
Un portafolio diversificado y cercano al dólar
Por Rafael Ber Para LA NACION
1 minuto de lectura'
La aceleración del deterioro del contexto económico desde fines del año pasado por la crisis institucional sumada al default de la deuda soberana, la devaluación y la pesificación asimétrica ha reducido sustancialmente las alternativas de inversión en el mercado local.
Dicha situación coloca a los ahorristas frente a una compleja disyuntiva en la cual deben no sólo absorber las pérdidas de sus inversiones, sino que también poco a poco buscan volver a las colocaciones a fin de intentar proteger el valor de su patrimonio.
Sin embargo, la tarea no es fácil, ya que la falta de instrumentos atractivos se convierte hoy en moneda corriente dentro de un mercado financiero y de capitales argentino que ha sido destruido por la crisis económica.
Asimismo, la incertidumbre política se convierte en un condimento no menor que sin dudas complica más la coyuntura y las perspectivas de nuestro país hacia los próximos meses. La falta de acuerdo con el FMI luego de prolongados meses de negociaciones termina de definir a grandes rasgos el marco en el cual la toma de decisiones de inversión se realiza actualmente.
A pesar de ello, creemos que los inversores no tienen más remedio que seguir buscando alternativas válidas que les permitan mantener en moneda dura sus ahorros frente a la desvalorización del peso y la inflación.
Consideramos que en vista del incierto panorama, la conformación de un portafolio debería intentar ante todo alcanzar un elevado grado de diversificación entre los diferentes activos incluidos.
En el nivel particular, entendemos que las Lebac (Letras del Banco Central) se convierten en interesante alternativa, ya que sus rendimientos reales son atractivos bajo un escenario de lateralización de la cotización del dólar tal como prevemos a muy corto plazo.
Otras de las adecuadas opciones de inversión que identificamos son las acciones locales, las cuales a pesar de la elevada selectividad han permitido a los inversores conseguir interesantes beneficios desde comienzos de año.
En particular, los mejores rendimientos fueron obtenidos por empresas con un claro perfil exportador, bajo nivel de deuda dolarizada y una favorable composición de costo en moneda local.
A tal efecto seguimos recomendando posicionarse en Siderca, Perez Companc, Molinos, Siderar, Aluar e Indupa, ya que deberían seguir mostrando una mejor performance que el resto de las firmas locales, muchas de las cuales se han visto negativamente afectadas por los fuertes cambios en las reglas de la economía, como las utilities gas, utilities electricidad, telefónicas y bancos.
Por otro lado, creemos prudente que los inversores aprovechen la alternativa de los Cedears (Certificados de depósito argentino) para conformar un portafolio equilibrado, ya que a pesar de la elevada volatilidad de los mercados internacionales reciente permiten "dolarizar" sus tenencias y alcanzar una atractiva diversificación geográfica en el nivel mundial.
Consideramos que la incorporación de un reducido porcentaje de deuda pública y corporativa podría ser una válida alternativa para aquellos inversores con un horizonte de al menos mediano plazo. De esta manera, vislumbramos en los bonos globales soberanos y en algunos bonos corporativos de alta calidad crediticia (Perez Companc e YPF) interesantes posibilidades de apreciación en vista de sus castigadas cotizaciones.
Los papeles del Estado
En relación con el posicionamiento en títulos públicos, vemos mayor valor en el segmento medio de la curva de globales de acuerdo con nuestros escenarios de reestructuración, la cual sin dudas incluirá importantes descuentos en términos de valor presente neto y una prolongada negociación.
Para los inversores más arriesgados existen también posibilidades en títulos de empresas locales que han sido desfavorecidas por la pesificación de tarifas ante la dolarización de sus pasivos, que muestran en promedio cotizaciones inferiores a US$ 35. En dicha categoría nuestras preferencias se vuelcan hacia las diferentes emisiones de Transener, Autopistas del Sol y TGS.
En relación con los plazos fijos, consideramos que la fuerte baja de las tasas de interés reciente producto de la mejora de situación de liquidez del sistema financiero ha reducido sustancialmente el atractivo de realizar colocaciones en pesos aun a corto plazo por el menor rendimiento en términos reales.
En definitiva, creemos que el proceso de inversión dentro de un marco de alta incertidumbre debería estar caracterizado por una fuerte diversificación, exigente selectividad de instrumentos y un activo monitoreo de la cartera que permita maximizar la relación rendimiento-riesgo con la premisa fundamental de resguardar el valor patrimonial en términos de dólares.





