
En una charla en el marco de la muestra, expertos de la ganadería detallaron como se apunta a una actividad sostenible
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El sector agropecuario constantemente pone sobre la mesa la preocupación por la huella de carbono y el trabajo que hay detrás relacionado con proyectos de sustentabilidad. En una jornada en la Exposición Rural de Palermo, sobre los programas en la Argentina relacionados con la ganadería sostenible, metano y deforestación, se habló sobre el buen uso de los recursos y los modelos de la recría en el país y las emisiones.
La preocupación está puesta en la necesidad de producir más carne con el menor impacto ambiental. En una charla conducida por Andrés Costamagna, de la Sociedad Rural Argentina (SRA), en el contexto de la exposición explicaron que en la Argentina el proceso de toma de datos en la ganadería es costoso y demanda mucho esfuerzo. En una producción convencional se demanda de tecnología de insumos, gestión de empresa y mayor rentabilidad.
Consultado por LA NACION sobre mediciones que se conocieron a partir de imágenes de la NASA, Pablo Cañada, experto en medioambiente y ganadería de CREA, explicó que la NASA lo que hace es un estudio “superbueno” que complementa lo que se hace en cada país con información relevante sobre la cuestión ambiental.
“Lo que hizo la NASA fue desarrollar una metodología, para con satélites, medir desde la atmósfera para dar más soporte a los datos que presentan los países pensando en otros que no presentan la calidad o la suficiente información. Es un suplemento a la información que ya tienen. En ese proceso miden dióxido de carbono y lo muestran en un gráfico. Para las zonas que aparecen en verde no están diciendo que no están secuestrando nada, sino que tienen baja emisión de metano y eso es obvio en países en desarrollo porque no están industrializados como sí lo están los países desarrollados”, indicó.
Aclaró que el estudio viene sobre una nueva metodología científica basada en el soporte de los satélites. “Comparado con otros países, Uruguay tienen algunos índices de eficiencia mejor, Brasil también, pero el tema de deficiencia en la Argentina con ganadería viene mucho de la mano del driver económico, el driver de coyuntura que es la que aprieta a veces esos índices”, mencionó.

“Al tener tantas coyunturas cambiantes tan rápido, siendo la ganadería no tan flexible a esos cambios por cuestiones biológicas, para que sea mejor y tenga mejor eficiencia necesita estabilidad. En este contexto político económico no lo permite, pero cuando se flexibiliza, la ganadería reacciona a esto”, agregó.
El trabajo en Uruguay
Por otra parte, Leonel Aguirre, de Hereford Uruguay, técnico y asesor de Central Kiyú, explicó que la idea del trabajo que llevan adelante allí es “buscar animales que, consumiendo lo mismo, produzcan más, identificarlos, y tratar de alguna manera llevar un análisis genético de esos animales para poder, mediante el genotipado, extrapolarlo a otros animales de la población”.
“Lo que hemos descubierto es que esos animales, más eficientes, tienden a emitir menos gases de efecto invernadero por día, por kilo de alimento consumido, por kilo de alimento producido”, explicó.
Últimamente, explicó, han descubierto que hay muchas diferencias en la microbiota de cada animal, con animales que están consumiendo exactamente lo mismo. “O sea, hay un campo grande de mejora genética en lo que es la microbiota del animal, las emisiones y la performance”, señaló. El objetivo que tienen es que haya más productores que se sumen a esta movida. “Estamos tratando de cambiar el chip para que se use esa herramienta de la mejora genética de ese aspecto, porque es algo que le va a redituar él y va a causar un efecto invernadero”, contó. Los productores en la Argentina, aclaró, tienen un espíritu mucho más batallador en este sentido que en Uruguay.
En la Argentina, las entidades del agro trabajan para que los productores se sumen a las iniciativas sustentables. “En Uruguay el productor está lejísimo de eso. A nivel de Gobierno hay emisiones de deuda pública; sujeto a descenso de emisiones, la tasa mejora en la medida que disminuyen las emisiones, pero el productor hoy no ve nada de eso. Por un tiempo creo que no va a haber nada. Veo un espíritu mucho más batallador, a pesar de que el tema gubernamental es un poco más complejo que para nosotros”, aclaró.


