China aplicará mayores aranceles contra productos agropecuarios estadounidenses

Dante Rofi
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24 de agosto de 2019  

La guerra comercial entre Estados Unidos y China, que ya suma 17 meses y que cuenta entre sus batallas la del sector agropecuario, vio recrudecer ayer las hostilidades luego de que el gobierno chino de Xi Jinping anunciara la imposición de nuevos aranceles a productos estadounidenses que entrarán en vigor de manera escalonada, el 1º del mes próximo y el 15 de diciembre. Todo el complejo sojero, el maíz, el trigo, el sorgo y diversos cortes cárnicos quedaron incluidos en la medida adoptada en respuesta a los mayores gravámenes dispuestos a principios de agosto por la administración de Donald Trump.

Quizás, el hecho inédito en lo que va del conflicto fue que la medida china resultó imprevista, ya que hubo una primera respuesta -el 5 del actual- a los mayores aranceles estadounidenses cuando desde Pekín el Ministerio de Comercio anunció que se había instruido a las firmas chinas a dejar de comprar productos agropecuarios de Estados Unidos.

"Esta vez China pegó primero", fue ayer el comentario más repetido entre los operadores del mercado agrícola que, una vez conocida la noticia (poco después de las 8, hora local), sentenciaron un inexorable tránsito bajista para los precios de la soja, producto que se convirtió en referencia del conflicto, en la Bolsa de Chicago. Varias horas después, la premonición quedó plasmada sobre las pizarras, con pérdidas próximas al 1,5% para la oleaginosa, cuyo valor retrocedió de 314,53 a 309,84 dólares por tonelada, incluso a pesar de la estimación del Pro Farmer, que calculó un volumen de soja 2019/2020 inferior al calculado por el USDA (95,17 contra 100,16 millones de toneladas, como se amplía por separado).

Según el Ministerio de Comercio de China, los nuevos aranceles contra productos estadounidenses comprenderán bienes por hasta 75.000 millones de dólares. Desde el 1º del mes próximo, al arancel del 25% impuesto en julio de 2018 para el ingreso de soja de EE.UU. en China se le sumará otro 5%. La misma suerte correrán las exportaciones de carne de bovinos, porcinos y de aves. En tanto que desde el 15 de diciembre, el aceite crudo de soja, el maíz, el trigo y el sorgo sumarán otro 10% al ya vigente arancel del 25%. También se le aplicará un impuesto del 10% a la entrada de harina de soja, que hasta el momento no había sido incluida en las represalias chinas.

Así como tras la difusión de la noticia la caída del valor de la soja era una certeza, también lo era una pronta réplica de Trump a través de su cuenta en la red social Twitter. "Nuestro país ha perdido, estúpidamente, billones de dólares con China durante muchos años. Han robado nuestra propiedad intelectual a razón de cientos de miles de millones de dólares al año, y quieren continuar. ¡No dejaré que eso suceda! No necesitamos a China y, francamente, estaríamos mucho mejor sin ellos", redactó el presidente, casi dos horas después del anuncio chino.

Y como es habitual, los tuits se sucedieron: "Por la presente, se ordena a nuestras grandes compañías estadounidenses que comiencen a buscar de inmediato una alternativa a China, que incluya la vuelta a casa para hacer sus productos en Estados Unidos. Estaré respondiendo a los aranceles de China esta tarde", dijo Trump en un anticipo de lo que seguiría y dejando en claro que el paso dado por el gobierno de China no estaba entre sus previsiones.

Cerca de las 18 (hora local) llegó la segunda tanda de tuits de Trump. "China no debería haber impuesto nuevos aranceles a productos de Estados Unidos (¡motivados políticamente!). A partir del 1º de octubre, los 250.000 millones de dólares de bienes y productos de China que actualmente están gravados con un 25% estarán gravados con un 30%. Además, los restantes 300.000 millones de dólares de bienes y productos chinos, que fueron gravados a partir del 1º de septiembre al 10%, ahora se gravarán al 15%. ¡Gracias por su atención a este asunto!", concluyó el presidente de la principal potencia mundial, en su respuesta hacia la segunda economía global.

Para el mes próximo estaba prevista una nueva reunión entre los negociadores de EE.UU. y de China en Washington que, ahora, deberá ser reformulada, desde su contenido hasta su sentido. Vale recordar que tras la segunda tregua firmada el 29 de junio en Osaka por Trump y por Xi, el 30 de julio hubo un encuentro entre funcionarios de ambos países en Pekín. Solo 48 horas después, Trump anunció la imposición de un nuevo arancel. Con este y con muchos otros antecedentes en lo que va de la disputa, el fin de la guerra comercial resulta una quimera en la que pocos creen, con todas las consecuencias que ello implica, no solo para los involucrados de manera directa.

Mirada local

Con una mirada local, circunscripta al comercio agrícola, la continuidad de la guerra comercial torna más atractiva la venta de poroto de soja argentino a China. Tanto es así que desde fines de julio, el valor FOB de la oleaginosa en los puertos argentinos trepó de 339 a 350 dólares por tonelada, mientras que el precio FOB en el Golfo de México cayó de 352,65 a 328,20 dólares.

Según el reporte de carga de buques de la Bolsa de Comercio de Rosario, entre el 21 del actual y el 28 del mes próximo deben salir desde puertos argentinos 924.717 toneladas de poroto de soja. Una mayor presión de la demanda sobre el grano sin procesar acentuará la competencia entre la exportación y la industria aceitera, lo que podría contribuir a mejorar el valor que recibe el productor, que ayer se cotizó a 240 dólares.

Por: Dante Rofi
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