Define la AFIP incentivos a morosos
Ofrecerá mayores plazos a los contribuyentes con menos deuda; bajaría la tasa de interés; sería esta semana o la próxima
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Menos plazos, tasas de interés más flexibles y la posibilidad de abandonar el Régimen de Asistencia Financiera Ampliada (RAFA) para recibir mayores beneficios es lo que figura entre las características del nuevo paquete de facilidades de pago que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) lanzaría entre fines de esta semana y principios de la próxima.
Fuentes de la AFIP indicaron a LA NACION que habrá dos clases de planes: "Uno, destinado a las deudas atrasadas, que tendrá un período acotado para inscribirse, y otro que estará abierto en forma permanente para el flujo".
El director de la AFIP, Alberto Abad, había indicado que la intención del fisco es reemplazar al RAFA por un régimen más acotado en términos de cuotas (ya que éste llegaba hasta 120 meses) y que se haría con diversos planes acordes al peso económico de los contribuyentes. "Será como un traje a medida", explicó Abad.
Hasta el mes pasado, el RAFA logró refinanciar deudas por 3805 millones de pesos a 148.846 contribuyentes. Las pymes representaron el 99,8% de los casos y el 89,8% del monto refinanciado, con una participación de las microempresas del 90,9 y 55,8%, respectivamente. En tanto, las grandes compañías apenas aportaron un 0,2% de los casos y el 10,2% de la deuda.
Ayer se precisó que la intención del fisco es seducir a los contribuyentes destacando que pueden abandonar el RAFA -que llegó a cobrar una tasa resarcitoria superior al 3% mensual, reducida luego al 1,5%- para pagar menos intereses, tal vez el 1 por ciento.
Posibilidad de cambio
"Si consolidan un monto determinado de deuda, podrán abandonar el RAFA para refinanciarse nuevamente", indicó la fuente. La "zanahoria" que ofrecerá el organismo fiscal es que cuanto menor sea la deuda del contribuyente, mayor será el plazo para poder regularizarla.
A cambio, los morosos deberán resignar plazos: frente a los 120 meses del plan previo, el nuevo fijaría un tiempo límite de 36 a 48 meses.
Para restar expectativas, la fuente aclaró que aunque hubiera una ligera reducción de la tasa -facultad que está a cargo del Ministerio de Economía- será hacia adelante, no en forma retroactiva, tal como pretenden algunas entidades empresariales.
"No hay que esperar nada sofisticado; se trata de readaptar un plan como el RAFA, que sirvió para un momento muy especial del país, en plena crisis, que ya terminó", sentenció la fuente, al admitir en forma implícita que la iniciativa suscitará nuevos rechazos.
De hecho, tres tributaristas consultados por LA NACION consideraron que difícilmente la iniciativa logre despertar mayor simpatía que el RAFA entre los castigados contribuyentes. "No hay que generar demasiadas expectativas", expresaron a coro.
Al respecto, Adalberto Dalmasio sostuvo: "El nuevo régimen será apenas un paliativo para situaciones muy complicadas del pasado, como las deudas de 2001 y 2002, pero que no le quitará de encima la pesada mochila que tiene la gente".
Sin moratoria
"La realidad es que la AFIP no puede hacer mucho más que reducir las sanciones", dijo Dalmasio, al referirse a la imposibilidad del Gobierno de aplicar una moratoria que contemple una quita de deudas impositivas sin la aprobación del Congreso nacional.
En esta sintonía, opinó: "Difícilmente se vote una moratoria, porque el FMI se opone y, aunque hubiera voluntad política, no habría margen para aprobarla".
Por su parte, Armando Lorenzo, de PricewaterhouseCoopers sostuvo: "Esta clase de planes son utilizados para poder salir de la mira del fisco: se paga durante algunos meses y luego se abandona. Es un crédito asegurado, un poco más caro que en el mercado, pero está asegurado".
Además, dijo: "Sería razonable aplicar una quita para atraer más cantidad de gente a la regularización".
En tanto, el contador Eugenio De Mayolas dijo: "Esta no es la respuesta que necesita la gente. Un plan que otorga menos flexibilidad que el RAFA en términos de plazo no sirve: será más gravoso y logrará menor adhesión; con tantos recursos fiscales, se podría beneficiar a la gente con una tasa menor ".





