
Quilmes se quedó con el 51,1% de la embotelladora Baesa
Fin: el grupo cervecero pagará US$ 88 millones por la parte de Pepsi, Citibank y BankBoston; no vendió el Vereinsbank.
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La complicada reestructuración de la compañía Buenos Aires Embotelladora SA (Baesa) llegó a su fin.
Luego de casi tres años, la empresa que produce, embotella y distribuye la línea de gaseosas de Pepsi en Buenos Aires, Córdoba, parte del sur del país y Uruguay, terminó con un proceso que nació con un pasivo de 762 millones de dólares.
Cervecería y Maltería Quilmes, la compañía dueña del mercado de la cerveza, con casi el 80 por ciento de las preferencias de los consumidores, pagará 88 millones de dólares por el 51,17 por ciento de Baesa y se abre al negocio de las gaseosas, a punto de perder su concesión para embotellar Coca- Cola en Paraguay. Su valuación por el 100 por ciento de la compañía fue de 172 millones de dólares.
La operación será solventada con fondos propios de Quilmes y de un grupo de bancos.
Pepsi Cola, Citibank y BankBoston -que tenían acciones a cambio de deuda de la firma vendida- se desprendieron de sus tenencias en Baesa. Sorpresivamente, el banco Bayerische Vereinsbank decidió no vender. El 37% de la embotelladora cotiza en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Quilmes, además de pagar la cifra antes mencionada, se hará cargo de los pasivos de Baesa.
De esta manera, Pepsi confirma su inclinación por dejar en manos de compañías cerveceras la distribución de sus marcas.
En Brasil, la franquicia la maneja Brahma; Compañía Cerveceras Unidas (CCU), en Chile, y Polar, en Venezuela.
En la Argentina, Baesa todavía tiene, por contrato, 10 años de franquicia para manejar las marcas Pepsi, 7 Up, Paso de los Toros, Mirinda y el agua mineral Glaciar.
Las gaseosas concentran el 28% del mercado local y el agua mineral tiene el 11 por ciento.
Glaciar competirá, a su vez, con Eco de los Andes, también propiedad de Quilmes, compañía en la que la familia Bemberg posee la mayoría accionaria.
Baesa tiene ventas por alrededor de US$ 300 millones y es la cuarta explotación más grande de Pepsi -fuera de los Estados Unidos y Canadá- detrás de México, Arabia Saudita y China.
Su pasivo llegó a ser de US$ 762.774.000. Un crecimiento desmedido en Brasil -luego vendió sus acciones en esa franquicia a Brahma- llevó a la empresa a acumular una deuda que le imposibilitó seguir cotizando en Nueva York y Buenos Aires.
La banca de inversión MBA se hizo cargo del proceso de reestructuración. En primer lugar se ocupó de que los principales acreedores capitalizaran sus deudas -canje de acciones por acreencias- para terminar con la venta de la empresa.
En el camino quedó una serie de interesados, también de importancia: CCU, Brahma y el grupo Peñaflor, asociado con el fondo de inversión Donaldson, Lufkin & Jenrette.
La transacción de la compañía Quilmes se completará para fines de este año. El grupo nacional toma una compañía cuyo mercado sufre una baja en ventas y deflación de precios.
Chile
Una de las claves por las que Quilmes se quedó con la empresa Baesa fue el hecho de que no amplió su oferta por el 45% que la firma vendida tiene en Ecusa, la embotelladora de Pepsi en Chile.
De tal forma, le abrió el camino para que Pepsi de los EE.UU. ofertara entre US$ 50 y US$ 70 millones, y se asegurara el mencionado porcentaje. El resto seguirá perteneciendo a los chilenos de CCU.






