
San Cayetano: empresarios cristianos llamaron a sostener el empleo, impulsar inversiones y orientar la IA al bien común
En un comunicado por el día del patrono, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa instó a fortalecer el trabajo digno, destacó la figura de Enrique Shaw y analizó los desafíos de la Inteligencia Artificial
4 minutos de lectura'

En el Día de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) publicó un comunicado donde reafirmó la vocación empresarial como un servicio a la sociedad y fijó su postura sobre los desafíos del sector productivo.
En la entidad señalaron que el testimonio de San Cayetano es una “inspiración para quienes vivimos la vocación empresarial como un servicio”, y rescataron el mensaje enviado por el papa León XIV, quien visitará la Argentina en noviembre, a la Unión Industrial Argentina (UIA).
En aquella misiva, el sumo pontífice destacó el ejemplo del venerable siervo de Dios Enrique Shaw, al recordarlo como un “empresario que entendió que la industria no era sólo un engranaje productivo ni un medio de acumulación de capital, sino una verdadera comunidad de personas llamadas a crecer juntas”.

Para León, citó la entidad, el liderazgo de Shaw se caracterizó por la “transparencia, por la capacidad de escucha y por el empeño para que cada trabajador pudiera sentirse parte de un proyecto compartido”.
La IA y la cultura del trabajo
Además, la ACDE le dedicó un apartado al impacto de la transformación tecnológica y el avance de la inteligencia artificial en el mundo laboral. Al respecto, la asociación citó a León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas, subrayando que “el progreso sólo es auténtico cuando la innovación permanece al servicio de la dignidad humana y del bien común”.
En ese contexto, la entidad indicó que a los líderes de empresas les corresponde “orientar estos cambios para que la tecnología amplíe las oportunidades de las personas, fortalezca el trabajo y contribuya al desarrollo integral de nuestra sociedad”.
Asimismo, los miembros de la organización renovaron su compromiso de impulsar una “cultura del trabajo que ponga siempre a la persona en el centro, procurando sostener el empleo, impulsar nuevas inversiones y generar oportunidades que permitan a más argentinos desarrollar plenamente sus talentos”.
En el cierre del documento, la ACDE pidió “por quienes buscan empleo, por quienes emprenden, por quienes generan trabajo y por todos los que contribuyen al desarrollo de nuestro país”. De esta manera, abogaron por “seguir construyendo una Argentina donde el pan, el trabajo y la dignidad sean una realidad para todos”.
Enrique Shaw, el “empresario de Dios”
En 1952, el empresario católico fue cofundador de ACDE, junto a un grupo de 67 empresarios y el padre Manuel Moledo, con el objetivo de promover valores éticos en la gestión corporativa. En su mensaje, la asociación recogió las palabras del papa León XIV a la UIA, donde definió a Shaw como un “ejemplo luminoso y cercano”.

El mensaje se da durante el proceso de canonización de Shaw. En diciembre pasado, el sumo pontífice aprobó el decreto que certificó un milagro atribuido a la intercesión del ejecutivo —la recuperación científicamente inexplicable de un niño de seis años tras sufrir un severo traumatismo de cráneo—, paso determinante para su próxima beatificación.
Exoficial de la Armada, director de Cristalerías Rigolleau, presidente de Pinamar S.A. y padre de nueve hijos, Shaw fue apodado “el empresario de Dios”, al distinguirse por su trato cercano con los trabajadores, su impulso a la ley de asignaciones familiares y su compromiso social. Su causa, iniciada en 2001 por el entonces arzobispo Jorge Bergoglio y continuada en 2021 con la declaración de sus virtudes heroicas, lo convertirá en el primer empresario industrial de la era moderna en ser proclamado beato por la Iglesia Católica.


