Luz y sonido para activar neuronas
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Investigadores del Instituto Leloir juntamente con científicos del Conicet llevaron adelante un experimento con ratones de cerebros envejecidos dirigido a estimular sus neuronas. Mediante luz led intermitente y un tono auditivo de alta frecuencia lograron que las ubicadas en la región del hipocampo crecieran más robustas y al doble de la velocidad habitual. Los resultados fueron publicados por la prestigiosa revista Molecular Psychiatry, del grupo editor Nature, bajo el título de “La estimulación gamma audiovisual restaura la neurogénesis hipocampal y la plasticidad del circuito neuronal en ratones envejecidos”.
Desde 2016 se trabaja con estimulación sensorial por sus beneficios en personas con enfermedades neurodegenerativas, pero, según sostienen los propios investigadores, no conviene crear expectativas apresuradas pues aún subsisten demasiadas incógnitas. Sí es cierto que, de comprobarse la seguridad y efectos benéficos de estos tratamientos, estaríamos ante una terapia potencialmente accesible y no invasiva.
Atrás va quedando la errónea afirmación instalada por años respecto de que las neuronas no son reemplazadas a su muerte. Es cierto que el proceso de neurogénesis se ralentiza con los años y con las enfermedades neurodegenerativas, por lo que siempre será más sencillo aprender cosas nuevas de niño que de adulto. Sin embargo, gracias a la plasticidad cerebral todo lo nuevo que uno aprenda, a cualquier edad, favorece la creación de nuevas conexiones.
Durante 17 días, a razón de una hora cada tres veces por jornada, los ratones con cerebros envejecidos fueron expuestos a luz y a ondas de frecuencia gamma, de muy pequeña oscilación y parecidas a las que el cerebro genera y que se vinculan con procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. Tanto así que en pacientes de Alzheimer la actividad gamma se presenta alterada. En el grupo que fue estimulado se detectaron neuronas más crecidas y funcionales, con células multiplicándose más y dendritas más robustas, explicó Alejandro Schinder, coordinador del paper presentado. “Las razones profundas de esta sinergia aún no están del todo claras y forman parte de los interrogantes que seguimos investigando”, agregó. Destacaron también que cuando los estímulos se aplicaron por separado los efectos fueron parciales.
En los Estados Unidos este abordaje se aplica desde hace cinco años de manera experimental. Estudios del Massachusetts Institute of Technology (MIT) mostraron que la estimulación no invasiva con luz parpadeante reducía la acumulación de placas amiloides, marcadores de la enfermedad de Alzheimer, en ratones.
El envejecimiento poblacional, sumado a factores genéticos y ambientales, conduce a un incremento de enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica. Detener la progresión de estos males es imperativo y la ciencia avanza para que el diagnóstico temprano y el acceso a distintas terapias sea una realidad.


