Merchandising no tradicional
Mad Company fabrica, diseña y hace la campaña de productos promocionales
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Dicen que los emprendedores se caracterizan por ser entusiastas, y Fernando García Pascual, de 32 años, es un fiel ejemplo de ello. Sentado en su oficina, se lo escucha hablar sin parar sobre las ventajas que ofrece Mad Company, una empresa de marketing y merchandising que se distingue por brindar un servicio integral que provee artículos novedosos en tiempo récord.
"Llevo el marketing adentro. Lo incorporé cuando vivía en Estados Unidos y veía que hasta el pizzero que tenía su puesto en la calle entregaba sus biromes y remeras de promoción. Y lo experimenté antes en La Pampa. Ya en ese entonces le pedía a mi padre que me trajera encendedores de Chile, que eran de mejor calidad, para promoverlos acá", recordó el emprendedor.
García Pascual creó la compañía en 1996 y en ese momento se propuso cambiar las formas del circuito, que según señala, están cargadas de retrasos de entregas y productos de mala calidad. Eligió entonces ofrecer a los departamentos de marketing y compras de las empresas algo diferente. Lo que propone el emprendedor es una forma de tercerizar el merchandising, ya que no sólo provee productos con logos de empresas, sino que también desarrolla la investigación del mercado, el diseño, la campaña y además fabrica otros productos para poder participar con precios competitivos.
"Antes de crear Mad había trabajado en las Naciones Unidas un tiempo. Después me tomé un año sabático hasta que llegó el momento de recomenzar. Entonces invertí los dólares que me habían quedado del viaje para comprar una computadora, pagar el alquiler e instalar una línea de teléfono. Empecé con eso a contactarme con empresas", recordó Fernando.
Había competencia en el mercado, pero poco le importó al emprendedor, que estaba seguro de que tenía algo más para ofrecer que el resto.
"Acá no pasa por vender una birome o un lápiz -señaló-, nosotros estamos detrás del cliente realizándole investigaciones de mercado y abriéndole la cabeza para que vea que hay más cosas que los clásicos productos."
Y agregó: "Les demostramos, además, que las cosas se pueden hacer rápido y bien. Tenemos productores exclusivos, importadores y somos fabricantes. Antes de que me pidan algo yo ya lo tengo porque estoy seguro de que tarde o temprano me van a consultar y por las dudas ya lo tengo listo. Eso me pasó con Venus: llamaron y yo ya tenía la campaña pronta".
Productos y destinos
La variedad de productos que ofrece se renueva constantemente y va más allá del encendedor o la remera. Entre otros artículos, la empresa diseñó bolsos, sillas, hamacas, flotadores, minisets de golf, tazas y pelotas. A medida que busca nuevos artículos crea procesos de producción que le permiten acelerar los tiempos y brindar diseños originales.
"Constantemente -comenta- estoy investigando en Internet y a los fabricantes en busca de nuevos objetos. Ahora tenemos un bolso que lo vi en la Web y lo fabriqué acá. También voy inventando cosas nuevas porque las matrices industriales son costosas y así llego a métodos como el troquelado de cueros."
Mad Company también hace un seguimiento de contención de los clientes y les envía de vez en cuando algún que otro "mimo". Eso, sumado a su capacidad de producción, le permite "meterse dentro de la firma".
En su primer año de operaciones la empresa facturó US$ 1 millón. Este año -devaluación de por medio- espera una facturación de $ 2 millones. Su cartera de clientes cuenta con más de 300 firmas, como Cinecanal, Cysco Systems, Qantas, Massalin Particulares, Ferrari y Venus.
Actualmente exporta productos a Etiopía, Senegal, Colombia y Brasil, entre otros países. Al contrario de lo que podría pensarse en materia de clientes nacionales, Fernando asegura que la devaluación no lo perjudicó: "Trabajamos con LanChile Argentina y ahora lo hacemos con LanChile de allá porque logramos insertarnos en la compañía. Esto demuestra que los departamentos de compras argentinos pueden estar perjudicados, pero para los extranjeros somos más baratos que nunca y eso, por el buen trabajo que realizamos, nos permite ganar las cuentas extranjeras", concluyó.





