Beneficia al país la revaluación de la moneda brasileña

Crecerán las exportaciones argentinas
(0)
8 de febrero de 2007  

SAN PABLO.- La valorización del real frente al dólar beneficia a la Argentina en su relación comercial con Brasil, en la medida en que facilita el crecimiento argentino a través de las exportaciones. Esa es, al menos, la opinión en la que coinciden analistas brasileños consultados ayer por LA NACION, después de que la moneda norteamericana finalizó en 2,093 reales.

El ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, dijo que esa apreciación refleja la solidez económica y rechazó medidas artificiales para contener tal fortaleza. "El país es muy sólido, y eso, feliz o infelizmente, afecta al tipo de cambio", dijo Mantega, al tiempo que restó importancia a las versiones sobre un inminente alejamiento del presidente del Banco Central, Henrique Meirelles. El dólar comercial llegó a caer ayer hasta 2,077 real, ante lo cual el Banco Central intervino una vez más, logrando una suba de un 0,33%, que permitió el cierre a 2,093.

Los dichos de Mantega reafirmaron las diferencias de política cambiaria que aplican su país y la Argentina, donde el Banco Central interviene constantemente en el mercado de cambios para evitar que caiga la cotización del dólar frente al peso, con el doble propósito de acumular reservas y beneficiar las exportaciones.

"Lo que dijo Mantega es correcto, pero incompleto. Falta agregar otros dos elementos: liquidez externa y altas tasas de interés en Brasil", dijo Roberto Padovani, economista jefe del West LB. "Los fundamentos son importantes, pero no explican todo", añadió el analista.

La alta disponibilidad de fondos internacionales explicaría, según Padovani, el hecho de que, a pesar de tener políticas cambiarias diferentes, la Argentina y Brasil posean hoy un bajo nivel de riesgo país. "En este cuadro de liquidez externa, las diferencias de políticas domésticas son subestimadas. La Argentina tiene una situación inflacionaria delicada, semejante a la de Venezuela en el sentido de tener dos dígitos anuales, un índice hoy considerado alto en cualquier país del mundo. Brasil, por su parte, tiene una política económica peor que la de Chile, pero mejor que la argentina y la venezolana. La liquidez internacional perdona esas diferencias", argumentó.

Sobre la política monetaria argentina, el analista señaló: "Tiene la ventaja de mantener la competitividad de los exportadores y la desventaja de que aumenta la inflación". Sin embargo, dijo que "la valorización del real beneficia a la Argentina, a pesar de sus diferentes políticas cambiarias, por el hecho de que Brasil logra absorber más importaciones argentinas".

El economista dijo que el desequilibrio comercial entre los dos países "es reflejo de la ausencia de políticas macroeconómicas sintonizadas, básicamente por la ausencia de un mercado libre entre ambos y por sus diferencias en los aspectos fiscal y cambiario". La balanza comercial viene siendo positiva para Brasil. Las importaciones desde Brasil treparon un 18,1%, hasta US$ 11.714 millones, pero las exportaciones a ese país mostraron un avance mayor: subieron 27 por ciento.

Economía con respaldo

"Mantega tiene razón en el sentido de que la economía brasileña está respaldada en fundamentos importantes, básicamente a partir de la mejora de precios de productos de su cartera de exportaciones, como la soja. La valorización del real es positiva para el consumo, mantiene la inflación controlada, mejora la competitividad interna y da más opciones al consumidor", coincidió Caio Megale, economista jefe del fondo de inversiones Mauá Investimentos, de San Pablo, al analizar el impacto doméstico de la desvalorización del dólar.

Megale opinó también que la libre flotación del real y su consecuente apreciación es favorable para la Argentina "en la medida en que el país busca crecer a través de las exportaciones".

"Sólo puede resultar perjudicial a los intentos del presidente Kirchner de contener las exportaciones, como las de carne, para mantener alta su oferta interna de productos y el nivel de precios", especificó.

Megale coincidió con Padovani al atribuir a la liquidez internacional los bajos niveles de riesgo país que se observan hoy en el panorama mundial. "Hay casos muy puntuales, como el de Ecuador, cuyo riesgo se disparó por una situación muy particular. Pero la demanda internacional por títulos en países emergentes hace que el riesgo país sea bajo en todos los casos", reseñó.

Según otros observadores, esa tendencia de la flotación cambiaria brasileña se estabilizará en una paridad de 2 a 1.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.