
Un grupo de técnicos recomienda precauciones para evitar mayores pérdidas
1 minuto de lectura'
Un grupo de técnicos recomienda precauciones para evitar mayores pérdidas
Frente a las complicaciones que genera el fenómeno de El Niño, técnicos del Instituto de Clima y Agua del INTA analizaron los posibles efectos sobre la producción agropecuaria y recomendaron medidas para paliar perjuicios.
"La corriente de El Niño es parte de un proceso de oscilación térmica del Pacífico ecuatorial, estadísticamente probable de ocurrir cada 2 a 7 años. En condiciones normales, la acción del anticiclón del Pacífico sur determina en superficie una corriente de vientos alisios que, junto con la evolución de la corriente marítima de Humboldt, va transportando el calor acumulado en el mar hacia el Oeste. Por efectos aún no totalmente conocidos, en cierto momento se produce una migración de las aguas cálidas desde el oeste del Pacífico hacia las costas occidentales de América del Sur", explicó César Rebella, director del instituto.
El ingeniero comentó que el desarrollo del actual fenómeno de El Niño presenta analogías con la evolución del que se produjo entre 1982 y 1983. De allí la enorme preocupación que existe a nivel internacional por los cuantiosos daños que podría originar en la economía.
Análisis en la región triguera
Si se concretan las predicciones meteorológicas, en el norte de la región triguera argentina no se alterarían las expectativas actuales de producción, a menos que ocurran abundantes lluvias durante la etapa de cosecha. Si ello sucediera, los técnicos aconsejan anticipar la trilla y, en casos extremos, acelerar el proceso de pérdida de humedad mediante el uso de desecantes químicos. La región central podría verse afectada por el mayor desarrollo de enfermedades foliares.
Para evitar los daños que provocaría el lavado de los granos (si coincidiera la cosecha con frecuentes precipitaciones) deberían extremarse las medidas tendientes a proteger al cultivo mediante la aplicación de fungicidas y considerar la anticipación de cosecha y el uso de desecantes químicos. Finalmente, si continuaran las lluvias frecuentes en la parte sur de la región triguera, debería intensificarse el seguimiento de las enfermedades para promover el racional uso de fungicidas.
De cumplirse el escenario pronosticado para la zona norte del país, con excepción de temperaturas y lluvias algo superiores a las normales, no deberían esperarse efectos importantes sobre el cultivo causados por el fenómeno.
Tampoco se esperarían mayores niveles de ataque de isoca cogollera que los ocurridos en la campaña anterior. Si se produjeran lluvias y temperaturas mayores a las habituales, los especialistas recomiendan sembrar cultivares de adaptación subtropical (con mayor tolerancia a altas temperaturas y enfermedades foliares).
Los pronósticos del Instituto de Clima y Agua mencionan períodos de deficiencias hídricas en el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires, entre diciembre y febrero. De cumplirse este vaticinio, los cultivos se verían estresados en la etapa crítica cercana a floración. En ciudades que cuentan con buena calidad de agua y equipamiento de riego se debería monitorear el consumos de agua del maíz y regar en forma complementaria.
Para los cultivos de secano, si las deficiencias hídricas ocurrieran recién durante el llenado del grano, se promovería una traslocación de azúcares del tallo a la espiga en formación, lo que aumentaría la susceptibilidad al vuelco y quebrado del tallo. Ante estas circunstancias se recomienda no demorar la cosecha.
Frente a situaciones esperables de estrés hídrico, debe limitarse el consumo de agua por las malezas por medio de un control eficiente, así como la pérdida de agua por evaporación mediante el manejo de residuos vegetales en superficies que aseguren la cobertura del suelo.
En el sudeste de Buenos Aires, los cultivos serían beneficiados por efecto de la corriente de El Niño.
Para la zona endémica del Mal de Río Cuarto no se pronostican deficiencias hídricas que limiten la tasa de crecimiento del cultivo en sus primeras etapas de desarrollo y que lo expongan a una mayor probabilidad de infección. Se recomienda sembrar cultivares que demuestren buen nivel de tolerancia a la enfermedad.
De cumplirse los pronósticos anunciados, las zonas menos vulnerables al fenómeno de El Niño, serán aquéllas donde se han seguido las recomendaciones generales de: diversificar la siembra de cultivares, tanto en número de híbridos como en ciclo, y ajustar el manejo general del cultivo, la densidad de siembra y la fertilización a las advertencias locales.
Previsiones para la soja
Para la región Mesopotámica y la cuenca del Salado, se pronostica la presencia de áreas de exceso hídrico, en tanto que para algunas áreas de la región Pampeana norte se esperan bolsones de sequía.
El efecto, la producción total del país dependerá de la localización de los bolsones de sequía (en caso de que los mismos ocurran).
El primer consejo para las distintas regiones sojeras es diversificar los riesgos mediante siembras de primera con cultivares precoces a medios y de siembras de segunda con cultivares precoces a largos.
En ambas situaciones se deberá destinar los cultivares más precoces a lotes con mayor acumulación de agua en el perfil y mayor fertilidad y los cultivares más largos a ambientes con mayores limitaciones.
También es de vital importancia la planificación de las actividades de siembra, mantenimiento del cultivo, pulverizaciones y cosecha, teniendo en cuenta que los tiempos operativos son más cortos en los años que se produce el fenómeno de El Niño.
Ante la eventual incidencia del fenómeno en el actual ciclo del cultivo, los consejos son:
- Realizar un adecuado barbecho para permitir la acumulación de humedad en el perfil, a fin de superar los posibles bolsones de sequía.
- Ejecutar labores culturales que permitan el desarrollo radicular en el perfil y el correcto drenaje del exceso de agua.
