
La firma de Sunchales exhibirá su línea de maquinaria
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En los últimos meses se registró un leve retroceso en las ventas de la maquinaria, debido a la caída del precio de los granos. Por ello, se podría suponer que las empresas se iban a focalizar en el mercado internacional. Sin embargo, algunas empresas de maquinarias siguen apostando al mercado interno. Una muestra de esto es Richiger, de Sunchales (Santa Fe), que ha crecido en los últimos años, y exporta a países como Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú, Panamá, EE.UU. y Europa.
"El mercado de la maquinaria agrícola está en un momento de transición. Ahora las ventas están un poco contraídas por la coyuntura y la baja de precios de los granos, pero las perspectivas son buenas", explica Federico Castellaro, representante de Richiger. "En este momento uno tiene que poner más énfasis en mostrar los productos y contactarse personalmente con los clientes. Es por eso que queremos llevar nuestros productos a ExpoChacra", dice Castellaro, y agrega: "Uno está en contacto con el cliente, que puede ver el producto trabajando; ésas son las ventajas de estas muestras donde hay dinámica".
Pese a la baja rentabilidad de los últimos meses, Richiger sigue participando en ExpoChacra porque "tiene una convocatoria importante de productores, algo que no podemos desaprovechar, porque es ahí donde se generan los negocios", aseguró.
"El año que viene va a ser un año un poquito más flojo que estos dos anteriores, pero va a ser un año bueno. Tenemos que ser optimistas y seguir adelante", manifestó.
Un poco de historia
Richiger nació en 1959 en Sunchales, por iniciativa de Máximo Richiger. Por aquellos años, la planta contaba con unos 500 m2 y las tareas industriales se realizaban artesanalmente. La firma comenzó fabricando cosechadoras integrales de forrajes, "que serían las picadoras de picado grueso", comenta Castellaro. Luego insertó en el mercado de moledoras y quebradoras con mezclador. En la década del 70 comenzó a fabricar algunos acoplados y tolvas comunes. A principios de los años 80 produjo el acoplado autodescargable, cuya característica es que posee tres ejes, tipo balancín, que va copiando el terreno.
"Hoy se van cambiando los modelos de todos estos productos, pero se mantienen actualizados; menos la línea de picados", explica el representante.
Años después, Richiger comienza el desarrollo de las embutidoras con quebrador, producto que tuvo una muy buena aceptación.
En los últimos años, más relacionado con la agricultura, fabricó embutidoras o embolsadoras de granos secos. A partir de 2002, completando la línea de almacenaje de granos, siguió con la extractora de granos secos y el extractor hidromecánico. Hoy, Richiger cuenta con unos 6000 m2, una planta de pintura en el parque industrial de Sunchales, y maquinaria de última generación que permite una capacidad de fabricación estimada en 400/500 máquinas al año; una red de 300 agentes y un eficiente servicio de repuestos de todos los modelos comercializados.






