
Renovación en la industria curtidora
Sadesa, la empresa más importante del país, diversifica negocios y prevé abrir nuevos mercados
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La curtiembre argentina Sadesa, uno de los tres grupos proveedores de cuero más grandes del mundo y el principal exportador argentino del producto, renovó su imagen y transformó sus antiguas siglas Sociedad Anónima De Exportaciones Argentinas en una marca de nombre propio.
Debieron pasar 60 años antes de que esta compañía, de alrededor de 3000 empleados repartidos en nueve plantas industriales en todo el mundo -tres de las cuales están en Asia-, decidiera mutar su bajo perfil y reinventarse a sí misma.
Claro que se trata de algo más que de una simple lavada de cara y maquillaje de su logo. Cambios fuertes en la concepción del negocio, en la adaptación a los vaivenes de la demanda mundial (mercado de la moda específicamente) y en la fuerte competencia internacional impulsaron esta renovación, cuyo signo visible es el cambio de imagen, pero hay más.
Sadesa se propuso ser líder absoluto en la provisión de cuero para manufactura de calzado (zapatos y zapatillas). Su facturación en 2002 fue de más de 190 millones de dólares, el 90% del cual fue por exportaciones desde la Argentina (a lo que hay que sumarle unos 100 millones más de sus plantas extranjeras). Su participación en las ventas externas del rubro es del 23%.
Recientemente incorporó un departamento de negocios con mayor valor agregado, Indigo, para la comercialización de artículos de tapicería. Esta unidad hace cortado y cosido de cuero y demandó una inversión de US$ 750.000 en Santa Fe, donde emplearon a 200 personas dedicadas a este trabajo artesanal. El cliente recibe un set, una especie de molde que debe llenar, y el principal mercado es Estados Unidos.
Hoy, alrededor del 12 o 13% de lo exportado son productos de tapicería, y Sadesa pretende que este negocio represente el 30 por ciento de sus ventas externas.
Oriente
En Asia se concentra la mayor actividad transformadora de cueros del mundo, desde donde se venden a las marcas de zapatos y zapatillas más importantes. China, el principal cliente externo de Sadesa, es justamente el industrializador de cuero más grande del globo.
"Siempre tuvimos oficinas comerciales en el exterior, pero en los últimos cinco años nos alertaron de que si no nos acercábamos a los transformadores íbamos a tener problemas, porque no podíamos bajar nuestro timeline (millas de distancia) con nuestros clientes, que a veces pretenden la mercadería en 20 días; mandarla por vía aérea sigue siendo imposible", explicó Ronald Howes, director de Sadesa. El desafío entonces fue acercarse más al cliente, no perder la continuidad y mejorar los tiempos de entrega. ¿El resultado? Armaron cadenas de provisión con dos plantas en Tailandia (Kabinburi y Ayuthaya), y una en China (Nanhai), mediante joint ventures con empresarios locales (el último fue en China en 2002) para capitalizar el conocimiento de éstos en las plazas asiáticas.
Además de consolidar estas operaciones, el futuro de Sadesa apunta a conquistar el mercado premium del cuero, el de los automóviles. Allí las exigencias y los controles son altísimos, más aún que las auditorías que reciben de Nike y Timberland a las plantas propias para verificar la calidad: los cueros en los automóviles deben soportar desde temperaturas de casi 50° (exposición al sol) hasta el frío del aire acondicionado y el roce permanente de los ocupantes.
Sadesa cuenta con cuatro plantas industriales en la Argentina (dos en Santa Fe, una en San Luis y una en Buenos Aires). Por el establecimiento que tiene en Paysandú, Uruguay, la firma posee el 45% de participación en el mercado productor y exportador de cuero, por lo que ocupa el tercer lugar de las exportaciones orientales totales. Por último, en Paraguay su producción representa el 50% de ese mercado.
Sars
- La expansión y el temor por la neumonía atípica o síndrome agudo respiratorio severo (SARS), que cobró numerosas víctimas en Asia, frustró la realización de la Feria del Cuero de Asia Pacífico (APLF), cuna de los negocios internacionales del sector, que debía comenzar la semana última en Hong Kong.





