Se agrava la situación de las industrias por la falta de gas
En la cadena automotriz hay fábricas paradas; la UIA pide ahorro en hogares y el Estado
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La continuidad de los recortes de electricidad y gas a las industrias, que comenzaron a fines de la semana pasada, ya está provocando paralizaciones de fábricas y hasta suspensiones de personal en algunos casos. Uno de los sectores manufactureros más perjudicados es el automotor, que por otra parte está liderando el actual crecimiento fabril.
Entre ocho y diez autopartistas están paralizadas por la falta de gas, y esto lleva a que las terminales dejen de recibir piezas para armar los vehículos, según admitieron fuentes del sector de proveedores. La fabricante de camiones Iveco debió suspender ayer el segundo turno de producción en la planta de Córdoba por falta de materia prima, según confirmaron en la empresa italiana.
Toyota, cuyo modelo de producción se caracteriza por la reducción al mínimo de los stocks, corre peligro de detener hoy el montaje de camionetas en Zárate si no recibe las piezas justo a tiempo, según admitieron en la firma japonesa. General Motors no tuvo problemas con sus proveedores y cuenta con un stock suficiente de piezas, pero las restricciones de gas llevaron a que ayer suspendiera el segundo turno de trabajo en algunas áreas de sus instalaciones de la provincia de Santa Fe, como la de pintura.
En el sector autopartista advirtieron que en 48 horas las diez terminales presentes en la Argentina pueden tener faltantes de partes, pero en las automotrices prefieren no arriesgar pronósticos dramáticos. Entre las fábricas paralizadas o seriamente afectadas figuran fundidoras -como Dema, Ariente y Fundemap- y productoras de piezas forjadas, componentes de suspensión -como la cordobesa Liget, proveedora de Toyota, entre otras- y de partes pintadas -las plantas de pintura necesitan gas para funcionar-. Ninguna suspendió personal por ahora.
La situación autopartista llevó a que la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) emitiera un comunicado de prensa para manifestar "su preocupación por los graves inconvenientes productivos que están generando las restricciones impuestas al consumo energético de las industrias autopartistas, actividad que resulta imprescindible" para la producción de vehículos que se venden en la Argentina y en el exterior. "En particular, algunos fabricantes autopartistas requieren para sus procesos productivos hornos continuos de tratamientos térmicos que funcionan exclusivamente con gas natural como combustible, no siendo técnica ni económicamente viable su reconversión a otro tipo de energía. El aprovisionamiento de este combustible ha sido interrumpido por completo", explicó AFAC, que propuso que se libere "parcialmente el consumo de gas, incluso en forma restringida".
AFAC envió cartas para denunciar el problema al ministro de Planificación, Julio De Vido; a los secretarios de Energía, Daniel Cameron, y de Industria, Miguel Peirano, y al presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain. Precisamente, el jefe de la UIA defendió ayer la política del Gobierno frente a la escasez energética. "Hay que priorizar lo que es domiciliario y después ver cómo vamos administrando esto", declaró a Radio América.
Sin embargo, Lascurain reclamó que los hogares y el Estado ahorren energía: "Si yo en mi casa tengo diez luces prendidas porque tengo una tarifa que no me penaliza, quiere decir que las tarifas domiciliarias no son excesivas. Me parece que tengo que tomar conciencia: si tengo tres televisores prendidos, tengo que tener uno. La luz pública podría estar encendida en menor medida, los espectáculos deportivos tendrían que ser durante el día".
El presidente de la UIA será recibido hoy por la ministra de Economía, Felisa Miceli, y el martes próximo la entidad elevará a Planificación un informe sobre lo que sucede en todo el país, en el que seguramente quedará reflejado el malestar de las uniones industriales de Córdoba y Santa Fe.
Pese a todo, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, relativizó ayer el peso de la crisis energética. "Presagios de problemas energéticos hubo millones, y sin embargo los problemas fueron nimios", afirmó.
En el interior
Sin embargo, casi 1000 trabajadores del Parque Industrial de Trelew están sin trabajo hasta nuevo aviso, porque tres empresas tienen paralizada su producción por fuertes restricciones en el suministro de gas. Esta situación se sumó a las restricciones eléctricas entre las 18 y las 23. Alfredo Limba, secretario del consorcio que maneja el parque, explicó que la primera limitación de gas consistió en que las firmas "no podían consumir más de 10.000 metros cúbicos de gas por día". "Hay cinco empresas muy
grandes que gastan mucho más que eso y durante una semana consumieron ese máximo." El viernes llegó la orden para impedir que Sedamil, Tendlarz y Unilán -que gastan cada una entre 13.000 y 18.000 metros cúbicos- sigan usando gas. Esto paralizó su cadena de producción, que incluye calderas y mecheros industriales.
En Mendoza, la persistencia del desabastecimiento de gas obligó a algunas industrias a recortar horarios de personal, mientras otras evalúan eventuales suspensiones si el problema persiste. Cuatro empresas dedicadas al procesamiento de yeso en los departamentos Las Heras y Malargüe reprogramaron los turnos de sus empleados, que por esta contingencia ahora deben trabajar sólo media jornada.
El secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina filial Mendoza, Juan Carlos Ortiz, precisó que los recortes de horarios y suspensiones de personal afectan a más de 200 trabajadores y afirmó que restricciones similares se registran con trabajadores de otras industrias que tienen consumos intensivos de gas. Ortiz informó que el gremio que conduce ya expuso su preocupación por esta situación ante el secretario de Combustibles, Cristian Folgar.
Industria del vidrio
Un vocero del sector de la industria del vidrio de Mendoza dijo que si persisten las interrupciones de gas no se descarta la suspensión de operarios. El vocero indicó que no hay provisión ilimitada de fueloil -el combustible que usan como sustituto del gas, aunque sea más caro-, por lo que advirtió que "no habrá suspensiones de personal en tanto se pueda conseguir fueloil".
En Santa Fe, sigue vigente el corte de gas natural a decenas de empresas que necesitan el combustible para no interrumpir los procesos de producción. Un ejemplo es Milkaut, donde su presidente, Miguel Benvenutti, admitió que sin combustible puede llegar a perderse leche, con el consiguiente impacto en el sector laboral. "El martes nos dijeron que nos iban a reanudar el servicio, pero hoy [por ayer] nos comunicaron que no había posibilidades porque el consumo seguía siendo muy elevado y había que mantener el suministro residencial. Yo digo: si el desafío es producir, nos tienen que facilitar el combustible para hacerlo. Sería lamentable que la leche se pudriera porque no hay gas", concluyó.
Una veintena de grandes empresas y un centenar de pymes de Córdoba continuaron sin abastecimiento de gas y la restricción de electricidad en horarios pico. No obstante, en medios empresarios se confiaba en que en las próximas horas se restableciera total o aunque más no fuera parcialmente la provisión del combustible. Las empresas afectadas han apelado a combustibles alternativos. "Por ahora, no han suspendido personal ni han paralizado sus actividades", informaron fuentes del sector.





