
Oscar S. Imbellone
El sepelio
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A los 89 años falleció en Buenos Aires Oscar Salvador Imbellone tras una extensa trayectoria en el sector empresario. Su actividad laboral se inició como vendedor de productos de marca en lo que sería el primer paso de su carrera. En 1933, y continuando con su vocación de hombre de ventas, logró incorporarse en la empresa Refinerías de Maíz.
Esa firma lo envió a Brasil, donde se especializó en la fabricación de dextrinas, adhesivos, así como en la línea general de productos de la compañía. A su regreso tomó a su cargo la jefatura del departamento de venta de productos industriales, desarrollo de nuevos productos y experimentos.
En 1951, nuevamente fue enviado al exterior por Refinerías de Maíz, en este caso a los Estados Unidos, donde realizó un entrenamiento en ventas y publicidad. Tras ese viaje, junto con la evolución de la compañía, logró ocupar en sucesivas etapas la gerencia de ventas y propaganda de productos industriales y de marca, para culminar su carrera con la vicepresidencia de marketing y finalmente como director y presidente de Refinerías de Maíz SAIC.
Oscar S. Imbellone integró el Rotary Club de Buenos Aires, al cual ingresó el 26 de junio de 1963. Hasta su fallecimiento fue socio veterano activo y socio Paul Harris. Ocupó el cargo de vocal titular, vicepresidente segundo y protesorero de la junta directiva, además de participar en numerosos comités del club.
También se desempeñó como vicepresidente de la Cámara Argentina de Anunciantes, de la cual fue vicepresidente honorario hasta su deceso, y fue director de la Cámara Argentina de Comercio, la Cámara de Sociedades Anónimas, la Asociación de Dirigentes de Ventas y de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
En cuanto a su vida privada, Oscar Salvador Imbellone tuvo dos hijos, Marta y Oscar, quienes despidieron junto a otros familiares y amigos los restos de su padre, inhumados ayer en el cementerio de la localidad bonaerense de Boulogne.





