Los corredores que comunican los océanos
El desarrollo de la infraestructura apta para la vinculación del transporte terrestre entre ambas costas de América, por medio de corredores, es una temática que se puso de moda en esta década.
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El desarrollo de la infraestructura apta para la vinculación del transporte terrestre entre ambas costas de América, por medio de corredores, es una temática que se puso de moda en esta década.
En este continente hay corredores ferroviarios en servicio en sólo dos países: Estados Unidos y Panamá. En tanto que sólo existen corredores operativos de costa a costa aptos para el transporte automotor en Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Panamá, la Argentina y Chile.
Además de la existencia de corredores de transporte terrestre, también hay iniciativas para realizar canales de navegación bioceánicos en México, Nicaragua, Guatemala y Nicaragua. Los procesos de integración y la globalización del transporte han impulsado estos proyectos.
Este fenómeno no se está produciendo solamente en América sino también en Europa, donde existen fuertes discusiones por la definición de los corredores Norte-Sur y en consecuencia en las inversiones en infraestructura de transporte público entre el mar del Norte y el Mediterráneo.
Los principales pasos
En lo que hace a la vinculación entre ambas costas en el Cono Sur, si bien hay ocho corredores principales, en el Mercosur más Perú, entre Chile y la Argentina existen 12 pasos fronterizos. De estos pasos hay algunos, que están conectados a corredores bioceánicos, y otros que son simplemente vinculaciones entre Chile y la Argentina.
Los corredores bioceánicos principales que se están considerando en esta región son: Salvador-Arica, Santos-Arica, Paranaguá-Antofagasta, Río Grande-Valparaíso, Montevideo-Valparaíso, Buenos Aires-Valparaiso, Bahía Blanca-Concepción, Tierra del Fuego.
Se suele afirmar que estos corredores facilitarían el acceso a los mercados asiáticos.
Esto es opinable, por cuanto la distancia entre los puertos de la Argentina y Brasil con la mayoría de los mercados asiáticos, es más corta desde la costa este de América del Sur (vía cabo de Buena Esperanza) que desde el Pacífico Sur.
Además, en términos comerciales el mercado de fletes al lejano Oriente y a Australasia es un 30% más bajo desde la costa del Atlántico que desde la del Pacífico.
También se observa, con la integración de Sudáfrica con el mundo, una consolidación de los transportes regulares entre el Río de la Plata y Brasil al Lejano Oriente.
Mas allá de esta argumentación, hay otra observación interesante: la costa del Pacífico Sur tiene prácticamente como Hub a Panamá y a la costa Oeste de Estados Unidos, mientras que en el Atlántico los principales puntos de concentración de cargas se van a consolidar en los puertos de Brasil.
Una zona donde sí es factible un aumento de tráfico portuario de productos argentinos por los puertos chilenos es la que se genera con el comercio de la zona de Mendoza y el norte de la Argentina con la costa oeste de Estados Unidos.
Asimismo los tráficos entre el Noroeste argentino y Perú, y Ecuador podrían ser favorecidos. No obstante, estas premisas pueden ser válidas solamente si se mejora el transporte y si se minimiza la burocracia.
Dentro de los emprendimientos que están en discusión existe uno, que no requiere hacer estimaciones del volumen de tráfico que captará en su fase inicial: el corredor Buenos Aires-Santiago-Valparaíso (tiene, en más del 90% de su trayecto, un trazado ferroviario ya hecho), que une las tres más grandes áreas productivas y de consumo del Mercosur es, sin duda, el que tiene mayores posibilidades de crecimiento.
Es preocupante que en estos proyectos de corredores haya una tendencia generalizada a concebirlos exclusivamente para el transporte automotor. No se suele prever trazados ferroviarios en los mismos.
Es cierto que una pendiente ferroviaria en un paso transcordillerano disminuye la rentabilidad. Pero, se deberían utilizar metodolgías que determinen la relación costo beneficio, ponderando también los efectos sociales y ambientales.
El autor es consultor en puertos y en transporte marítimo.
Proyectos
- Iniciativas: la construcción de los corredores bioceánicos que están en consideración en el Cono Sur sonSalvador-Arica, Santos-Arica, Paranaguá-Antofagasta, Río Grande-Valparaíso, Buenos Aires-Valparaíso, Bahía Blanca-Concepció n, y Tierra del Fuego.
- Fundamentos: se considera que estos corredores facilitarían el acceso a los mercados asiáticos y, a la vez, permitirían la integración con Sudáfrica.




