
La fusión de Perdigão y Sadia crea un gigante de los alimentos procesados
Los fabricantes de las marcas de alimentos empacados más populares de Brasil, Perdigão SA y Sadia SA, anunciaron el martes una fusión que crea el mayor exportador de carne enlatada y procesada del mundo.
La nueva empresa, llamada BRF-Brasil Foods, pasará a ser el mayor empleador de Brasil y planea expandirse en el extranjero, incluyendo países como EE.UU. y China. "Estamos creando un campeón", dijo el presidente de la junta directiva de Sadia, Luiz Fernando Furlan, quien describió a la nueva firma como "una empresa brasileña con la musculatura para competir a nivel mundial".
Aunque la nueva empresa será un gigante en productos avícolas, pizza congelada y salchichas, el acuerdo fue motivado por problemas financieros. Ambas firmas registraron pérdidas trimestrales este año en medio de la reciente caída en las exportaciones. Además, Sadia pasa apuros como consecuencia de las grandes pérdidas generadas por sus fallidas apuestas en divisas que hizo el año pasado, las cuales la dejaron con una gran deuda.
El acuerdo es parte de una ola de fusiones en Brasil, muchas de ellas respaldadas por el gobierno en un intento por fortalecer industrias clave. Itaú, por ejemplo, se fusionó con Unibanco, creando el mayor banco de Sudamérica.
Las compañías brasileñas de alimentos se han convertido en actores globales gracias a los amplios terrenos sin cultivar y la mano de obra barata. El año pasado, el país exportó 3,2 millones toneladas de productos avícolas, frente a 588.000 de toneladas una década antes, según el Departamento de Agricultura de EE.UU.
Perdigão y Sadia han liderado el ascenso de Brasil a la cima de las exportaciones de productos avícolas en el mundo, superando a EE.UU., enviando carnes congeladas y enlatadas a 110 países, incluyendo Rusia, Arabia Saudita y varios países en Africa. Perdigão actualmente no tiene operaciones en Latinoamérica, aparte de Brasil, mientras que Sadia posee oficinas comerciales en la Argentina, Chile y Uruguay.
Brasil Foods enfrentará la competencia de los gigantes estadounidenses Cargill Inc. y Tyson Foods Inc. Sin embargo, Furlan dijo que la compañía tendría una ventaja sobre sus competidores estadounidenses "que están sintiendo la crisis mucho más que nosotros".
Los ejecutivos de la nueva empresa dicen que planean abrirse paso en los mercados de EE.UU. y China, los cuales han bloqueado los productos avícolas brasileños debido a preocupaciones de salud. "Planeamos luchar por la apertura del mercado estadounidense", dijo Nildemar Secches, el presidente de la junta de Perdigão. "Creemos que somos lo suficientemente grandes para competir allí. El martes, durante su visita a Beijing, el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva firmó un acuerdo para abrir por primera vez los mercados chinos a las importaciones directas de productos avícolas desde más de 20 plantas en Brasil.
Los accionistas de Perdigão se quedarán con 68% de la nueva firma y los de Sadia recibirán un 32%. Ejecutivos de la compañía dicen que planean recaudar aproximadamente US$ 2000 millones en una oferta de acciones en julio.
La fusión aún necesita el visto bueno del regulador antimonopolio de Brasil, algo que podría ser potencialmente preocupante ya que los estantes de los supermercados en Brasil están llenos de productos casi idénticos de ambas firmas, incluyendo hamburguesas y pizzas congeladas.
Con ventas combinadas de aproximadamente US$ 11.000 millones en 2008, cerca de 42% proveniente de las exportaciones, la unión de las dos compañías crearía al tercer exportador de Brasil, después de la minera Vale do Rio Doce SA y la petrolera estatal Petróleo Brasileiro SA. La empresa tendrá más de 110.000 empleados.
La compañía combinada poseerá más del 50% del mercado de comidas congeladas y procesadas a bajas temperaturas, según la firma de investigación Euromonitor International.
Los abogados de la compañía dicen que planean desvirtuar estas cifras de participación de mercado, alegando que son inexactas. El martes, los abogados estuvieron dialogando con los reguladores. Los fondos que gestionan las pensiones de los trabajadores estatales de Brasil serán los mayores accionistas de la nueva empresa, con una participación de 12%. Aunque el gobierno ha apoyado el acuerdo, también podría presionar para que no recorten empleos.






