Seguridad vial. Así es la nueva licencia de conducir para choferes profesionales

La Linti llega para reemplazar la licencia nacional habilitante, facilitar los trámites y mejorar la seguridad
Eduardo Pérez
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28 de febrero de 2019  

Los avances en la digitalización han ido permeabilizando los diferentes sistemas de identificación y control, entre los cuales las licencias de conducción han sido un sector de importancia y fueron incorporando desarrollos tanto en la recolección de datos como en la estadística y la seguridad.

Así, a mediados de febrero, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Secretaría de Gobierno de Modernización lanzaron la versión digital de la licencia nacional de conducir, que podrá ser presentada en controles vehiculares a través de un teléfono celular inteligente y tendrá la misma validez que la física. Era cuestión de tiempo para que la licencia nacional habilitante (LNH) –que acompañó durante años a los choferes profesionales– iniciara un camino similar, aunque en este caso los cambios han sido algo más profundos, por lo que a partir del mes próximo comenzará a funcionar la licencia nacional de transporte interjurisdiccional (Linti).

El 7 de enero fue publicado el decreto 26/2019, que estableció que la Agencia Nacional de Seguridad Vial otorgará la licencia para conducir vehículos del servicio de transporte de pasajeros y carga de carácter interjurisdiccional, lo que brindó el marco para que los avances que se venían dando en ese sentido se concreten en el nuevo instrumento.

La LNH presentaba algunos inconvenientes para continuar aplicándose. Se identificó la obsolescencia del sistema informático, que había sido implantado hacía más de 20 años, lo que restringía el acceso a los equipos más modernos. A eso se debían sumar otros inconvenientes vinculados con el paso de los años, como serían los agregados de funcionamientos hechos en diferentes momentos y por distintas vías de acceso. Así, se llegaba a una multiplicidad de normativas y a una carencia de estadísticas que impedían no solo conocer la situación y los beneficios o carencias del sistema, sino también planificar futuros desarrollos.

El otro escollo, que afectaba principalmente a los usuarios y a las empresas de transporte, eran las diferentes fechas de vencimiento y las múltiples boletas de pago, según los distintos comprobantes portados, de capacitaciones y de los exámenes psicofísicos.

Mejoras

En cuanto al avance tecnológico, la Linti estará totalmente digitalizada desde su trámite de iniciación, lo que facilitará su portación, debido a que ya no será necesario llevar una copia impresa, sino que alcanzará con la versión que se llevará en el celular y que tendrá un código QR, para ser leído por los equipos PDA, con o sin conexión a internet, que llevarán los agentes de control.

Respecto de los trámites, se otorgaban 380.000 LNH por año, lo que implicaba una tasa de emisión de algo más de 1000 diarias. También la Linti será complementaria de la licencia nacional de conducir, que especifica el porte del vehículo que el conductor está autorizado a manejar.

En cuanto a la licencia nacional de conducir, el 13% de los conductores del país circulan con registros emitidos por municipios que no adhirieron a la norma, pero el decreto previó que a partir del 1º de octubre la Linti implicará la obligatoriedad de la obtención de un registro nacional, por lo que deberá tramitarse en los distritos que la emitan.

Por otra parte, la fecha de vencimiento de la licencia interjurisdiccional estará vinculada con otras variables, como la capacitación en cargas generales o mercancías peligrosas –o una futura para el transporte de pasajeros– y el correspondiente examen psicofísico. En esta línea, los choferes podrán adelantar la realización de cualquiera de esos trámites, pero ese lapso no se sumará al período de vigencia de la licencia.

Finalmente, el decreto 26/2019 previó también una mayor discriminación para las licencias de conducir en el autotransporte de pasajeros y cargas. De esta manera, la clase C1 será para camiones sin acoplado ni semiacoplado ni articulado y vehículos o casa rodante motorizada de más de 3500 y hasta 12.000 kilogramos; la C2 irá de 12.000 a 24.000 kilogramos, y la C3, de allí en más.

La clase D1 incluirá automotores para servicios de transporte de pasajeros hasta ocho plazas, excluido el conductor; la D2, entre ocho y 20 pasajeros, y D3 los mayores. La D4 será para servicios de urgencia, emergencia y similares; la E1 involucrará a los vehículos de clases C y/o D con uno o más remolques y/o articulaciones; la E2 a la maquinaria especial no agrícola, y la nueva G3 involucrará el tren agrícola.

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