
Melconian le respondió a Milei por la frase de la foto y la película, y reclamó una hoja de ruta
El economista describió la gestión económica como una contención de urgencia sin visión a largo plazo
3 minutos de lectura'

El economista Carlos Melconian criticó la lectura del presidente Javier Milei sobre la coyuntura nacional y reclamó un proyecto “de fondo” que vaya más allá de una contención fiscal de urgencia. También aseguró que el ministro de Economía, Luis Caputo, se dedica “con diez arqueros” a mantener los números fiscales.
El expresidente de Banco Nación se refirió de modo directo a la afirmación que Milei pronunció este jueves en la reunión anual del Consejo de las Américas. “La foto sigue siendo horrible, pero es la mejor película de la historia argentina”, sostuvo el Presidente durante su discurso.
“Diría lo contrario, lo que tengo claro es que no hay película, por no decir que es mala. La foto es una cosa rara, está dividida. Todo lo que tiene que ver con el sector real, mal. Ahí estaríamos, tanto en foto como en película, mal”, respondió Melconian en diálogo con radio Mitre.

En la misma línea, el economista sostuvo que la realidad productiva no muestra un escenario homogéneo, sino que sectores como la producción agropecuaria y la actividad energética en Vaca Muerta le “salvan las papas”. Por este motivo, dijo que definiría la supuesta película como un “continuará” de cara a las elecciones presidenciales del 2027.
Pese a sus consideraciones sobre la falta de un proyecto a largo plazo, Melconian destaca ciertas reformas iniciales de la gestión mileísta. “Patear el hormiguero de la decadencia argentina es meritorio, pero eso alcanzó un límite. No aparece una hoja de ruta de como seguir. Es diferente romper a construir. Está lejos de construirse una economía que genere que la gente esté mejor”, advirtió.
Además, desmintió que las variables principales estén equilibradas: “La macro no está resuelta, es mentira que ‘está resuelta solo que no le llega a la gente’. Tuvo el coraje de patear el hormiguero, pero no sabe reconstruirlo, no hay proyecto”.

En cuanto a las principales medidas del Ministerio de Economía, sostuvo que el foco oficial se limita a frenar un eventual colapso. “Se maneja solo una cuestión de emergencia y eso el ministro lo tiene claro. Se dedica con diez arqueros a mantener los números fiscales, lo que, además, le salió con licuadora, no con motosierra”, explicó.
En la misma línea, indicó que el equipo económico se limita a “evitar una volatilidad cambiaria y buscar plata para la deuda”, aunque reconoció que los rubros que crecen lo hacen porque la administración nacional decidió no poner trabas, como sí ocurría en el pasado.

Por último, analizó el impacto sobre el entramado comercial e industrial y la respuesta del sector privado: según detalló con un cálculo aproximado, el 50% del país sigue en caída, un 20% se mantiene en un momento próspero y el 30% restante permanece en una posición neutra.
Al referirse a las cámaras empresariales que respaldan el discurso oficial —como ocurrió durante el evento de este jueves en el que fue aplaudido por empresarios— concluyó: “Cuando uno es presidente, tiene que saber lo que quiere. Si mañana no está este presidente, sino otro, van a aplaudir igual a ese otro. La crítica la hacen después. No te tenés que creer que te aplauden a vos”.



