Emoticones en las comunicaciones del trabajo, ¿sí o no?

Varias compañías impulsan su uso para el envío de mensajes
Christopher Mims
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4 de agosto de 2019  

NUEVA YORK.- Al principio, Marek Nowak, un ingeniero de 32 años de CircleCI, una empresa de software empresario de servicios para la nube, era escéptico respecto del uso de emoticones para comunicarse con sus colegas. Ahora, cuando postea las minutas de las reuniones de su equipo en Slack, las precede de un emoticón de un osito dando un abrazo.

No es solo por diversión. Es una política de la compañía usar ciertos emoticones para indicar determinados mensajes, tales como la síntesis de una reunión. Si no incluyera el osito, los miembros del equipo podrían no enterarse de decisiones importantes.

"Mi valor de equipo favorito es la sobrecomunicación", dice Nowak, que ahora se autodefine como fanático de los emoticones. "Si duda sobre si escribir un mensaje porque piensa que tres cuartos del equipo ya lo sabe, eso no es problema, uno lo antecede con el emoticón de sobrecomunicación".

De esta manera, se elimina la formalidad en las comunicaciones referidas a negocios, con una fiesta de jeroglíficos modernos que denotan todo. En Slack, los empleados usan el emoticón de "ojitos" para indicar que están leyendo un memo recién publicado. Las caras de "no es divertido" o incluso la de "da náuseas" son aceptables en los canales de comunicación de Joyride Coffee, un fabricante de bebidas de Woodside, Nueva York.

Esta tendencia se explica por mucho más que por el hecho de que los adolescentes impongan una manera de comunicación. Sucede por profundos motivos neurológicos que puede llevar a una mejor cooperación. Pero eso no significa que sea siempre apropiado utilizarlos o que puedan reemplazar plenamente otras formas de comunicación.

En Slack se crearon 26 millones de emoticones, según cuenta un vocero de la firma. Lo que está pasando con la comunicación visual en las empresas sigue de cerca lo que está sucediendo con la comunicación visual en ámbitos menos formales y especialmente, analiza Jeremy Burge, jefe de emoticones en Emojipedia.

En un trabajo recientemente publicado, investigadores de Colombia describen cómo la actividad eléctrica en el cerebro indica que procesamos los emoticones en las mismas áreas del cerebro en las que procesamos rostros. La clave es que los emoticones a menudo incluyen los rasgos más salientes que transmiten emociones humanas: los ojos, la boca, las cejas.

"En la comunicación mediada por la computadora no veo tu rostro, pero cuando me envías un emoticón, mi cerebro genera una respuesta similar a la que se da cuando puedo verte", explica Carlos Gantiva, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de los Andes y uno de los autores del trabajo.

The Wall Street Journal

Traducción de Gabriel Zadunaisky

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