La pasión está en marcha

París, con el encanto de siempre, recibe desde hoy el segundo Grand Slam de la temporada; el español Ferrero parte como uno de los favoritos, mientras que los argentinos van por una tarea consagratoria
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26 de mayo de 2003  

PARIS.- La cuenta regresiva ya está en marcha. Cada uno de los detalles ordenadamente van tomando su fisonomía. Con su elegancia característica, el Bois de Boulogne, ese pulmón del sudoeste parisiense, conduce hacia un lugar casi sagrado para los amantes del tenis. Nada pierde su detalle en este apasionante Roland Garros que se pondrá en marcha a partir de hoy. Desde la prolija puesta a punto de cada una de las canchas hasta la celosa custodia de cada una de las puertas de acceso de hombres vestidos con saco rojo y pantalón azul. Todo está bajo control en estas ocho hectáreas en las que el deporte, por dos semanas, se entremezcla con el encanto y la elegancia. Y todo con la Torre Eiffel de fondo...

Comienza el Abierto de Francia, una cita tan importante para los trotamundos de las raquetas como trascendente para el tenis argentino, que disfruta de un presente de tanto ascenso que sus jugadores, criados y formados sobre polvo de ladrillo, son considerados candidatos a quedarse con la Copa de los Mosqueteros, trofeo que sólo Guillermo Vilas, el culpable de la pasión por este deporte en nuestro país, alzó en 1977. Pero antes de que se efectúe el primer servicio -a las 11 de aquí, las 6 de Buenos Aires- demos una vuelta por el fantástico carrousel de candidatos. Como dirían aquellos apasionados del mundo del turf, aquí todos los boletos están puestos en el español Juan Carlos Ferrero. Finalista el año último, hace tres temporadas que tiene colgado ese rótulo. Pero el valenciano, seguramente parte del equipo que se medirá con la Argentina en septiembre por la semifinal de la Copa Davis, sabe que es el centro de las miradas. Campeón en Montecarlo y Valencia, sufrió una pequeña molestia en la espalda en Roma y aprovechó las dos últimas semanas para ponerse a punto para Roland Garros.

Pero el título de rey tiene otros aspirantes. En esta lista no puede faltar Carlos Moya, vencedor en Buenos Aires y en Barcelona, pero dueño de un detalle más que interesante: sabe lo que es triunfar en este terreno que lo tuvo como monarca en 1998. Otro campeón que está dispuesto a dar pelea es Andre Agassi, el eterno Kid de Las Vegas, único tenista en la era moderna capaz de imponerse en los cuatro torneos de Grand Slam, en igual cantidad diferente de superficies. Otros nombres: Roger Federer, el suizo del juego exquisito; Félix Mantilla, otro infatigable buque de la Armada, y el australiano Lleyton Hewitt.

¿Y los argentinos? También están en el ojo del huracán. El suceso de hace ocho días en el Masters Series de Hamburgo los colocó en la cima. Guillermo Coria, David Nalbandian, Gastón Gaudio, Agustín Calleri, Juan Ignacio Chela y Mariano Zabaleta encabezan la lista de nombres que engolosinan no sólo por su capacidad de juego sino por las posiciones que ocupan en las clasificaciones de la ATP. Pero no hay que descuidarse, porque cualquiera de los otros de los 16 legionarios que estarán por aquí pueden utilizar su potencial y aprovechar cualquier resquicio para dar el golpe.

Romper con el monopolio. Las chicas también tienen lo suyo. Pero aquí, el gran misterio se centrará en saber si habrá alguien capaz de cortar la supremacía del clan Williams, especialmente la seguidilla de Serena, actual reina del ranking, que desde hace doce meses viene adueñándose todos los títulos grandes. Muy cerca suyo está su hermana mayor y N° 3 de la clasificación, Venus, que todavía no supo qué es triunfar en este certamen. Detrás del monopolio de las norteamericanas, en el previsible ranking del tenis femenino, se colocan las belgas Kim Clijsters y Justine Henin, la norteamericana Jennifer Capriati y la esperanza local, Amelie Mauresmo.

En cuanto a nuestras chicas, sólo habrá cuatro representantes: Paola Suárez, Clarisa Fernández, Gisela Dulko y Natalia Gussoni. En el caso de las primeras, el desafío es tratar de repetir la notable tarea de hace doce meses, con un cuarto de final en singles y un bicampeonato en dobles para Suárez y la clasificación para la semifinal por parte de la cordobesa. En los otros dos casos, el desafío de formar parte del notable acontecimiento. Que hoy se pondrá en marcha otra vez, cuando se abran completamente las puertas en el Bois de Boulogne.

Nalbandian es optimista

"Vengo bien para este torneo. Siempre que llego a un Grand Slam tengo en mente ganarlo. Me sirvió mucho haber jugado en Düsseldorf, me dio más ritmo. ¿El momento argentino? Estoy seguro de que a alguno le irá bien en Roland Garros". Textual de David Nalbandian, el 8° preclasificado.

Las grandes ausencias

PARIS (De un enviado especial).- Al margen de los nombres rutilantes, habrá tres ausencias para lamentar. Una, la de Pete Sampras, el norteamericano que nunca pudo triunfar aquí, el hombre con más títulos de Grand Slam (14) en la historia del tenis, que está muy cerca del retiro; otra, la del ruso Marat Safin, todavía con problemas en el tobillo que se lesionó en River el lunes previo al match por la Copa Davis; la tercera es la mujer más buscada del circuito: la también rusa Anna Kournikova, desgarrada en un muslo. Los argentinos ausentes, por lesión, serán Guillermo Cañas y Mariana Díaz Oliva.

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