La devaluación, ¿traba o beneficio?

En las empresas reina la preocupación
En las empresas reina la preocupación
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22 de enero de 2002  

Para la gran mayoría de los empresarios, la devaluación les trajo de todo, menos alivio.

"A mí me hubiera gustado seguir con la convertibilidad", confiesa Miguel Notarfrancesco, de Cearca. Su empresa, como toda la industria metalmecánica, tiene como mínimo un 40% de componentes importados, que ahora se encarecieron. "Tenemos que ver cómo suplimos estas importaciones. Estamos de acuerdo en usar la industria argentina, pero aquí tengo un sólo proveedor de aluminio y ninguno de cobre", comentó.

A Juan Carlos Guerra, vicepresidente de Medix, la devaluación tampoco lo beneficia. "Importamos componentes electrónicos especiales, sensores de temperatura, etcétera. Ningún insumo electrónico para las incubadoras se fabrica en el país, ni siquiera la pintura", relató.

Lo mismo le ocurre a SKF Argentina, que se ve obligada a importar insumos de distintas partes del mundo porque no hay proveedores que cumplan con el nivel de calidad de materia prima que SKF de Suecia exige.

"En principio nos beneficia", aclaró el gerente de comercio exterior de AGFA, José Luis González Selmi. "Pero siempre hay un pero. Cuanto más se aleje el dólar libre del oficial la situación es más inestable. El beneficio que obtenga de cualquier actividad exportadora, si lo quiero dimensionar en dólares genuinos con el tipo de cambio libre, tal vez sea menos de lo pensado en un primer momento", sostuvo.

"Si bien la convertibilidad estaba agotada hace mucho tiempo, creo que las medidas que se tomaron en los últimos meses agravaron la situación en lugar de mejorarla. Hubiese sido más simple flotar el peso, en un mercado único y libre", aseveró Javier González Fraga, presidente de La Salamandra.

Otra de las trabas para los exportadores es la falta de crédito internacional. "El Gobierno llevó a las empresas a una situación de default. Trabajé para conseguir crédito de mi proveedor y ahora me lo sacan. Antes, pagaba a los 180 días, ahora deberé hacerlo a los 45", se indignó Notarfrancesco.

Más deudas

Quienes tienen crédito en dólares vieron multiplicarse sus deudas. "Como casi todas las empresas que invirtieron mucho recientemente, en La Salamandra tenemos deudas en dólares y la devaluación nos afecta negativamente", agregó González Fraga.

Sin embargo, Jorge Cavanna, director de Establecimientos Metalúrgicos Cavanna, da una señal de optimismo a los que todavía no entraron en terreno internacional: "A pesar de los momentos difíciles, exportar es posible. Ojalá estos ejemplos sirvan a otros para iniciar el camino de la exportación que nuestro país tanto requiere", dijo.

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