- Efectuar una fertilización moderada, con nitrógeno de arranque y análisis de suelos previo a la fertilización general.
- Procurar una densidad y emergencia uniforme, laboreos oportunos, uso de híbridos autocompatibles con buen comportamiento a factores bióticos y abióticos y de alto potencial de rendimiento, diversificación en fechas de siembra.
- En períodos lluviosos o de baja heliofanía proveer de abejas para complementar la acción de los polinizadores naturales.
En términos generales, los cambios climáticos ocasionados por la corriente de El Niño repercutirían favorablemente sobre la producción ganadera argentina, aunque con características dispares según la región que se trate.
La actividad que podría verse afectada es la cría vacuna, que se desarrolla en aquellas zonas vulnerables a las inundaciones.
Una de las regiones con mayor riesgo es la cuenca del Salado, donde existen aproximadamente 3 millones de vientres, que significan alrededor del 15% del stock nacional de vacas.
Si las inundaciones o los excesos de agua superficiales se prolongan durante el próximo invierno, serían afectadas las pariciones y también el próximo servicio.
Otra zona que sufrirá serias consecuencias es la isleña y costera de los ríos Uruguay y Paraná.
En el litoral santafecino existe una importante actividad ganadera que probablemente deberá ser evacuada.
La actividad de invernada no resultaría mayormente afectada. Por el contrario, existiría una mayor disponibilidad de forrajes que mejoraría la producción. Sin embargo, no se descartan algunos problemas para su óptimo aprovechamiento.
La actividad lechera se vería favorecida por el fenómeno, especialmente en la zona central santafecina, que sufre sequías consecutivas desde hace varios años.
Los beneficios consistirían en una mayor producción de forraje y en los altos rindes de maíces para ensilar.
Existen zonas con más posibilidades de ser afectadas por las inundaciones, como la cuenca abasto sur y el norte de la cuenca del Salado.
La recomendación a las autoridades provinciales y municipales consiste en verificar la posibilidad de evacuar las aguas de escurrimiento originadas por las precipitaciones.
En América latina los efectos son variados
- En México, los productores cafetaleros de Oxaca y de Guerrero sufrirán pérdidas económicas que ascienden a US$ 80 millones, debido al desastre provocado por el huracán Paulina, informó el Servicio Universal de Noticias.
Los daños causaron una disminución del 80% en la producción de café, por lo que el nivel de exportación descenderá. Aún no se evaluaron las pérdidas en la ganadería, que también se vio afectada por el huracán.
El vicepresidente de la Comisión Nacional de Agua de México, Luis Cárdenas Fonseca, dijo que si se cumplen las estimaciones que indican el incremento de las lluvias en un 80%, los productores agrícolas del noroeste del país se verían obligados a adelantar las fechas de siembra para el ciclo otoño-invierno.
La contracara de la situación es la sequía que sufre el centro y occidente de México y afecta entre el 25 y el 30% de la superficie agrícola nacional. El secretario de desarrollo rural de un Estado comentó a Reuter que se temen estragos agrícolas al cierre de la cosecha de primavera-verano y que entre los Estados más afectados se encuentran Durango, Zacatecas, Jalisco, México,
Michoacán, Querétaro y Nayarit. Los cultivos que registraron más daños son maíz, sorgo y frijol.
- En el norte de Perú, el aumento de las lluvias trae consigo el riesgo de inundaciones, mientras que en la sierra sur se registra una fuerte sequía. En ese país, la pesca artesanal ha disminuido más de un 50% en amplias franjas del litoral peruano, según informó el diario El País. En la zona de Chorrillos, las capturas se han reducido en un 80% y algunas especies, como el lenguado, han desaparecido en su totalidad. Como consecuencia de esta situación, se prevé un descenso del 14% en la producción de harina y aceite de pescado. El gobierno peruano ha creado una comisión de emergencia para evitar mayores daños.
- En Cochabamba, Bolivia, la producción de leche disminuirá entre un 30 y un 40% porque, debido a los cambios climáticos, no se contará con la alimentación suficiente para las vacas, según señaló a la agencia nacional de noticias el presidente de la Asociación de Lecheros, Mario Mercado. El diario El Comercio, de Ecuador, señaló que se prevé que la producción de mango baje un 20% por el retraso en el cultivo y que la prolongación de las lluvias imposibilitó el normal inicio de la zafra entre junio y julio de este año. Las estimaciones nacionales indican que no habrá melón para exportar por lo menos a Estados Unidos y tal vez muy poco para consumo interno.
- En Guatemala, el fenómeno de El Niño ha causado escasez de agua para cultivos y ha perjudicado algunas cosechas. El maíz y los porotos son los más susceptibles a las variaciones climatológicas. El gobierno planifica medidas para evitar mayores daños, señaló la agencia Reuter.
- En El Salvador, "el comportamiento deficitario y desordenado de las lluvias podría afectar la actual cosecha de café", informó a Reuter la Fundación Salvadoreña para Investigaciones del Café. Para disminuir los efectos de la corriente de El Niño, se impulsan técnicas de fertilización y riego.
- En Colombia, la cosecha principal de café en las regiones productoras del centro del país ha sufrido un "serio deterioro" por la sequía inducida por el fenómeno de El Niño, señaló un miembro del Comité Nacional de Cafeteros, informó Reuter.
1
2“Injustificada continuidad”: el Gobierno eliminó el Registro de Operadores Lácteos tras casi dos décadas de vigencia
3Ajuste en el INTA: controversia con los retiros voluntarios por los años de planta transitoria que quedaron fuera de un pago
4“Mi intendente, ¿dónde está el hambre?”: detuvieron a tres sospechosos tras un resonante caso de un delito que viralizó un productor



