
Las privatizaciones y el ingreso de capitales fueron las claves
Hoy son menos los grupos empresarios que pesan, pero tienen más poder que en el pasado; todos tienen alguna relación o son de propiedad extranjera.
1 minuto de lectura'

Los cambios en el poder político empresario tuvieron su correlato en el proceso económico de la Argentina de los últimos años, marcado por una creciente concentración, las privatizaciones, la retirada del Estado regulador y el ingreso de capitales extranjeros, junto a la apertura comercial. "Hace diez años podían identificarse unos 60 grupos empresarios; hoy no habrá más de 40, de los cuales 8 ó 10 son los que tienen el poder real", señala el investigador Miguel Kavhisse.
Los cambios se fueron gestando en los primeros años de esta etapa democrática, pero todos los especialistas coinciden en señalar al plan de convertibilidad como el punto de inflexión.
El programa que puso en práctica Domingo Cavallo en 1991 le puso un techo a la posibilidad de generar ganancias por la vía de aumento de precios (entre otras cosas, por la apertura a la competencia de la importación). También se vio limitada la salida exportadora sin otra herramienta que la devaluación selectiva.
Las privatizaciones
Participar de las privatizaciones fue la salida estratégica que algunos vislumbraron. Esto les permitió encontrar socios extranjeros con capacidad financiera (mediante títulos de deuda al principio, con acceso a los mercados internacionales, luego), y hacerse fuertes en sectores de servicios, por definición a salvo de la competencia externa.
Ese fue el camino de grandes holding como Techint, Pérez Companc, Comercial del Plata (Soldati) y el Citicorp Equity Investment (CEI), el brazo industrial del Citibank que terminó configurando un holding en sí mismo.
En sentido contrario, vieron derrumbarse sus imperios Bunge & Born (hoy concentrado en el sector de alimentos) y Bridas, que debió replegarse al petróleo luego de fracasadas incursiones en los rubros papelero y financiero.
Mejor, salir
La perspectiva del Mercosur, al mismo tiempo, planteaba la necesidad de realizar fuertes inversiones si se quería ocupar un lugar en un mercado tan ampliado. Y no todos estuvieron dispuestos a hacerlo.Con el otro ojo puesto en el creciente endeudamiento al que habían tenido que recurrir para expandirse, varios optaron por incorporar socios extranjeros o, directamente, vender sus empresas a inversores "que pueden obtener financiamiento a tasas muy inferiores, tienen respaldo tecnológico para encarar procesos de reestructuración y plantean sus estrategias en el largo plazo", señala en un reciente artículo el economista Bernardo Kosacoff, de la Cepal.
Alimentos, autopartes, bebidas, papel, productos de limpieza y farmacia fueron los principales rubros elegidos.





