Los countries se encargarán de cobrar el inmobiliario
Los administradores están obligados a suministrar información a la Dirección de Rentas
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LA PLATA.- Los administradores de los casi 500 countries y clubes de campo instalados en la provincia de Buenos Aires estarán obligados a encargarse de la cobranza del impuesto inmobiliario a los propietarios de las viviendas edificadas en esas urbanizaciones cerradas, o al menos, de suministrar la información correspondiente a la Dirección Provincial de Rentas.
Así lo dispone una ley aprobada por la Legislatura bonaerense, por medio de la cual el Poder Ejecutivo impulsa un paquete de medidas para optimizar su política tributaria en función del inminente inicio del ejercicio fiscal 2002.
Fuentes del Ministerio de Economía provincial señalaron a LA NACION que entre los fundamentos que motivaron la adopción de este mecanismo figura un relevamiento desarrollado por esa cartera, en el que se establece que entre el 10 y el 25 por ciento de las más de 40.000 propiedades de los barrios cerrados abonan el impuesto inmobiliario como si fueran terrenos baldíos.
Asimismo, se comprobó que un alto porcentaje de las edificaciones se utiliza para fines de semana o vacaciones, es decir, sin residencia permanente, lo que deriva en inconvenientes para la cobranza del tributo a sus propietarios.
La norma sancionada determina, en su artículo 5°, que los administradores de los emprendimientos urbanísticos "estarán obligados a actuar como agentes de información y/o recaudación" del impuesto inmobiliario que debe pagar cada inmueble, y que le corresponderá a la Dirección de Rentas la reglamentación de las nuevas funciones de los administradores.
Un vocero de la Federación Argentina de Clubes de Campo, que reúne a los aproximadamente 500 barrios cerrados de la provincia, manifestó su "sorpresa y desagrado" ante la nueva ley, ya que "ni siquiera se nos consultó" al respecto.
La fuente, que pidió expresamente no ser identificada, agregó que "el hecho de que se establezca la obligatoriedad de los administradores, como si fueran agentes de recaudación fiscal, es, por lo menos, algo exorbitante".
Tras señalar que "resulta inentendible esta complicación innecesaria, que además no corresponde porque es una tarea del Estado", expresó que "desde hace un tiempo en algunos barrios se firmaron convenios con los municipios donde están asentados para facilitar el pago de tasas comunales".
Por su parte, Eduardo Gutiérrez, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos de la República Argentina, se mostró en favor de la nueva modalidad, ya que "para todo aquello que pueda contribuir a mejorar la recaudación fiscal, estamos dispuestos a brindar nuestra colaboración".
En tal sentido, el directivo dijo a LA NACION que "al menos puede resultar positivo que los administradores se conviertan en agentes de información".
Responsabilidad
En cuanto a la existencia de eventuales irregularidades por el pago del impuesto, el empresario precisó que "en todo caso, ésa es una responsabilidad del Estado provincial", ya que "resulta sumamente lento a la hora de la aprobación de los trámites de habilitaciones" de las viviendas edificadas en este tipo de emprendimientos cerrados, que incluyen countries y clubes de campo. Desde la cartera económica provincial se informó que la gran mayoría de estos barrios está ubicada en el conurbano bonaerense, destacándose que el 81% está situado en la zona Norte, con centro en el partido de Pilar; el 11% en la región Oeste, y el 8% restante en la zona Sur del Gran Buenos Aires.
En tanto, un seguimiento realizado en mayo último por esa cartera en 22 barrios cerrados detectó que de un total de 5808 inmuebles con edificación, alrededor de 4100 propietarios mantenían deudas por el impuesto inmobiliario edificado por una cifra superior a los $ 6 millones.
Ese informe -publicado por LA NACION- reveló que durante las inspecciones realizadas a una decena de countries, sobre 164 propiedades construidas, 133 estaban sin declarar, por lo que sus propietarios pagaban el impuesto inmobiliario como si fueran terrenos baldíos, lo que significaba un considerable perjuicio al fisco.





