
Indalecio vuelve a casa
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En Molinos, quizás uno de los lugares más lindos de los Valles Calchaquíes, se ha inaugurado recientemente un centro de interpretación en la casa histórica que perteneció al prócer salteño Indalecio Gómez. La casa, con dos puertas enfrentadas en una de sus esquinas sin ochava, ha sido recuperada y transformada, por un acuerdo entre el gobierno provincial, el gobierno municipal, una empresa de Japón y una organización no gubernamental, en un moderno centro que sintetiza los aspectos culturales y naturales de los Valles Calchaquíes desde la prehistoria hasta la actualidad. Con esto se pretende despertar interés, motivación y compromiso con el cuidado de la naturaleza y la cultura.
El centro recupera la figura histórica de quien impulsó la reforma del régimen electoral y redactó la ley 8871, que se conoce como ley Sáenz Peña, para que todos los argentinos tuvieran derecho al voto secreto y obligatorio, que abrió camino para que toda la ciudadanía participe y destruya el fraude electoral tan frecuente por aquellos años.
Este hombre nacido en el corazón de los Valles Calchaquíes, en la casa que hoy se ha recuperado, entendía que el fraude era el instrumento clave del caciquismo, que define a quienes despliegan su estrategia apoderándose del gobierno como un objeto que se posee y administrando los recursos públicos en beneficio de intereses privados. Así, según Indalecio Gómez, los que gobiernan convierten el poder en "patrimonio propio", en "objeto de posesión personal y no función de un deber", y destaca que en el régimen caciquil no hay ciudadanos sino servidores sumisos que hacen lo que el patrón ordena. Sin duda, las inquietudes que aquejaban al procer salteño tienen hoy vigencia, lamentablemente.
El moderno centro de interpretación y el rescate de la figura del prócer Indalecio Gómez, realizado con el lema de "Indalecio vuelve a casa" por el Ministerio de Turismo, con el singular aporte de la Dirección de Patrimonio, constituye un importante ejemplo del trabajo conjunto de los mencionados sectores y contribuye no sólo a promover el respeto por la institucionalidad, sino también a resaltar la belleza del patrimonio de Molinos, por lo que se reconcilian así la naturaleza, la cultura y la ética en nuestro país.



