Piden un fondo anticíclico y un incentivo para las provincias

Son los usos propuestos para los excedentes
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29 de febrero de 2004  

El economista Eduardo Rodríguez Diez, de la Fundación Capital, propone que el sobrante fiscal se utilice como "lubricante" para forjar un pacto con las provincias en la discusión de la nueva ley de coparticipación. "Una forma de viabilizar un acuerdo con los gobernadores sería elevar las transferencias a las provincias al nivel que tenían en los 90, un 35% o 36% de los ingresos nacionales. Este año podrían tener excedentes por $ 1500 millones o $ 2500 millones, que podría usarlos para agrandar la torta de la coparticipación y después repartirla mejor, sin tener que recortar la porción a nadie", expone el analista.

La formación de un fondo anticíclico, que el Gobierno desestima, es otra opción para los ingresos imprevistos. "Hay que romper con las políticas fiscales que siguen el ciclo económico y hacer las reformas pendientes", opina Rodríguez Diez. El economista jefe del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAF), Alfredo Gutiérrez Girault, coincide en que debe mantenerse previsionado parte del excedente para atender eventuales problemas económicos.

"Es un planteo propio de un marciano", criticó el diputado y economista jefe de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Claudio Lozano. "¿Un fondo anticíclico para un país que cayó un 20% entre 1998 y 2002? Hay que poner el crecimiento del 8% en 2003 en una perspectiva concreta. Formar un fondo debilitaría el crecimiento y además hay que tener en cuenta el contexto social", argumentó el legislador de Fuerza Porteña.

Gutiérrez Girault opina que la segunda mejor alternativa consistiría en utilizar los fondos para cancelar deudas flotantes, tal como hizo el Gobierno el año pasado. La tercera opción que recomienda el analista del IAEF consiste en devolver al Banco Central los adelantos que le hizo en 2003 al Gobierno para pagos al exterior. "No hay que subir el gasto estructural porque esto traería un problema cuando ciclo de crecimiento se estabilice", alerta Gutiérrez Girault.

Lozano defiende otro fin para el excedente, término que prefiere evitar: "No es que sobre en una sociedad con un 50% de pobres y un 70% de los pibes en la pobreza". El diputado prepara un proyecto de ley para que los ingresos imprevistos, unos $ 4200 millones, según sus cálculos, financien la universalización de las asignaciones familiares. Este beneficio sólo lo reciben los trabajadores en blanco y no los de empleo informal ni los desocupados. Se pagaría a todos ellos $ 40 por cada hijo menor de 18 años, siempre y cuando asistan a la escuela. En el caso de bebes, deberá acreditarse que cumplen con chequeos médicos periódicos. "Esta es la verdadera causa nacional. Por su discurso, el Presidente debería invertir en esto. Que habría más recursos de lo previsto ya se sabía cuando se discutió el presupuesto. Por eso supongo que puede haber intentos de usarlos para aumentar la oferta de pago de la deuda", teme Lozano. Los mercados suponen lo mismo.

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