Nobel de Economía: curiosidades de los 81 premiados hasta ahora

Juan Carlos de Pablo
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13 de octubre de 2019  

Preguntas a Thomas Crombie Schelling

Economista (1921-2016)

En 2005 fue laureado con el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel. Fue profesor en la Universidad de Maryland y en la Universidad de Harvard

Salvo un inconveniente de último momento, mañana se sabrá quién (o quiénes, ya que podrían ser hasta tres personas) ganó el premio Nobel de Economía, edición 2019, el codiciado galardón que hasta ahora recibieron 81 personas. De ellas, 25 lo obtuvieron de manera individual; 38 en grupos de 2 y 18 en grupos de 3. Fueron 80 varones y 1 mujer. En el momento de ser galardonados, en promedio tenían 67 años de edad. También, en promedio, vivieron 16,4 años luego de haber recibido el premio (Kenneth Joseph Arrow vivió 45 años, William Spencer Vickrey murió pocos días después de que se lo otorgaron). De los 81 galardonados, 46 nacieron en Estados Unidos (56,8% del total) y 18 en otros países, pero migraron y desarrollaron su carrera profesional en dicho país (sumados, equivalen a 79% del total). Los 17 restantes nacieron: 3 en Inglaterra, 2 cada uno en Alemania, Francia, Noruega y Suecia, y uno cada uno en Escocia, Holanda, Chipre, India, Indias Occidentales y Rusia.

Para saber más sobre esto conversé con el norteamericano Thomas Crombie Schelling (1921-2016). Agudo observador, afirmó: "Escribí un libro de texto para ampliar la cosmovisión de la teoría del comercio internacional y ganar algún dinero. No conseguí ninguna de las dos cosas; en 1961, discando directamente podía hablar con mi madre, distante a 3000 millas, para desearle feliz cumpleaños, pero el presidente John Fitzgerald Kennedy no tenía cómo comunicarse rápidamente con el premier Nikita Kruschev; uno de los lamentables principios de la productividad humana es que resulta mucho más fácil destruir que crear. Se necesitan varios años para construir una casa, pero a un delincuente que tiene una caja de fósforos le alcanza una hora para destruirla".

-En 2005, por sus aportes a la teoría de los juegos, usted compartió el Premio Nobel con Robert John Yisrael Aumann.

-Así es. Él es uno de los creadores de la teoría y yo, un usuario. A propósito, por diferentes contribuciones a la teoría de los juegos, que en rigor debería denominarse "teoría de la decisión, cuando la interacción entre las partes es crucial", también recibieron el Nobel John Charles Harsanyi, John Forbes Nash y Reinhard Justus Reginald Selten.

-Su conferencia Nobel es un buen ejemplo de la aplicación de la teoría a un importante caso práctico.

-La titulé "Sorprendentes 60 años: el legado de Hiroshima". En síntesis dije lo siguiente: "El evento más espectacular del último medio siglo no ocurrió: hemos gozado seis décadas sin que explote alguna bomba nuclear como consecuencia de la cólera. Los gases no fueron utilizados en la Segunda Guerra Mundial. Si en un ataque nuclear cada parte tiene la posibilidad de contraatacar, esto es suficiente para que nadie intente nada y el ataque preventivo no sea necesario".

-Todo lo cual está implícito en La estrategia del conflicto , que usted publicó en 1960.

-Introduje la idea de pensamiento estratégico, según la cual la negociación no es un juego de suma cero, porque los negociadores no son indiferentes entre arribar o no a un acuerdo. El interés conjunto en evitar el desastre mutuo los empuja a resolver los conflictos. Si las partes adoptan una perspectiva de largo plazo e interactúan sistemáticamente, los intereses que tienen en común pueden ser suficientemente fuertes como para inducirlos a que sostengan la cooperación.

-¿Cuánto, de todo esto, se aplica a la Argentina de estos días?

-Supongo que usted se refiere a la relación entre Mauricio Macri y Alberto Ángel Fernández, principales contendientes en las elecciones que se celebrarán el 27 de este mes. Como los boxeadores que están sobre el ring, cooperan para verificar que las cuerdas estén correctamente anudadas, porque ninguno de los dos quiere caer fuera del cuadrilátero, pero al mismo tiempo compiten para ver quién vencerá en la lucha. Colaborarán o rivalizarán, dependiendo de los diferentes riesgos que crean que están corriendo.

-Usted también planteó la cuestión del momento en el cual el ser humano, en cuanto consumidor, ejerce su soberanía.

-Cuestión de importancia creciente. Ejemplos: a muchos obstetras se les pide que el parto se haga sin anestesia y que se la niegue aunque en el momento de máximo dolor le sea solicitada. La mujer anticipa un período transitorio durante el cual sus valores y preferencias pueden estar suspendidas o resultar inaccesibles. Ella tiene razones para querer frustrar las opciones que haga en dichos momentos, para lo cual necesita cooperación. Otros ejemplos: no me des un cigarrillo, aunque te lo pida; no me ofrezcas postre o una segunda copa; no me des las llaves de mi auto; no me prestes dinero; no me prestes un arma; no me dejes dormir; arrojame del avión cuando sea mi turno para tirarme en paracaídas. Estos fenómenos de interacción estratégica racional tienen gran importancia dentro de las decisiones de la gente y no deberían ser ignorados por la teoría del consumidor.

-Volvamos al Nobel en economía. Hay un par de notables anécdotas, referidas al destino de los fondos que recibieron los premiados.

-Rita Cohen, primera esposa de Robert Emerson Lucas, acordó que si él ganaba el Premio Nobel no después de 1995, la mitad del premio sería para ella. Pues bien, lo recibió, precisamente, en dicho año. Lucas, naturalmente, cumplió con el compromiso asumido, afirmando que "un trato es un trato".

-¿La otra?

-En 1975 el Nobel fue compartido por Leonid Vitalievich Kantorovich y Tjallins Charles Koopmans, por sus trabajos sobre programación lineal y análisis de actividad, generándose una controversia por no haberlo recibido también a George Bernard Dantzig. Koopmans donó la tercera parte de lo que le correspondió, para financiar una beca en honor a Dantzig, lo cual muestra sus quilates personales.

-El Nobel en economía, ¿está bien o mal otorgado?

-En general, muy bien otorgado. Por su naturaleza, los premios Nobel más discutidos son los correspondientes a literatura y paz. El Nobel le otorga visibilidad a contribuciones valiosas, que la corriente principal del análisis económico subestima. En ocasiones "presenta en sociedad" a desconocidos como a Elinor Claire Ostrom, quien en 2009 compartió el Nobel con Oliver Eaton Williamson.

-¿Por qué no le otorgaron el Nobel de Economía a Muhammad Yunus, el banquero de los pobres?

-Porque no descubrió ningún principio económico. Hizo algo más valioso: los aplicó todos y de manera exitosa, por lo cual en 2006 mereció el Nobel de la Paz.

-¿Algún pálpito para lo que puede ocurrir mañana?

-Ninguno. Mañana me meteré en la página web de la Fundación Nobel, para leer la monografía técnica que se publique, así como el listado de los escritos de los galardonados. Método muy útil para seguir estudiando.

-Don Thomas, muchas gracias.

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