
Autos: Brasil y México lograron ponerse de acuerdo
Prorrogaron cuatro años los cupos de intercambio; la Argentina negocia desde hoy
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RÍO DE JANEIRO.- En momentos en que la industria automotriz de Brasil profundiza su crisis, el gobierno de Dilma Rousseff logró ayer que México renovara por cuatro años el acuerdo de cuotas vigente para limitar el comercio de autos entre ambos países y proteger así a las terminales brasileñas.
México tiene un convenio similar con la Argentina. El Gobierno busca un acuerdo parecido al que consiguió Brasil. Según supo LA NACION, hoy comenzarán negociaciones en Economía, ya que anoche -con bajo perfil- arribó al país una comisión técnica del gobierno mexicano.
Según el texto rubricado en Río por el secretario de Economía mexicano, Ildelfonso Guajardo Villarreal, y los ministros brasileños Armando Monteiro, de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, y Mauro Vieira, de Relaciones Exteriores, las dos mayores economías latinoamericanas mantendrán un cupo de exportaciones de autos libres de arancel de US$ 1560 millones en el primer año. Los vehículos exportados por encima de ese valor pagarán impuestos de hasta 35%, y la cuota libre de aranceles se irá incrementando 3% cada año hasta llegar a un flujo de US$ 1704 millones en 2019.
El cupo inicial es menor al de US$ 1640 millones que estaba vigente, pero México cedió con tal de asegurarse el acceso al mercado brasileño -el sector automotor representa el 46% del comercio bilateral-, y ante la perspectiva de una mayor penetración en otros sectores.
"Es fundamental partir de este peldaño para seguir construyendo nuevas avenidas en la relación económica Brasil-México. La responsabilidad que tenemos es poder dar previsibilidad y estabilidad para la planificación de las actividades de los sectores privados mexicano y brasileño. Y este acuerdo, lo que hace, es dar certidumbre al comercio", subrayó Guajardo Villarreal, al recordar que Brasil es el principal socio comercial de México en América latina.
Si bien los funcionarios brasileños defendieron "los principios del libre comercio", resaltaron que su industria automotriz está atravesando serias dificultades y como consecuencia perdió competitividad. En 2014, la producción se contrajo 15% y las exportaciones cayeron 40%. Tan sólo en el primer bimestre de este año sufrió una caída de 23% en términos de mercado local -que representa el destino de 85% de sus autos-, tuvo una reducción de 22% en la producción y, de enero a febrero, el sector -que emplea 142.000 personas- perdió unos 2000 puestos de trabajo, según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) de Brasil.
"El acuerdo representa un punto de equilibrio considerando la actual coyuntura totalmente dispar y los intereses de ambos países. No excluimos el libre comercio más adelante. Ésa es la perspectiva, pero ahora tenemos que entender que hay asimetrías en los mercados y en la competitividad de los dos países", apuntó el ministro Monteiro, tras la firma del nuevo acuerdo.
Como parte del nuevo convenio se introdujeron reglas de origen también para las autopiezas, que garantizan un porcentaje mínimo para que un auto sea considerado como brasileño o mexicano; será del 35% inicialmente y luego del 40%. Ambos países aceptaron además negociar este mismo año un acuerdo para colectivos y camiones, segmento en el que Brasil tiene mayor competitividad.





