
Por los cambios en la economía y la creciente necesidad de inversión en las empresas repunta el negocio del leasing
En 2003 el alquiler con opción a compra movió $ 8 millones y en 2004, $ 250 millones; llegaría a $ 700 millones este año
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La opinión de los expertos es unánime: después de una crisis económica y financiera, la experiencia mundial indica que el primer instrumento de crédito que se reactiva es el alquiler con opción a compra conocido como leasing. Y la Argentina no es la excepción.
La exponencial recuperación del negocio, que pasó de 8 millones de pesos en 2003 a un estimado de $ 250 millones el año último, confirma que el leasing está en franca expansión. Alberto Beunza, presidente de la Asociación de Leasing de Argentina y titular de CGM Leasing Argentina, comenta que "las nuevas reglas del juego de la economía cambiaron las expectativas de las empresas y determinaron que algunos sectores comenzaran a revaluar procesos de inversión, ya sea por aumento de la producción o por actualización tecnológica".
Esta opinión es coincidente con el pensamiento de Fernando H. Jorge, gerente de Leasing de Banco Río, quien explica que "el repunte de la economía con nuevas exigencias de inversión en bienes de capital, sumado a la imperiosa necesidad de renovación del parque de maquinarias retrasado en los últimos dos años y medio, le dieron el gran impulso al leasing como instrumento de crédito en el sector bancario, sobre todo de parte de las pymes".
En este escenario es donde se produce el retorno del leasing tras su virtual desaparición en 2002 y 2003. Inicialmente movido por los bancos, por el exceso de liquidez que tenían, luego el mercado se fue ampliando y esto hizo que el año último el negocio estuviese completamente activo con nuevos oferentes y una demanda más que interesante.
Los bancos tuvieron una rápida reacción y salieron a ganar terreno. Es más: algunos comenzaron a impulsar la creación de fideicomisos, ya que a través del leasing obtienen fondos del mercado para seguir originando nuevos créditos sin recurrir al capital propio.
Por otra parte, entidades que nunca habían operado con este sistema armaron rápidamente sus propios departamentos de leasing. De los ocho nuevos socios que se incorporaron el año pasado a la Asociación de Leasing, siete son bancos que nunca habían incursionado en este negocio. También están los que avanzaron aún más y compraron empresas ya posicionadas en el mercado.
Este último caso es el de Banco Comafi, que en 2004 se quedó con The Capita Corporation, una de las empresas líderes del sector. Sergio Calderón, gerente general de la compañía, explica: "Hoy por hoy, en el contexto de un mercado en default donde el acceso al crédito de largo plazo es casi inexistente, el leasing se ha transformado prácticamente en la única herramienta de financiación. Esto en líneas generales, porque si hablamos de las pymes no les queda otra alternativa que comprar de contado o financiarse a 30 o 60 días, con lo cual también para ellas el sistema de leasing ha pasado a ser la mejor alternativa".
Contratos millonarios
En los últimos cuatro meses de 2004, The Capita Corporation cerró contratos por 54 millones de pesos. "En 1998, 1999 y 2000, llegamos a tener un nivel de generación de nuevos leasing de entre US$ 105 y US$ 120 millones anuales, que sumados a los que ya teníamos nos permitió alcanzar una cartera de US$ 200 millones", comenta Calderón.
Otro banco que se metió de lleno en este negocio es el Macro Bansud. Jorge Pablo Brito, director de la entidad, señala que "el leasing es un instrumento ideal para la captación de nuevos clientes, ayuda a anclar una fuerte relación y permite crear una sinergia importante con el resto de los productos del banco".
Según el ejecutivo, Macro Bansud comenzó a operar fuertemente con este sistema a mediados de 2004, y a diciembre pasado ya había cerrado 224 operaciones por $ 109 millones. Cuando analiza el negocio por sectores, Brito explica que el 32% se concretó en el área de la construcción, el 25% en servicios, el 9% en textiles, 15% en transporte y 8% en equipos agrícolas.
Por su parte, Fernando H. Jorge comenta que el último año el Río firmó 370 contratos de leasing por alrededor de $ 65 millones, y cuando señala los sectores que mayor participación tuvieron destaca el automotor y el de maquinaria vial, industrial y agrícola. Visto el negocio en perspectiva, Jorge es optimista:
"Hay una importante expansión en el sector agropecuario y esperamos una evolución positiva de crecimiento del PBI, si a eso le sumamos el arrastre de crecimiento de 2004, con todos estos factores a favor deberíamos tener un 2005 realmente muy bueno para las inversiones de bienes de capital y, obviamente, para el desarrollo del leasing", comenta.
Por su parte Alberto Beunza pone énfasis al señalar que uno de los cambios importantes en este resurgimiento del leasing se dio en la moneda. "Antes, todas las operaciones eran en dólares y ahora la mayoría de las transacciones son en pesos y con canon variable."
Aceptación mundial
El leasing es un sistema cuyas bondades están probadas en otras partes del mundo donde su desarrollo es muy importante desde hace varios años. Basta señalar que en la actualidad alrededor del 28% de las transacciones de bienes de capital de la economía moderna se realiza por medio de este sistema.
En Estados Unidos, la penetración del leasing es del 31%; en Rumania, del 30%; en Canadá y en Australia llega al 20% y en Hungría, al 19 por ciento.
También en algunos países latinoamericanos esta modalidad se ha impuesto con fuerza. Tal es el caso de Brasil, donde la penetración del leasing supera el 11 por ciento. En Chile, alcanza al 10%, mientras que en la Argentina ronda el 3,5% y en México, el 3 por ciento.
Barreras impositivas que frenan la expansión
Más allá de las bondades reconocidas al sistema de leasing como una herramienta ideal para colaborar en el proceso de inversión de las empresas, todavía hay algunas asignaturas pendientes que frenan su desarrollo.
Alberto Beunza, presidente de la Asociación de Leasing de Argentina y titular de CGM Leasing Argentina, explica que "es prioritario encontrar una solución con el sector oficial al problema del IVA. Un ejemplo es lo que está ocurriendo con las operaciones de equipos agroindustriales. Estas máquinas están gravadas con el 10,5%, mientras que las operaciones de leasing se encuentran gravadas con el 21 por ciento. O sea que quien compra estos equipos mediante leasing está pagando 10,5% más de IVA".
Otro tema que preocupa es el relacionado con el pago de ingresos brutos. Ocurre que en algunas jurisdicciones como la Ciudad de Buenos Aires cobran el 5% sobre la cuota, cuando ésta ya tiene capital e interés, o sea que están cobrando ingresos brutos sobre el capital.
Además, Beunza comenta que "actualmente existe un beneficio impositivo de amortización acelerada si el contrato de leasing es superior al 50% de la vida útil del bien. Esto era perfecto en la década del 90, cuando los fondos a largo plazo eran accesibles, cosa que no ocurre en el contexto actual".
"Lo que le estamos proponiendo al ministerio de Economía [Roberto Lavagna] es bajar ese 50% por ejemplo al 25% de la vida útil del bien, lo cual permitiría mantener en términos relativos los mismos beneficios, que no son para las compañías de leasing, sino para los empresarios que necesitan invertir".




