
Para los productores de cítricos, con inteligencia se puede sortear las barreras
La eliminación gradual de las restricciones para los limones argentinos marca un hito y confirma el éxito de una estrategia adecuada.
1 minuto de lectura'
Por primera vez en su historia, la Argentina podrá exportar limones a los Estados Unidos. El levantamiento de las restricciones para el ingreso de cítricos originarios de Tucumán, Salta, Jujuy y Catamarca a ese mercado, dado a conocer el jueves último por el Departamento de Agricultura estadounidense -y que además incluye pomelos y naranjas-, es la culminación exitosa de siete años de negociaciones llevadas a cabo por el Senasa ante las autoridades de aquel país, con la estrecha colaboración del sector privado.
"Este es un triunfo de la cooperación entre los productores y el Estado, que demuestra que cuando se persiste sistemáticamente en el logro de objetivos claros se pueden superar muchas de las barreras que limitan nuestras exportaciones de alimentos", dice Gustavo Muslera, gerente de la Asociación Fitosanitaria del Noroeste Argentino (Afinoa).
Producción y empleo
Con una producción anual de poco más de un millón de toneladas, nuestro país es el mayor productor de limones del mundo. El segundo lugar lo ocupan precisamente los Estados Unidos, con 814.000 toneladas. En tercer lugar se ubica España, con 647.000 toneladas.
La noticia es también esperanzadora para muchos desempleados de Tucumán -principal productor nacional-, Catamarca, Salta y Jujuy. Dado que los limones de una misma planta tienen diferentes tiempos de maduración, la recolección debe hacerse necesariamente a mano. En todo el país, el sector citrícola en su conjunto emplea a alrededor de 100.000 personas.
Crecer exportando
Algunos analistas consultados por La Nación estiman que la apertura del mercado estadounidense representará un aumento de por lo menos el 50 por ciento de la facturación por exportaciones argentinas de limón, en un plazo de tres a cinco años.
"Hoy, el 70 por ciento de la producción nacional se emplea para la fabricación de jugos y de aceite, uno de los insumos obligados de las bebidas cola. Del 30 por ciento restante, que se destina al consumo directo, el 70 por ciento -unas 200.000 toneladas, alrededor de 10 millones de cajones- se exporta", dice Fernando Oris de Roa, presidente de San Miguel, la principal empresa del sector. Para su venta en Canadá o Europa (principales mercados hasta este momento), cada cajón de limones tiene un precio FOB de alrededor de US$ 8 y de US$ 12 CIF. Esa misma unidad, colocada en los Estados Unidos, podría alcanzar un precio CIF de US$ 25.
La previsible disminución de ventas a la Comunidad Europea debido a esta suba de precios sería compensada con creces con el aumento del volumen de ventas al país del Norte. "La Argentina tiene suficiente capacidad de producción como para llenar de limones los Estados Unidos", comenta off the record un entusiasta productor. A favor de nuestro país juega también la diferencia estacional entre los dos hemisferios y el hecho de que la calidad de los limones para el consumo directo se resiente con una excesiva refrigeración."No vamos a competir con los productores locales sino a complementarlos, para satisfacer las necesidades de la demanda", dice Muslera.
La verificación de estas previsiones, sin embargo, dependerá de que efectivamente se cumpla lo que está escrito en los papeles. Según la resolución del Departamento de Agricultura, el ingreso de limones argentinos se hará en tres etapas.
En el período 2000-2001, los cargamentos que se envíen a ese país sólo podrán comercializarse en 34 de los 49 Estados continentales de la Unión. Las jurisdicciones excluidas son California y Florida (los mayores productores locales de limón) y los estados que limitan con ellos. Estos últimos se abrirán en 2002. En 2004, por útlimo, también los Estados productores deberán levantar sus barreras.
Algunos empresarios argentinos sospechan que sus competidores no se quedarán con los brazos cruzados. Los más suspicaces recuerdan el caso de las uvas chilenas contaminadas con arsénico, que a fines de los años ochenta paralizó durante varios meses todas las exportaciones chilenas de alimentos a los Estados Unidos.
De Tucumán a Nueva York
Sociedad Anónima San Miguel es la principal productora de limones de la Argentina. Dado que nuestro país es el principal productor mundial, también podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que es la principal empresa del mundo en ese rubro.
Fundada en 1948, es una compañía integrada verticalmente que abarca sembradíos, viveros y plantas de empaque y de fabricación de subproductos industriales del limón. Posee 5200 hectáreas de plantaciones de limón, fundamentalmente en Tucumán, y 4000 hectáreas de naranjas y mandarinas. Emplea a 1000 personas en temporada baja y 5000 en temprada alta. El año pasado facturó $ 90 millones y tuvo una rentabilidad de 8 millones.
En 1990, sin embargo, estaba al borde de la ruina. El artífice del cambio fue su actual presidente, Fernando Oris de Roa, que convenció a un grupo de inversores liderado por el MBA de que comparan la empresa a sus dueños originales. "La venta es la parte más importante del proceso, porque nos dice qué y cuánto hay que producir". El 85 por ciento de su producción se destina al mercado externo.
1- 2
Sorpresa en las rutas: las nuevas licitaciones autorizan 50 cabinas de peajes nuevas y exigen muy pocas obras importantes
3Sebastián Loketek, de Bank of America: “El objetivo de la Argentina Week es que los inversores no esperen a las elecciones de 2027”
4Reforma a la ley de glaciares: en busca de un desarrollo sustentable


