La Universidad de la Singularidad
Una casa de estudios superiores se ha propuesto alcanzar logros en el campo de las ciencias y la tecnología para cambiar la realidad planetaria
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La Universidad de la Singularidad (SU, según sus siglas en inglés) es una institución cuya finalidad se ha definido en estos términos: "Reunir, educar e inspirar a una comunidad de estudiantes que se esfuercen por comprender y facilitar el desarrollo tecnológico de manera exponencial y promover, aplicar, orientar y ganar esas herramientas para resolver los grandes desafíos de la humanidad".
Ubicada en el famoso Silicon Valley de California, esta universidad pertenece al campus de la NASA donde fue creada en 2009. Su organización y funcionamiento no siguen las normas tradicionales de las casas de estudios superiores y, al considerar las ambiciosas metas que se ha propuesto, se justifica su aspiración de convertirse en "un faro de innovación y creatividad". Los objetivos se han diseñado en una dimensión que asombra, apuntan a logros que la ciencia y, en especial la tecnología, han de alcanzar para modificar sustancialmente la realidad planetaria que nos rodea y con ella la existencia humana. Los enunciados que definen a la SU sobrepasan cualquier límite.
Recientemente estuvieron en Buenos Aires dos de sus miembros: Nicholas Haan, director de Grandes Desafíos Globales y líder de Proyectos de Singularidad, y con él Pascal Finette, profesor a cargo del Laboratorio de Emprendimientos, que hicieron mención de los grandes temas en que se ha concentrado la labor de esta singular universidad.
Tales cuestiones centrales son el medio ambiente, los alimentos, la energía, la seguridad, la pobreza, la educación, la salud global y el espacio. De acuerdo con la originalidad ya señalada, la SU no busca competir con las instituciones superiores conocidas. Su intención está puesta en complementar los fines y las obras de las universidades tradicionales. Para ello, quienes estudian y trabajan allí tienen que asumir las grandes metas formuladas, ya que se trata de acceder a conquistas extraordinarias; por lo tanto, nadie puede trabajar allí si no comparte ese nivel de aspiraciones.
Peter Diamonds, perteneciente al cuerpo de valiosos integrantes de la universidad, ha puesto de manifiesto las expectativas que se vuelcan sobre los estudiantes, quienes deberán elevar su mirada más allá de su propio campo y han de observar y comprender el trabajo de los demás, a fin de avanzar en el conocimiento. El modo de estudiar elegido es, por lo tanto, interdisciplinario y se distribuye según programas de posgrado o para ejecutivos.
La SU, meca de la creatividad puesta al servicio de la investigación y la tecnología requiere, pues, la presencia de personas que se distingan no sólo por sus aspiraciones de progresar en la materia que investigan, sino que han de poseer espíritu emprendedor y sentirse apasionadas por resolver las grandes cuestiones que afectan a la humanidad.
Gran parte de la confianza que convoca esta universidad reposa en el prestigio adquirido por la tecnología en los tiempos contemporáneos, de acuerdo con los logros alcanzados y los que promete.
Sobre las ruedas que ofrece esa misma disciplina en acelerado crecimiento, se multiplican las invenciones y el espíritu emprendedor se fortalece y difunde mundialmente.



