
Tras 200 años, DuPont se sigue reinventando como empresa
La compañía norteamericana invierte US$ 1300 millones por año en investigación
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DELAWARE, Estados Unidos (De una enviada especial).- Pese a la ola de quiebras, los escándalos contables, la crisis de confianza financiera y los cimbronazos que jaquean a los mercados mundiales -últimamente más que nunca-, algunas empresas aún encuentran motivos para festejar.
Es el caso de DuPont, el gigante multinacional que este año cumple dos siglos de existencia, un hito que conmemorará hasta fines de 2002 con celebraciones en los 70 países en los que opera.
No es para menos: se trata de una de las pocas corporaciones industriales que superan los 200 años de actividad ininterrumpida. Y que además cerró 2001 con una facturación global de 2400 millones de dólares y en lo que va del año ya obtuvo beneficios mejores que los previstos.
Durante todo el siglo XIX la pequeña compañía familiar que en 1802 fundó Eleuthére Irénée DuPont -un discípulo de Lavoisier que huyó del caos que siguió a la Revolución Francesa- a orillas del río Brandywine, en el Estado norteamericano de Delaware, se concentró en el mercado de pólvora y dinamita.
Cien años más tarde, la empresa iniciaba un proceso de diversificación y expansión mundial que continúa hasta nuestros días, y en el que a la química, que fue su sello distintivo, se añadió la biología.
En la actualidad, el grupo incursiona en áreas tan diversas como alimentación, salud, indumentaria, construcción, biotecnología, electrónica, industria aeroespacial y transporte, y participa en más de la mitad de los segmentos de mercado que conforman el producto bruto interno mundial.
"Una compañía puede operar exitosamente durante 200 años solamente si se reinventa a sí misma", dijo el CEO y director general de la empresa, Chad Holliday, durante los festejos que la firma lanzó en Delaware, su cuna de nacimiento.
A tono con esta filosofía y en el contexto del reposicionamiento de su imagen, la empresa reemplazó su slogan tradicional, "Mejores productos para vivir mejor", por un nuevo lema, "Los milagros de la ciencia", con el objetivo de ser percibida como una firma consagrada a la ciencia.
De hecho, la compañía invierte anualmente más de 1300 millones de dólares en investigación para apoyar el trabajo de más de 3000 científicos (uno de ellos, Charles J. Pederson, recibió el Premio Nobel en 1987).
Los resultados de semejante inversión están a la vista: a lo largo de sus 200 años de historia, DuPont creó productos que revolucionaron industrias enteras, y más de una vez sorprendió a la humanidad con descubrimientos que cambiaron al mundo.
Dentro de estos últimos se destacan el celofán -primer material impermeable para envases-, el nylon -que se aplicó por primera vez en cepillos de dientes y causó furor con las medias-, la fibra elástica Lycra, el teflón, el neoprene -primera goma sintética-, el tyvek -en forma de láminas resistentes y aislantes-, o el kevlar-con el que se fabrican los chalecos antibalas-, entre otros materiales cuyos nombres ya forman parte del lenguaje cotidiano.
Actualmente la compañía está abocada al desarrollo y comercialización de su último invento, Sorona, un polímero obtenido sobre la base de maíz que promete ser el Lycra del futuro. Además, el grupo sigue adelante con sus planes de inversión y ampliación de mercados -principalmente en Asia-, siempre haciendo hincapié en el cuidado del medioambiente, la ética en los negocios y la seguridad como pilares de su cultura empresarial.
No deja la Argentina
Pero la Argentina, donde en junio último DuPont cerró una de sus cuatro plantas, escapa a esta tendencia de crecimiento global, y los propios ejecutivos de la empresa multinacional mencionan a nuestro país como una excepción en sus proyectos de expansión. "En este momento toda la economía argentina está en un parate general, que suma a la inestabilidad política, lo que hace muy difícil asumir riesgos e imaginar inversiones a corto plazo", manifestó a LA NACION José Testa, presidente de DuPont Argentina.
Sin embargo, Testa subrayó que la Argentina tiene claras ventajas competitivas e importantes áreas de crecimiento a los ojos de la empresa, sobre todo en los rubros de agro y alimentación.
"No hay ningún plan para dejar el país", aclaró el ejecutivo, al tiempo que destacó la larga trayectoria de DuPont en la Argentina, donde opera desde 1937. En los últimos cinco años, dijo, la firma ha invertido en el país cerca de 75 millones de dólares en adquisiciones, ampliaciones de fábricas y mejoras tecnológicas.
"Estamos orgullosos de ser parte de DuPont y de participar en los 200 años de su fundación, una circunstancia que se da muy excepcionalmente en la historia", agregó Testa.




