
Derivaciones del Canal Rojo para los deudores de la AFIP
Como en toda medida intempestiva y en apariencia sin fundamento lógico sino más bien con un tenor que a las claras habla de órdenes impartidas coloquialmente, el comercio exterior argentino una vez más padece la administración vertical a través de medidas arbitrarias, como las que dispuso, esta vez, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP): Canal Rojo [inspección completa de mercaderías y documentación] para las cargas de exportación e importación que registren deudas con el organismo o que "osado" recurrir al mecanismo de impugnación.
No fue la Aduana esta vez la que dispuso la medida. Pero sin duda es la perjudicada. Tampoco es que tenga una imagen que cuidar, habida cuenta del malestar que generan sus variadas normas y resoluciones alineadas con la política oficial.
Un Canal Rojo para todo aquel que tenga deudas con la AFIP (importadores, exportadores, despachantes de aduana e incluso los agentes de transporte aduanero) es, no hace falta aclararlo, demasiado. Los verificadores de Aduana no dan abasto con tremenda cantidad de controles, luego de que la Aduana intentara, desde hace unos años, disminuir justamente el porcentaje de mercaderías susceptibles de recibir tremendo control a partir de las publicitadas medidas de control inteligente o anticipo de información.
Se habla de que el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, tiene un mandato recaudatorio extra de US$ 1000 millones. Se habla también de que la relación con quien fue su mano derecha mientras estuvo al frente de la Dirección General de Aduanas (DGA), María Silvina Tirabassi (actual titular de la DGA), pasa por uno de sus peores momentos. La relación es pésima, arriesgan otros.
No hay que creer que siempre las "deudas" de las que se habla sean todas millonarias. No es nada raro encontrar "diferencias" en las declaraciones que sean de apenas unos centavos. Mientras tanto, un exportador pierde su barco porque su agente de transporte registra deudas, y la verificación se demora hasta cuatro días.





