partidos del año. Porque por ahí, en Vicente Casares, piensan que la temporada es esto: semifinal y final de Palermo.

Y en eso se explica esta explosiva actuación del subcampeón argentino. Aun cuando empezó este encuentro definitorio de la Zona B en estado de letargo. Iba 0-3 al cabo del segundo chukker, y marcó su primer tanto (1-3) a los 15 minutos de juego. Una acción simbolizó ese comienzo asfixiante de La Aguada: atacaba Cambiaso solo hacia Libertador, perdió la bocha en la madeja defensiva de los Novillo Astrada, Eduardo hizo una redondilla abierta (sin foul) hacia Dorrego, se formó un enredo cerca de la tabla y Miguel limpió la jugada con un pase larguísimo a Eduardo, que escapó hacia el gol (4-1).

Qué notable que desde entonces haya cambiado tanto el tanteador. La Dolfina se despertó de su siesta, que no había durado dos chukkers, sino toda la temporada. Y La Aguada, que puede desordenarse pero nunca entregarse, siguió remando, aunque sin frutos. En ese tercer período (4-2) que invirtió la tendencia apareció en acción Mariano Aguerre, uno de los dos jugadores en actividad que más veces (siete) conquistaron este mundial de polo –el otro es fácil de adivinar– que es Palermo. Y también emergió el otro medio de La Dolfina, Lucas Monteverde. Entonces, el ganador se puso en la discusión.

Discusión que duró un buen rato, porque La Aguada siguió ofreciendo lucha. Pero padeció el problema al que nunca dio solución en estos dos meses y medio: ineficacia ofensiva. Produjo las situaciones de gol, pero no convirtió en una proporción aceptable. Marcó siete tantos de jugada, y desaprovechó diez ocasiones frente a los mimbres. Y eso que anduvo certero en las bochas detenidas, con apenas un córner desperdiciado por Ignacio Novillo Astrada (6 de 6 en penales al arco).

Qué notable Adolfito. Sexta y séptima etapas formidables de su parte. Goles desde muy lejos, ejecuciones inatajablemente altas, escapadas, presencia en toda la cancha. Un titán, capaz de hacer parecer que hacía cuanto quería, que el partido estaba a merced de lo que él dispusiera cuando tuviera ganas. Con sendos 4-2 en esos parciales, La Dolfina llegó cómodo al último, con un 16-12 que sugería pleito definido. Lo era, más allá del descuento (13-16) de Ignacio a los 15 segundos del octavo.

Qué notable, de todos modos, La Aguada, que lleva en su ADN orden, defensa y garra. Puede desencontrarse y fallar en la marca, pero nunca rendirse. Y si se falla ante Cambiaso, sobre todo ante el Cambiaso de 12 de handicap, no se pasa papelones. No jugó mal el cuarteto bordó, sino que sobresalió el adversario.

Qué notable Javier Novillo Astrada. No brilló, por cierto, ayer. Brilló en la temporada, con sólo –y nada menos que– al jugar todos los minutos de su equipo. Cuando se supo de su tumor en la cabeza, todos pensaron en un adiós al polo; sólo su extraordinaria paz espiritual y un temple de hierro lo pusieron nada menos que en una semifinal de Palermo.

Qué notable. El mejor torneo del planeta tendrá por fin, en 116 años, su primera definición de 80 goles. La Dolfina irá por un desquite del desenlace de 2008 y un quinto título como club, para dejar atrás en el historial a Indios Chapaleufú II y Ellerstina. Y éste buscará, además de lo opuesto, equilibrar las finales palermitanas con su ya clásico rival (1-2) y algo que sus hombres ni siquiera mencionan, pero que sería histórico: la Triple Corona.

Qué notable final será...

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