
Dilemas que sufre el tren de carga
Diagnóstico: la incomprensión del sistema político, el gran desarrollo del servicio suburbano y las deficientes conexiones atentan en su contra.
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El especialista en planificación de sistemas de transporte Juan Pablo Martínez reconoció que el ferrocarril no necesita las "120 hectáreas que usa muy mal" en el área de Retiro, pero puntualizó que la mayor parte del territorio "debe ser recuperada para todo el sistema de transporte". "El transporte enfrenta la incomprensión y la hostilidad del sistema político. Todo lo que es transporte molesta; los trenes, los camiones pesados, el puerto -dijo-. Hay una visión de que todo esto debería estar en otro lado. Pero nos olvidamos de que el puerto está ahí y que va a seguir estando." Martínez señaló que el mejoramiento de la interacción del puerto con la ciudad debe ir de la mano de una progresiva mejora de la infraestructura ferroviaria que permita a este medio ganar participación en el mercado de transporte terrestre y superar sus actuales limitaciones.
En América del Norte, el peso máximo por eje permitido va de 30 a 35 toneladas, lo que permite a los ferrocarriles transportar dos contenedores apilados por vagón. En nuestro país, las vías sólo soportan de 20 a 22 toneladas por eje, pero existen tramos que admiten 18 toneladas o un peso aún menor. "Esta es una debilidad estructural severa", señaló el especialista.
Otro inconveniente que enfrenta el tren de cargas es el gran desarrollo del servicio suburbano ferroviario de Buenos Aires, uno de los más grandes del mundo: transporta 500 millones de pasajeros por año y, además, tiene un alto potencial de crecimiento. Esto provoca que tenga serias dificultades para operar en las diez horas pico del ferrocarril de pasajeros. Además, los peajes que pagan los operadores de carga a estas empresas son mayores durante el día que por la noche.
"Esta limitación tiene una solución costosa que es la disposición de una tercera vía para mover trenes expresos de pasajeros o de carga. Mientras esto no se resuelva, los convoyes de carga que lleguen al puerto se van a tener que concentrar durante las horas nocturnas", señaló Martínez. Por último, el ferrocarril de cargas sufre los inconvenientes de una deficiente y anacrónica conexión norte-sur de 140 años de antigüedad que prácticamente imposibilita a los concesionarios del centro y norte del país acceder directamente a las terminales portuarias de Dock Sud, y a los del sur, ingresar en forma eficiente a las de Puerto Nuevo.




