Para la UIA, una tasa a la importación puede impactar en Productos Esenciales

Fuente: Archivo
Francisco Jueguen
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28 de mayo de 2019  • 19:42

Ni la marcha atrás parcial fue suficiente para los industriales. La voracidad fiscal del oficialismo para cumplir las metas del Fondo Monetario Internacional (FMI) -cuestionan en la Unión Industrial Argentina (UIA)- complican la agregación de valor a las exportaciones, el motor que justamente el Gobierno busca impulsar, pero además puede tener un efecto inesperado sobre los Productos Esenciales.

A través de un documento publicado hoy la UIA cuestionó la suba de la tasa de estadística a algunas importaciones que funcionan de insumos a exportaciones (más allá de la importaciones temporarias), la elevación de los topes de compras al exterior, la eliminación de destinos que estaban exentos y sobre todo la inclusión de algunos regímenes de bienes de capital.

"Los decretos 332 y 361 penalizan el agregado de valor local", informó la UIA en un informe que funciona como diagnóstico y pedido de "correción". "Resultado de la sanción de los decretos 332/19 y 361/19 persiste la obligatoriedad de pago de la tasa estadística en las nuevas condiciones para operaciones de importación que tienen un fuerte impacto negativo en la competitividad de las exportaciones industriales, en los márgenes del sector, en costos de productos del programa de Precios Esenciales y en las decisiones de inversión", indicó el documento del departamento técnico de la UIA.

"Productos Esenciales son 64, pero después tenés Precios Cuidados. Para todo lo que no es exportación, sino mercado interno vienen cayendo ventas y producción", graficó Gabriel Vienni, director de Departamentos Técnicos de la UIA. "Ya hay un margen menor. Pero encima para aquellos productos hay un compromiso de sostener los precios. Ahora tenés este elemento que sube los costos y comprime más los márgenes. En algunos casos puede pasar que haya que trasladar estos costos a precios y que sea en productos de estas canastas", dijo a LA NACION.

El decreto 332 había establecido hasta el 31 de diciembre un aumento de la tasa estadística al 2,5% (estaba en el 0,5% desde los 90), que era aplicable a "las destinaciones definitivas de importación para consumo y a las destinaciones suspensivas de importación temporaria".

"[...] El gobierno nacional se ha propuesto equilibrar las cuentas públicas y eliminar el déficit primario a partir del año 2019", esgrimieron las autoridades en los considerandos de la norma y justificaron: "Que, en ese contexto, es necesario incrementar transitoriamente la alícuota de la tasa de estadística". Según las fuentes oficiales, con este aumento pensaban recaudar unos $30.000 millones. La marcha atrás posterior redijo esta estimación unos $3500 millones.

Ese movimiento se dio el lunes de la semana pasada. Entonces, el Ministerio de Hacienda decidió rebajar la tasa estadística a las importaciones temporarias -insumo que luego será una parte de otro bien obligatoriamente exportado-, pero también a varios regímenes de bienes de capital comprados al exterior, entre los cuales están: los destinados a Vaca Muerta, bienes usados y líneas autónomas de grandes proyectos.

Pero para la UIA, esa medida se quedó corta si no se quieren afectar los márgenes de las empresas industriales y la capacidad de agregar valor a las exportaciones. Es por eso, que en el documento preparado reclamaron algunas medidas específicas mas.

En principio, la entidad fabril reclamó retrotraer los topes a los vigentes previamente antes de los cambios. Por ahora, persiste la elevación de los topes que implica una tasa máxima 250 veces superior a la vigente previamente, pasando de US$500 por operación a US$125.000.

Además se reclamó "reducir alícuotas para insumos que no se elaboran localmente y son necesarios para la producción. La nueva tasa implica un incremento de costos para la importación de insumos y partes destinadas a la transformación y venta en el mercado local".

Se pidió también la eliminación de la tasa para la importación de bienes de capital e informáticos que se encontraban exentos y ahora deberán pagar también, "generando un costo adicional para la compra de maquinaria, nuevas inversiones y proyectos de innovación". Por último, se reclamó "mantener la exención, previa a al decreto 332/19, para importaciones desde: Mercosur, Bolivia y Chile, Colombia, Ecuador y Perú".

"Las medidas adoptadas son de corte netamente fiscalista, y pierden de vista su impacto en el sector productivo, en un contexto de caída de la actividad, el empleo y las exportaciones industriales. Este incremento de la presión tributaria se suma al muy elevado costo del financiamiento, volviendo inviable el normal desarrollo del proceso productivo", esgrimieron los técnicos de la UIA. Vienni recordó las subas para las retenciones y la baja de reintegros.

"Para un insumo de la cadena plástica que termina en un juguete para exportar hay un impacto. Por ejemplo, el que importó no es el mismo que terminó exportando, por lo que no es una importación termporaria. Ese costo se arrastra en la cadena", ejemplificó Vienni. "Está claro que esta medida tuvo un sesgo antiexportador", agregó el técnico de la entidad fabril.

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