
La industria local del azúcar rechaza subsidios en Brasil
Conflicto: por el programa Proalcool, los empresarios argentinos se niegan a incorporar ese producto al régimen aduanero del Mercosur.
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El sector azucarero argentino se niega a incorporar al azúcar dentro del régimen de Mercosur. Considera que la caña brasileña está subsidiada y no está dispuesto a negociar en tanto el país vecino mantenga una fuerte intervención estatal en beneficio del sector.
La temperatura del conflicto se elevó en las últimas horas. La Unión de la Agroindustria Canavieira de San Pablo (Unica) solicitó del Grupo Mercado Común (GMC) que Brasil aplique el mecanismo de solución de controversias, y que el gobierno argentino indemnice a los industriales brasileños por el supuesto daño sufrido.
El Centro Azucarero Argentino y los organismos paralelos de Uruguay y Paraguay mantuvieron su posición: la no integración del azúcar a la unión aduanera del Mercosur.
Los empresarios argentinos dicen no temer a competir en igualdad de condiciones, ya que la industria local ha logrado mejorar su eficiencia y competitividad. Sin embargo, argumentan que el subsidio ha permitido a los brasileños expandir su producción y ahora necesitan exportarla a cualquier precio, lo que produciría un grave problema en el noroeste argentino.
"No existe ninguna duda de que el azúcar brasileño está subsidiado", enfatizó Jorge Zorreguieta, presidente del Centro Azucarero Argentino, en referencia directa al plan Proalcool.
Dicho programa se inició en Brasil en 1975, destinado a reemplazar nafta por alcohol elaborado con caña de azúcar, a fin de sustituir la importación de petróleo, que por entonces parecía no tener techo en sus cotizaciones.
"Pero la realidad fue llevando a un aumento de la producción de azúcar que resultó más rentable que el alcohol", explicó Zorreguieta, y aseguró que el Proalcool permitió a Brasil elevar la producción de caña de azúcar de 68 a 330 millones de toneladas.
Los productores del país vecino niegan la existencia de subsidios y presentaron un reclamo ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, en el que exige que se comience a reducir el arancel que paga el azúcar por ingresar en el país, ahora del 23%, y que debería llegar a cero en el 2001. Además, pidieron que se los indemnice por los perjuicios causados por la demora en la integración del azúcar al Mercosur.
"La Argentina no tiene nada que indemnizar porque el Proalcool constituye una competencia desleal. En todo caso, ellos deberían indemnizarnos porque con el subsidio han creado una sobreproducción de azúcar que provocó una gran depresión en los precios internacionales", indicó Zorreguieta, indignado por las quejas brasileñas.
Difícil acuerdo
Las posibilidades de llegar a una pronta solución parecen escasas. "Depende de Brasil; mientras mantenga el subsidio no podrá haber integración", sentenció Zorreguieta.
Sin embargo, en el acuerdo de Ouro Preto, la Argentina y Brasil convinieron efectuar la integración del azúcar, pero neutralizando las asimetrías y distorsiones existentes. Luego se constituyó un grupo "ad hoc" para resolver este dilema.
Alberto de las Carreras fue designado para esa misión por la Argentina. "Desde junio último me reúno con Elisabete Serodio (la funcionaria designada por el lado brasileño) para estudiar el tema y lograr alguna propuesta, pero hasta no conseguir un acuerdo, es conveniente mantener las conversaciones en privado", afirmó. "Lo único que puedo decir es que mientras Serodio sostiene que no hay subsidios, yo considero que sí los hay."
Asimismo, Alejandro Mayoral, ex subsecretario de Comercio Exterior, dejó claro que no hay posibilidad de acuerdo en el corto plazo. "Efectivamente existen subsidios y si bien Brasil tiene zonas azucareras muy productivas, hay otras muy improductivas que están subsidiadas", expresó.
Un acuerdo que satisfaga a ambas partes "llevará mucho tiempo", dijo Mayoral, y consideró que "la única forma de arreglar esto es que los sectores de ambos países se junten para discutir sus posiciones y no pretendan resolver esto mediante una polémica pública", recomendó.
Por otra parte, el economista Roberto Lavagna advirtió que "cualquier acuerdo tiene que evitar crearle a Brasil problemas en el mercado internacional del azúcar. Si Brasil reconoce que hay subsidios ello sería usado en su contra por el mercado mundial y hay que impedir ese riesgo", aseguró.
Error
Según el economista, el gobierno argentino "cometió un error al firmar un acuerdo de libre comercio sabiendo que del lado brasileño existía el plan Proalcool, que podría implicar subsidios" y, en ese sentido, reconoció que Brasil tiene razón al exigir que se respete el compromiso. "Pero la Argentina también tiene derecho a proteger su producción y evitar el impacto negativo que podría sufrir su economía".
La solución parece difícil. Sin embargo, la economista de FIEL Marcela Cristini es más optimista.
"Estas diferencias dependen mucho de la habilidad de negociación, pero más que nada de una firme voluntad política", aseguró convencida de que existe un ánimo de avanzar en términos de integración en el Mercosur. "Creo que será posible establecer un arancel razonable que permita competir en igualdad de condiciones."
En momentos en que se consolidan proyectos y crece la conciencia de los beneficios del Mercosur, parecería indispensable un esfuerzo conjunto por remover las piedras del camino y seguir avanzando hacia una mayor integración.
Quejas argentinas
- Estímulo: desde 1975 se inició en Brasil el programa Proalcool, para impulsar el uso del combustible elaborado a partir de la materia prima extraída de la caña de azúcar.
- Resultado: así se produjo una gran expansión de la producción de caña de azúcar y el incremento en la instalación de destilerías en el principal socio del Mercosur.
- Más beneficios: también se estimuló la fabricación de automóviles impulsados con alcohol puro, con la ventaja de que ese combustible es de menor precio.
- Combustibles: se dispuso que la nafta debía tener un 22% de alcohol (ahora es 24%), de manera que en Brasil no se vende nafta pura.
- Subsidios: se fijó un sistema de compensaciones cruzadas entre los precios de la nafta y el alcohol mediante impuestos y subsidios.
- Reglas: se aseguraron precios para la caña y el alcohol y se cargó al Estado con su almacenamiento.





