
Los ángeles inversores vuelan en grupo para atenuar riesgos
Aunque la estadística de mortalidad de nuevas empresas es alta, persiguen el éxito con varias apuestas conjuntas de montos bajos
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Ram Shiram fue uno de los primeros inversores en confiar en el proyecto de Larry Page y Serguei Brin. Con capital, visión, riesgo y una cuota de suerte convirtió alrededor de US$ 200.000 en US$ 1800 millones un tiempo después. Cosas que ocurren en Silicon Valley..
Hacerse millonario con algunos billetes es poco probable, pero no imposible. Apple, Amazon, Starbucks, Facebook y muchas otras empresas nacieron bajo las alas de inversores ángeles, una figura de moda que ya incluye celebrities como Ashton Kutcher o Tom Hanks. Tibiamente, esta especie comienza a multiplicarse en el ecosistema emprendedor local.
Si bien la distancia de la Argentina y la cuna de start ups tecnológicas estadounidense no es sólo geográfica, más inversores de riesgo comienzan a acercarse a los nuevos proyectos por la difusión de la cultura entrepreneur. Aunque el escenario macroeconómico es más complicado que en otros países de la región, no es menos cierto que los emprendedores locales tienen un valor agregado en el talento. Y, como repiten en el ambiente, tienen "la piel más gruesa". El mercado local se convierte, para estos inversores, en una plataforma de despegue hacia la región, donde el crecimiento promete multiplicar su inversión.
El seminario "Angel Lab", realizado este mes en el Centro Cultural San Martín, reunió a inversores de riesgo y potenciales con el fin de definir perfiles, analizar las oportunidades y las buenas prácticas, y encauzar las expectativas en una senda realista. La jornada fue organizada por Emprear Business Angels, el Club de Inversores Ángeles del IAE y Cygnus Capital, con el apoyo del gobierno porteño. Estos tres clubes de ángeles locales son los exponentes del puñado que existe en el país, mientras que en los Estados Unidos, ya suman 539, con unos 300.000 inversores. Según se expuso en el evento, la inversión en 2012 trepó allí a los US$ 25.000 millones para fundar 60.000 nuevos negocios. En la Argentina, donde apenas se pueden evaluar algunas cifras, la estimación rondaría los US$ 6 millones.
Tugce Ergul, fundadora de Angel Labs, una organización dedicada a la inversión de riesgo en economías emergentes, describió el perfil típico de un ángel en los Estados Unidos: se trata, en general, de hombres profesionales que fueron emprendedores, tienen experiencia inversora y promedian los 47 años. El monto por transacción está entre US$ 25.000 y un millón de dólares.
Ante las altas expectativas fundadas en casos de éxito, Ergul opuso un escenario realista. "Se trata de una de las inversiones más riesgosas, pero que puede tener gran rentabilidad. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los emprendimientos fracasa y que probablemente se pierda ese dinero. Las expectativas correctas evitan la decepción", dijo la especialista a LA NACION, convencida de que sumar varios pequeños éxitos es más probable y no menos deseable que uno grande.
El ideal, recomendó Ergul, es que este tipo de apuestas constituyan un porcentaje no mayor al 10% en la cartera de un inversor, y que sea contemplado como parte de una estrategia de diversificación. La frase es conocida en el mundo de las finanzas: poner todos los huevos en una canasta es demasiado riesgoso.
Los inversores ángeles pueden desplegar varias fichas en la mesa, con tickets bajos que parten de los US$ 10.000, a través de un mecanismo de coinversión. Esta dinámica inversora puede ayudar a cubrir un bache en el sistema. Según describió Alex Boccara, coordinador del eje Financiamiento del gobierno de la ciudad, existe un gap en el ciclo de financiación de los emprendedores locales, entre el capital semilla que cubren las incubadoras, hasta que son invertidos por los venture capitals (fondos). Según Boccara, el faltante va de US$ 50.000 a US$ 2 millones.
Del lado del inversor, la coinversión fue una regla destacada por Gonzalo Costa, uno de los fundadores de NXTP Labs. "Si esperan pegarla en la primera, sugiero que guarden su dinero. Por eso, la coinversión puede ser más eficiente; Silicon Valley no se puede replicar, pero podemos imitar la colaboración", señaló Costa. Los clubes de angels minimizan los costos y ayudan a evaluar el destino de los fondos.
Ergul, también gerente del fondo de inversión de San Francisco Startup Labs, destacó pros y contras de ser un ángel. Alertó sobre la iliquidez de esta inversión para pacientes que, de generar un retorno, puede ir de dos a cinco o seis años en mercados emergentes. La multiplicación del capital, según datos de Ergul sobre los Estados Unidos, puede llegar hasta 20 veces. "Cuanto más temprano se invierta, más alto será el posible retorno", indicó Ergul. Pero los ángeles, dijo, no deben pretender una gran participación con poco dinero, ya que diluir al emprendedor puede matar su motivación, y desalentar posteriores inversiones.
Alas para emprendedores
Comunidad
Estos inversores se agrupan en clubes en los que reciben capacitación y co-invierten con otros particulares
Selección
Los proyectos preferidos son los de rápido crecimiento, escalabilidad regional y proyección en el mercado. Se destacan mobile y biotecnología


