El descontento se apodera de las calles de Brasil
SÃO PAULO, Brasil—Decenas de miles de manifestantes brasileños tomaron las calles de esta y otras ciudades del país después de que una pequeña protesta contra una subida de las tarifas de autobús la semana pasada explotara hasta convertirse en una marea nacional de manifestaciones contra el gobierno, ya sea por sus derroches para construir estadios deportivos para el Mundial de fútbol del año que viene como por su presunta corrupción.
"Esto solo es la punta del iceberg", dijo Wilson Vasconcelos, un trabajador en el sector tecnológico de 40 años que se encontraba entre los aproximadamente 20.000 manifestantes que se reunieron en São Paulo el lunes.
Hasta hace poco, muchos observadores creían que la popular presidenta brasileña Dilma Rousseff avanzaría sin complicaciones hacia la reelección el próximo año.
Pero ahora las cosas han cambiado. La popularidad de Rousseff se ha desinflado en medio de una serie de obstáculos: el crecimiento se ha desacelerado, la moneda se ha debilitado y la inflación —la bestia negra de la economía brasileña— está en alza.
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