
Los museos y sus amigos
La Federación Argentina de Amigos de Museos (Fadam) mantiene viva la conciencia del patrimonio cultural
1 minuto de lectura'
El último congreso de la Federación Mundial de Amigos de los Museos (WFFM, por sus siglas en inglés), realizado en Génova, Italia, contó con la presencia de representantes de la Federación Argentina de Amigos de Museos (Fadam), que desarrolló una tarea de un valor enorme en la red de nuestros museos desde sus inicios.
En varios frentes, la acción de los amigos ha permitido concretar programas y mantener alto el listón de la calidad en la oferta de exposiciones y en la conservación de las instalaciones, más aún cuando los magros presupuestos oficiales condenaban muchas veces a nuestros museos al abandono.
Un caso visible ha sido durante todos estos años la tarea constante y silenciosa realizada por Nelly Arrieta de Blaquier, al frente de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes. Como integrante del board del MoMA de Nueva York, conoce el impulso que los privados aportan a los museos públicos, ya que en los Estados Unidos la conciencia ciudadana y el compromiso cívico con las instituciones, canalizada a través de las asociaciones de amigos, cumplen con la tarea que el Estado ha dejado en sus manos.
Es una tendencia hoy en el mundo entero, potenciar la participación de los ciudadanos en los museos, tal como sucede con Fadam, fundada por Lucrecia Oliveira Cézar de García Arias y presidida actualmente por Susana de Bary Tornquist, quien en la celebración de los 25 años de su creación ha encarado con enorme entusiasmo la continuidad de un estilo de trabajo en consonancia con sus pares del exterior, con el apoyo incondicional de la coleccionista Claudia Caraballo de Quentin.
La crisis financiera que afecta la economía mundial torna más necesario que nunca velar por el futuro de los museos, tanto en el mantenimiento edilicio como en el calendario de exposiciones, pero, sobre todo, en la puesta en valor y conocimiento de su acervo.
El rigor presupuestario ha llegado también a los museos británicos, que son gratuitos y contaban con el sostén permanente de fondos procedentes de la lotería. Por decisión de las autoridades, esos fondos serán destinados de ahora en más a financiar los próximos Juegos Olímpicos de Londres.
Todo indica que para los museos ésta es la hora de los amigos. En la reunión realizada en Génova, Fadam presentó un informe en el que se describen detalladamente las características especiales de los 110 museos argentinos miembros de la entidad y cómo encarar una estrategia para que éstos puedan seguir desarrollando sus distintas tareas museísticas, con el objetivo puesto en el crecimiento futuro de estas instituciones y de sus asociaciones de amigos, tema central del cónclave internacional.
Quizá la problemática reflejada por el informe de Fadam encuentre similitudes con la realidad de otros países de América latina. Efectivamente, la entidad argentina hizo hincapié en el hecho de que no puede ofrecer los mismos servicios a todos sus asociados porque para la mayoría de ellos sus necesidades son individuales. La constitución, entonces, de pequeños grupos de trabajo con necesidades parecidas ha demostrado ser, junto con la comunicación horizontal y el contacto personal, un excelente método de acción para favorecer el rico intercambio de ideas y experiencias.
La tarea desarrollada por Fadam, desde 1984, ha apuntado siempre a interesar a nuestros jóvenes en su herencia cultural. Por ello, más de diez mil chicos de escuelas primarias argentinas han participado desde entonces en actividades tendientes a comprender la importancia que la herencia de su lugar de origen tiene para su propia historia, en la definición de la identidad: no importa dónde vivan, siempre estarán rodeados por una herencia natural y cultural que les pertenece y los define.
Pese a no contar con aportes del Estado, la labor de Fadam ha demostrado ser fundamental para que las nuevas generaciones tomen conciencia del valor del patrimonio natural, cultural e histórico común, y de su rol como activos guardianes de nuestros museos.


