
Sin GNC, hubo largas colas para cargar nafta subsidiada
Pocas estaciones la ofrecieron, lo que desató la bronca de los taxistas; se resintió el servicio
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El primer día de vigencia de la medida por la cual los conductores de taxis y remises pueden cargar nafta a mitad de precio, como compensación por la falta de gas natural comprimido (GNC), estuvo signado por situaciones de caos y largas colas en estaciones de servicio en el área metropolitana y en ciudades como Mendoza, Mar del Plata, Puerto Iguazú y La Rioja. Una de las razones fue que al combustible subsidiado se pudo acceder en muchas menos estaciones de servicio que las que se habían anunciado como participantes del plan.
El resultado: según los taxistas, la medida no terminó beneficiándolos porque las largas esperas hicieron que perdieran mucho tiempo, que podrían haber dedicado a llevar pasajeros. Además, la mayor demanda de nafta provocó que comenzara a faltar ese combustible en algunas estaciones de servicio, según informó Raúl Castellano, vicepresidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), quien aclaró que el problema no fue generalizado.
Aunque Repsol YPF había anunciado que 193 estaciones con GNC -entre las de la Capital, el conurbano bonaerense, Córdoba y Mendoza- estarían adheridas a la medida, ayer por la mañana sólo seis estaciones ofrecieron esa posibilidad en la ciudad de Buenos Aires.
"Estos son los grandes beneficios de los taxistas", ironizó Claudio Barman, a quien, después de haber esperado una hora y media, todavía le faltaba avanzar dos cuadras para llegar al único surtidor disponible en la estación porteña de Independencia y Jujuy. En ese lugar, a las 11.20, unos 150 vehículos habían cargado nafta con el límite de 25 litros cada uno, mientras que unos 80 hacían fila. A metros de llegar al surtidor, Claudio Chapuis sentenció: "Si hubiese sabido que eran tres horas, no venía. Me ahorré 25 pesos, pero trabajando habría ganado 80".
La poca información sobre cuáles eran los puntos de expendio habilitados desorientó a los cientos de taxistas.
En la YPF de Yatay y la avenida Díaz Vélez, desde las 10 cargaban hasta 40 litros de nafta. "Todo se comunica verbalmente. No hay papeles oficiales", explicó un empleado que prefirió no identificarse. Allí también las esperas eran interminables.
"Debería ser un beneficio, pero es un perjuicio", observó Omar Morín, que esperó dos horas para poder cargar en la avenida Córdoba y Leandro N. Alem.
Consultadas por LA NACION, varias compañías de radiotaxi explicaron que hubo complicaciones para dar servicio, por la casi nula disponibilidad de unidades. Otras, incluso, llegaron a cobrar hasta un 20% más por el servicio. Las paradas de taxis de la terminal de ómnibus de Retiro mostraban filas de hasta 30 personas que, ofuscadas y con frío, esperaban durante horas.
En Mendoza, en tanto, hubo por la tarde cinco estaciones de servicio que vendieron nafta con precio rebajado. Se esperaba que fueran 17, pero muchas tuvieron dificultades operativas. Los dueños de estaciones de servicio protestaron por la falta de información oficial y por la incertidumbre de no saber si dispondrían de suficiente nafta. Allí también se sintió la caída de la disponibilidad de servicios de taxis y remises: sólo circuló el 50% de las unidades.
Debido a que 110 estaciones de GNC de la provincia quedaron inactivas, el sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio de Mendoza manifestó su preocupación por las fuentes de empleo.
En Mar del Plata, las protestas de taxistas y remiseros se acenturaron por la demora en la aplicación de la venta de nafta barata. El beneficio apareció, muy medido, en dos estaciones de la firma Petrobras, ambas sobre la avenida Independencia, en las que hubo colas de hasta cuatro cuadras. "Casi dos horas esperé hasta llegar al surtidor", dijo Fabián Ignacio, chofer de un taxi.
Mar del Plata no había sido incluida entre las ciudades con el beneficio del combustible subsidiado, pero las cámaras empresariales del transporte público pidieron ayer al intendente Daniel Katz su intervención en el conflicto. Poco después confirmó una comunicación con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, en la que éste le aseguró que también en Mar del Plata se vendería "en cuestión de horas" la nafta a precios de GNC.
En Misiones, muchos turistas que visitan las cataratas del Iguazú sufrieron problemas por la falta de gasoil y la escasez de otros combustibles. En algunas localidades de la provincia el problema se agrava dado que usualmente llegan automóviles de Brasil y Paraguay a cargar combustible en estaciones locales, dado que les resulta más barato que hacerlo en sus países. En La Rioja, en tanto, muchos taxis y remises no salieron a trabajar debido a la suspensión de la venta de GNC en las escasas estaciones de servicio que lo venden aquí y la falta de venta de combustible subsidiado, como existe en otras provincias.





