
Finanzas: la estrategia cambiaria enfrenta el desafío de la liquidez
Con la plaza seca por la menor cantidad de pesos, contener al dólar por debajo de los $1500 obliga al Gobierno a elegir: tasas bajas o billete sin superar ese valor; preocupa al mercado la mora de las familias, que deprime el consumo e impide que los bancos bajen el costo de los préstamos
3 minutos de lectura'

La menor liquidez le impone un límite a la estrategia cambiaria.El stock de repos a un día de los bancos con el BCRA (exceso de pesos) cerró en $1,1 billones el jueves. Esta liquidez más ajustada le pone un techo a la venta de bonos dollar-linked en el secundario, estrategia con la que el Central absorbe pesos y evita presión en el dólar oficial. Con la plaza seca para absorber, contener el dólar por debajo de los $1500 se vuelve un desafío más complejo. Hay que elegir: tasas bajas o dólar sin pasar $1500.
El mercado de pesos siente los efectos
Las primeras en evidenciarlo fueron las tasas a un día, que subieron 250pbs desde la última licitación. Derivado de esto, la tensión comenzó a contagiarse al resto de la curva de pesos, donde todos los plazos de tasa fija ajustaron al alza (+169pbs el corto y +175pbs el largo en promedio). A no ser que el Tesoro vuelva a recurrir a recompras extraordinarias de bonos para inyectar liquidez (como hizo en junio), las tasas se mantendrían en un terreno exigido al menos hasta la próxima licitación del Tesoro.
Preocupan las tasas activas y la mora
Las tasas pasivas no saltaron tanto: la preocupación está en las tasas activas y la mora. Las tasas pasivas no se dispararon como ocurrió en julio de 2025. ¿Por qué el Gobierno no quiere que las tasas suban? Porque el problema para la economía real está en las tasas activas. Con una morosidad de casi 13%, los bancos no se arriesgan a recortar la tasa de préstamos personales. El financiamiento a los hogares acumula nueve meses de caída y queda apagado el motor de consumo financiado.
El consumo no da señales de alivio
Sin la palanca de “las cuotas”, el consumo no financiado tampoco muestra señales de alivio. La pérdida de 131.000 empleos privados en 11 meses (a mayo) erosiona la masa salarial e impide que la menor inflación se traduzca en una suba del salario real. Este estancamiento impacta en la política: en julio, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó 6,3%. ¿La buena noticia? Al Gobierno le queda margen de maniobra: las elecciones están a más de un año y los votantes suelen definir su voto por el bolsillo más reciente.
1
2Propiedad privada: entidades del campo lamentaron el retiro del capítulo sobre la ley del manejo del fuego
3Dólar hoy y dólar blue, EN VIVO: a cuánto cotiza el oficial y cuál es el precio del paralelo este viernes 7 de agosto, minuto a minuto
4Por qué se aceleró fuerte la inflación porteña en julio y cómo impactará en el dato del Indec
