Los vaivenes políticos de Grecia tienen en vilo a los mercados

Marcus Walker
Alkman Granitsas
(0)
2 de noviembre de 2011  

ATENAS—El plan del primer ministro George Papandreou de convocar a un referéndum sobre el paquete de rescate quedó moribundo y su autoridad resultó gravemente dañada, luego de que su partido y Europa se opusieran al propuesto plebiscito, que podría ahondar la crisis de la zona euro.

Papandreou enfrentó el martes una rebelión en su gobernante partido socialista contra la iniciativa, presentada el lunes, de dejar que el pueblo griego vote sobre el último plan de rescate internacional. Varios legisladores denunciaron el referéndum como una apuesta de alto riesgo que podría desembocar en una cesación de pagos de Grecia y su salida de la zona euro. La rebelión pareció dejar al primer ministro apenas con el respaldo suficiente para sobrevivir a un voto de confianza previsto para el viernes, pero sin el respaldo para aprobar el referéndum.

"La llamada a un referéndum está básicamente muerta", señaló un alto dirigente socialista.

El primer ministro sostuvo a última hora del martes una reunión de gabinete de emergencia, en medio de especulaciones de que Grecia podría convocar elecciones anticipadas o formar un nuevo gobierno bipartidista.

La tensión política en Atenas, que culminó con Papandreou luchando para mantenerse en el poder, causó estragos en los mercados internacionales.

Las bolsas y el euro se derrumbaron ante los temores de que un plebiscito le permitiría a los electores griegos rechazar el paquete de rescate acordado la semana pasada y que incluye medidas de austeridad draconianas. Al avanzar la jornada, los mercados recuperaron parte del terreno perdido conforme disminuía la probabilidad de llevar a cabo el polémico referéndum.

Lo más probable es que un rechazo popular del paquete de rescate de 130.000 millones de euros, unos US$180.000 millones, financiado por los gobiernos de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), conduzca hacia una cesación de pagos de Grecia sobre una deuda soberana que asciende a 355.000 millones de euros, lo que sería mayor bancarrota soberana de la historia.

Los líderes europeos temen que la onda expansiva de una cesación de pagos de Grecia podría derribar a otros gobiernos de la zona euro así como a parte de su sistema bancario.

A EE.UU. le preocupa que un colapso financiero en una región clave descarrile el crecimiento mundial.

Por lo menos cuatro legisladores socialistas parecieron compartir tales dudas y rechazaron la idea del plebiscito al catalogarla de irresponsable. Esto priva a Papandreou del apoyo que necesita para la aprobación de la propuesta.

Todas estas inquietudes repercutieron en los mercados.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cayó 1,7%, mientras que el Hang Seng, de Hong Kong, retrocedió 2,49%. En Europa, el FTSE 100 de Londres bajó 2,33%, el alemán Xetra DAX 5,21% y el francés CAC 40 5,32%.

En Nueva York, el Promedio Industrial Dow Jones se hundió 297,05 puntos, o 2,48%, para cerrar en 11.658 puntos. La caída se suma a los 276 puntos perdidos del lunes. En tanto, el índice S&P 500 cedió 35,02 puntos, o 2,79%, para llegar a 1.218 unidades. A su vez, el índice Nasdaq perdió 77,45 puntos, o 2,89%, a unos 2.607 enteros.

Mientras tanto, las preocupaciones de que Italia podría experimentar una situación parecida a la de Grecia hicieron que el rendimiento de los bonos soberanos a diez años del país alcanzaran 6,21%, mientras que el rendimiento de los bonos italianos a cinco años llegara a 6,07%, a pesar de las compras realizadas por el Banco Central Europeo.

El euro, por su parte, registró una caída de 1,25% frente al dólar, ubicándose debajo de US$1,37, luego de que el lunes sufriera su mayor pérdida porcentual en un día en más de un año.

Los líderes de la zona euro parecían buscar a tientas una respuesta creíble después del sorpresivo anuncio de la noche del lunes en Atenas.

Los líderes de Francia y Alemania manifestaron en un comunicado conjunto que seguirán adelante con el acuerdo de rescate alcanzado la semana pasada, insistiendo en que el plan volverá a poner a Grecia en una senda de crecimiento duradero.

En Washington, la Casa Blanca dijo que el llamado de Papandreou a un referéndum "refuerza" la necesidad

de la zona euro para poner en práctica de manera rápida y efectiva el plan para contener la crisis de la deuda.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, se reunirán el miércoles en Cannes, Francia, con funcionarios griegos y representantes del FMI y la UE "para tomar todas las medidas necesarias para la implementación del acuerdo alcanzado en Bruselas el 27 de octubre tan pronto como sea posible", indicó el comunicado.

La reunión del miércoles tendrá lugar antes del encuentro del Grupo de los 20 mayores países industrializados y en desarrollo, que se efectuará el jueves y el viernes y es probable que la situación de Grecia y sus consecuencias para la zona euro acaparen la agenda.

Sarkozy y Merkel invitaron a Papandreou para que se reuniera con ellos antes de la cumbre del G20. Ello implica que el atribulado primer ministro conservará su cargo durante al menos otro día.

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