
Los posgrados y las maestrías ejecutivas son claves para crecer
El 65% de los directivos cree que es un requisito para llegar a la gerencia
1 minuto de lectura'
Lejos de abandonar las aulas, los profesionales saben que hoy el título universitario no alcanza para ascender en la carrera ejecutiva, y que cada vez es más necesario volver a clase si la aspiración es llegar a sentarse en los sillones de las gerencias y los directorios de las compañías. Y los números reflejan la tendencia.
Según la encuesta on line que Bumeran realizó recientemente entre 6630 ejecutivos y 156 gerentes de Recursos Humanos de las principales empresas del país, nueve de cada 13 personas que participaron del sondeo opinan que para ocupar un puesto gerencial es importante acreditar carreras de posgrado o maestrías ejecutivas (conocidas como Master Business Administration, MBA).
Los expertos en selección de ejecutivos y búsqueda de talentos también perciben mayores exigencias de niveles de estudio. "Ante características y perfiles iguales, las empresas se inclinan por quien tiene un posgrado o un MBA. Y para muchas posiciones es una condición imprescindible", dice Cristina Bomchil, directora de Valuar Hudson Highland Group. "No es como antes que era un valor agregado, ahora un máster es cada vez más un requisito indispensable", coincide Bernardo Hidalgo, miembro de The Taplow Group.
Claro que en este competitivo mundo del trabajo las carreras de posgrado son sólo una cara de la moneda en el momento de participar en una búsqueda ejecutiva. "Es una condición muy valiosa e importante, pero que deber ir acompañada de una buena experiencia laboral, que demuestre un desempeño exitoso en la ejecución de proyectos, la resolución de situaciones de negocios, etcétera. Y de competencias personales como la proactividad, la orientación a resultados, la flexibilidad, así como la capacidad de trabajar en equipo", agrega Gabriela Pipman, gerente de Executive Search, de Global Finder.
¿Qué beneficios suma un máster al perfil profesional? Sin duda, la siempre requerida actualización. "También es un ejercicio mental muy importante, porque mientras uno está estudiando genera nuevas ideas y procesos deductivos. Y en muchos casos permite obtener una nueva formación, porque es muy común que personas del área humanística cursen un MBA o un posgrado en finanzas, con lo cual toda esa parte numérica, que es tan importante en las empresas, se completa con este estudio que no adquirieron en la Universidad. Además, quien mientras trabaja hace el esfuerzo de volver a estudiar está hablando de algunas características de su personalidad", precisa Bomchil.
Sobre este tema, el 32% de los ejecutivos juzga que un título de posgrado o un MBA brinda actualización profesional, y el 27%, una herramienta de management. Los restantes opinan que otorga una visión global (23%) y que ayuda a crear contactos (18%). En tanto, la mayoría de los gerentes de RR.HH. (31%) consultados considera que se trata principalmente de una herramienta de management, y el 27 por ciento se inclinó por la actualización.
Ventajas y dificultades
Si tiempo atrás la preferencia era estudiar en el extranjero, hoy la situación es otra.
"A diferencia de lo que sucedía antes, la oferta actual de posgrados es enorme y cada vez es mejor la calidad de lo que se ofrece en nuestro país, por eso ya no es tanta la gente interesada en ir al exterior para cursar un máster ejecutivo", afirma Clara Pazos, directora de Axis Group.
Además de la variedad y la calidad, otro atractivo para continuar estudiando aquí son los costos locales. Ante la pregunta de Bumeran acerca de las ventajas de realizar un MBA en nuestro país, el 37% de los ejecutivos y el 43% de los gerentes de RR.HH. respondieron que en la Argentina resulta más económico que en el exterior. El interés de estar en contacto con la economía nacional ocupa el segundo lugar en importancia entre los ejecutivos (27%), al tiempo que las empresas ubican en segundo término la posibilidad de generar una red de contactos (30 por ciento).
Por otro lado, aun con precios vernáculos más tentadores, la inversión monetaria necesaria para comenzar una maestría, se sabe, no es un dato menor. Y aunque algunas empresas facilitan a ciertos empleados la financiación de un programa ejecutivo, para la mayoría el asunto no es tan sencillo. De hecho, el 67 por ciento de los profesionales consultados destaca la cuestión económica como el principal impedimento para cursar un MBA.
"Si bien la oferta está más al alcance de la gente, los costos continúan siendo uno de los temas limitantes. Pero, a su vez, advertimos que se desconocen algunos medios, como los préstamos para hacer posgrados -con tasas especiales-, que ofrecen ciertos bancos", explica Hernán Torres, gerente de Marketing de Bumeran Argentina.
Poder restarle horas a la vida familiar, a la rutina laboral y el ocio para volver a quemarse las pestañas detrás de los libros es otra dificultad frecuente, pues el 27% de los ejecutivos que participaron del sondeo menciona la disponibilidad de tiempo como el segundo inconveniente en importancia para realizar una maestría. "Es cierto. Quita tiempo, y el tiempo es oro, pero es tiempo muy bien invertido", concluye Bomchil.
Pensar antes de elegir
- Lo más conveniente es definir cuál es el rumbo que se quiere dar a la carrera profesional. Si se busca una especialización del título universitario o abrir el abanico laboral hacia otras áreas.
- En general, un máster agrega valor al perfil profesional cuando ya se tiene una trayectoria laboral, por eso el momento más adecuado para cursarlo es después de haber capitalizado algunos años de experiencia en el vertiginoso mundo del trabajo.
- Como la oferta es grande y variada, lo aconsejable es disponer de unos 4 o 5 meses para buscar información -Internet siempre es una buena aliada- y encontrar la maestría.




