
La provincia que quiere dejar de gastar millones en energía y apuesta fuerte por las renovables
La Pampa busca avanzar hacia un mayor autoabastecimiento energético con parques solares y eólicos, inversiones privadas y un plan que apunta a cubrir con fuentes renovables más de la mitad de su demanda para 2027
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La Pampa construyó en los últimos años un perfil particular dentro del sistema energético nacional: fue una provincia cumplidora con sus compromisos y, según aseguran desde la Agencia Icomex (Inversiones y Comercio Exterior de La Pampa), nunca pagó fuera de término una factura de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).
En ese contexto, la provincia busca ahora asumir un rol más activo en el sector no solo para impulsar nuevas inversiones y promover el desarrollo territorial, sino también para avanzar hacia un mayor autoabastecimiento energético. Bajo esa línea, la gestión del gobernador Sergio Ziliotto puso en marcha en 2020 un plan de transición energética que tiene a las fuentes renovables como uno de sus principales pilares. El proyecto se estructura en tres ejes: generar energía, promover el ahorro energético y convertir al sector público en articulador de distintas iniciativas.

“El plan lo empezamos a hacer desde la idea de que habíamos detectado un cuello en el desarrollo y en el crecimiento de la escala del tipo de empresa que tiene la gente. Hubo que hacer algunas obras para tratar de igualar o de empardar con las necesidades actuales en el tema eléctrico”, explicó Matías Toso, secretario de Energía y Minería de la provincia de La Pampa, en el marco de un encuentro con periodistas, del que participó LA NACION.
El proyecto contempla la construcción de parques eólicos y fotovoltaicos, impulsados por inversión tanto pública como privada. “Arrancamos el 100% público para demostrar que el mercado funciona, que es viable y aprender también de cómo funciona ese mercado. Ahora ya pasamos a una mayoría privada”, señaló Sebastián Lastiri, director ejecutivo de la Agencia Icomex.
En ese sentido, Ziliotto se detuvo sobre la importancia de no solo generar movimiento económico, sino también de recursos humanos. “No es un sector que genere fuentes de trabajo intensivas, pero es complementario. Tiene que ver con diversificar la matriz productiva y salir históricamente de esa matriz agrícola ganadera”, profundizó.
El gasto que la provincia tiene en materia energética también fue un eje central en el desarrollo del plan. En números concretos, La Pampa paga a Cammesa entre US$60 millones a US$80 millones. “Tratar de generar nuestra propia energía y al menor costo posible es el mayor desafío”, apuntó Ziliotto.

“Estamos en un momento del sistema nacional súper crítico. Los precios más altos de toda la historia en dólares de la energía en la Argentina fueron el mes pasado”, agregó Toso.
El plan de transición energética, en detalle
La Pampa cuenta con un consumo pico de 253 megavatios (MW) de potencia. Para 2027, el objetivo de la provincia es alcanzar los 157 MW a través de energías renovables, es decir, más de la mitad de la demanda energética del territorio pampeano.
De cara a cumplir dicho objetivo, la provincia cuenta con varias iniciativas de generación de energía. Una de ellas es el Parque solar Antü Mamüll, ubicado en la localidad de Victorica, e impulsado íntegramente por la empresa estatal PAMPetrol. Su inversión fue de US$8.168.620, y cuenta con una extensión de 15 hectáreas y 14.280 paneles solares.
El complejo tiene una potencia instalada de 7,2 MW y una generación de 16.413 megavatios-hora (MWh) de energía al año, suficiente para abastecer a 4300 hogares pampeanos con energía limpia.
A su vez, se encuentra el Parque eólico La Banderita, ubicado en las cercanías de General Acha. La obra fue financiada 100% por el sector privado (en este caso, el Grupo Frali), con un monto de US$58,8 millones. Posee una potencia de 40MW, con la capacidad de abastecer a 46.000 usuarios.
Por su parte, el Parque solar fotovoltaico General Pico, situado en las afueras de dicha ciudad, cuenta con 188 hectáreas, de las cuales 100 se destinarán a generación de energía. La etapa 1 ya está en marcha y contempla 30 hectáreas, donde se instalarán 28.800 paneles solares. Cuenta con una potencia instalada de 15 MW y una generación de 37.236 megavatios-hora (MWh) de energía al año. En ese sentido, el complejo tiene la capacidad de cubrir el 25% de la demanda de General Pico, lo que equivale a 9000 hogares.
En octubre comenzará la instalación de los paneles, para su posterior puesta en funcionamiento entre enero y febrero de 2027. El 80% de la inversión fue a través de empresas privadas (Megatrans, Cimepro y Martínez y De La Fuente), junto con 20% del sector público (PAMPetrol). En números concretos, el monto fue de US$8.392.000 y US$2.098.000, respectivamente.

En este escenario, y bajo la idea de profundizar el vínculo con compañías privadas, la provincia presentó 13 nodos para que empresas puedan invertir en proyectos similares. Algunos de estos puntos son Caleufú, General San Martín, Miguel Cané, Intendente Alvear, Speluzzi, entre otros.
Acuerdo con Casa de Piedra
El ahorro de costos es otro de los puntos sensibles para la provincia. En ese sentido, el acuerdo con la Central Hidroeléctrica Casa de Piedra, que habilita a La Pampa a adquirir la totalidad de su producción energética a un precio menor que el mercado mayorista, juega un rol clave. “Comprar la energía que produce Casa de Piedra nos permitió este mes absorber un 15% de aumento de la tarifa a los sectores productivos”, afirmó Ziliotto.
En concreto, Toso detalló que el ahorro fue de $500 millones, monto de dinero que “no salió de la economía pampeana”. “En cierta manera, tenemos un mercado cautivo y tenemos un techo de ver cómo esos 80 millones de dólares [que la provincia paga a Cammesa] no salen de La Pampa y se quedan aquí generando efecto de acumular movimiento económico y recursos humanos”, concluyó el gobernador pampeano.


