
Sobre la base del rejuvenecimiento de pasturas, los productores de la zona integraron el engorde al tradicional planteo criador
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ROQUEPEREZ.- La ganadería representa sólo el 15% de las ganancias de El Tejar. Su gerente general, Oscar Alvarado, reconoce que no es la actividad principal de la empresa que nació ganadera, pero no la dejan de lado y menos aún la descuidan.
El Tejar vende anualmente vaquillonas preñadas Angus y Holando Argentino para tambos, de entre 360/370 kilos, y 200 toros de 15 meses de 410 kilos de marca propia. Faena en sus matarifes 8000 cabezas por año y abastecen 70 carnicerías en Azul, Olavarría, 25 de Mayo, Bragado y Tapalqué.
"Queremos llegar a los 5000 vientres", sostiene Alvarado al destacar que el negocio cabañero es muy rentable. "El producto que trabajamos es de frame chico y rústico, se adapta a la zona y se vende muy bien porque inverna sobre raigrás, con suplementación estratégica".
Una de las innovaciones en cuanto a manejo ganadero de El Tejar consiste en las promociones o rejuvenecimiento de pasturas.
"El rejuvenecimiento es la recuperación productiva y económica de una pradera natural que se degradó, con gramonado en el raigrás, o pajas en las alfalfas", explica.
Este planteo pastoril se sustenta en el uso y la potenciación estratégica del banco de semillas del suelo, con el apoyo de herbicidas, para quitarle al raigrás, trébol blanco, pastura natural o al lotus la "competencia" en el momento clave en que "explota" el reservorio del suelo.
"La promoción nos está dando el doble de producción de carne y pasto, y con una buena fertilización estamos en los niveles de producción de una alfalfa del Oeste, sin sembrar nada." Hace 6 años, entre el 30% y el 40% de los bajos del Salado (7 millones de hectáreas) se trabaja con rejuvenecimientos de invierno, y ahora se está ensayando con la promoción de verano del lotus, con lo que estiman obtener niveles superiores a los de la alfalfa.
"Terminamos produciendo más cantidad y calidad de pasto, y esto nos permite aumentar fuertemente la carga en cría o integrar la invernada de hembras o machos en los planteos de los bajos."
Así, los bajos, una zona tradicionalmente criadora, con poco espacio y bajos rindes para la agricultura, se transformaron en rentables campos de invernada.
Tecnología
El promotor de este proceso en El Tejar fue el coordinador del programa Campos del Mañana de Monsanto, Fabián Tomassone, que ahora asesora a la empresa en las promociones.
En la actualidad, en el 23% de las 26 mil hectáreas de ganadería del Crea Roque Pérez se aplica esta tecnología.
"En los bajos dulces (donde hay gramón y paja colorada) promocionamos el raigrás y en los suelos alcalinos, donde hay pelo de chancho, promocionamos agropiros y lotus", explica.
"En El Tropel, un campo de cría de 1000 hectáreas que producía 150 kilos de carne por hectárea, hoy tienen una producción de 338 kilos por hectárea, explotando las 500 "peores" hectáreas, duplicando producción de carne y triplicando el margen bruto", destaca.
Luego de 6 años de trabajo, la evolución de las raciones logradas es elocuente. "En el primer año se produjeron 470 raciones. En el segundo, llegamos a las 817 raciones, con un costo de 70 pesos por hectárea (casi 10 centavos la ración), un nivel muy cercano a la ración de alfalfa, pero en un suelo clase VI." "Recorriendo un lote de la zona, que venía de dos años de muy bajos rendimientos de soja, Carlos Silveyra, encargado ganadero de la empresa, me dijo que había que presionar para hacer ganadería ahí porque nacía con fuerza el lotus y el trébol blanco;así empezamos en ese lote a hacer promociones de verano."
Aumento de producción
"Con este lote en particular tuvimos un aporte de 286 raciones en primavera y 375 en verano. Suponiendo que obtengamos 170 raciones en otoño y otras 100 en invierno, estaríamos cerca de las 1000 raciones. El uso estratégico de los rejuvenecimientos nos permitirá sostener invernadas en una zona que antes era impensable hacerlo, pulverizando en mayo y junio los lotes de raigrás con lotus, para que tenga mayor desarrollo sin competencia, como ocurre en los rejuvenecimientos clásicos de invierno", argumentó el asesor.
"Esto es una realidad, no es una hipótesis de trabajo; tenemos más terneros por hectárea que producen más carne y leche por hectárea." No obstante, la adopción de este manejo es limitada.
"En una encuesta que hicimos, de 100.000 hectáreas ganaderas, sólo 6000 estaban bajo un régimen de promoción y había 50.000 hectáreas potenciales para desarrollar rejuvenecimientos de pasturas."
Tomassone se toma una licencia en la charla para citar dos frases que ilustran la situación. "Las ideas nuevas son simples, casi obvias, lo que impide entenderlo son las ideas viejas que ocupan nuestras mentes", señala y concluye: "En los momentos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento".






