Clarivet Cruz, madre de la niña violinista fallecida: “Mi hija pasó a ser estudio y práctica de cada uno de esos médicos que estaban ahí”
Denunció graves negligencias médicas y falta de preparación del personal de salud tras el fallecimiento de Romina Rivera, de 9 años
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Tras la muerte de Romina Rivera Cruz, la niña prodigio de 9 años que integró la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela y conmocionó al mundo tras tocar el violín ante el Papa en el Vaticano, su madre, Clarivet Cruz, rompió el silencio con un desgarrador testimonio audiovisual en el que denunció supuestas negligencias médicas e improvisación por parte del personal del hospital donde la niña permaneció internada durante diez días.
A través de un video difundido públicamente, la mujer comenzó identificándose y recordando el destacado talento de la pequeña: “Buenas tardes, mi nombre es Clarivet Cruz, representante de Romina Rivera, quien perteneció a la Sinfónica Nacional de Venezuela, niña violinista prodigio que fue al Vaticano”.

De inmediato, aclaró las circunstancias previas a la descompensación de su hija y apuntó contra las fallas del centro sanitario: “Quiero aclarar que mi hija tenía una condición base llamada fibrosis quística. Sin embargo, la muerte de ella fue por falta de conocimiento médico. Fue atendida por distintos médicos que desconocían la patología y que no permitieron el enlace con su neumonólogo de cabecera, la doctora que la veía en la unidad de fibrosis quística de Barquisimeto, el cual me me negaron esa oportunidad”.
En el hospital de Acarigua, según la perspectiva de la madre, las deficiencias edilicias y la impericia profesional derivaron en el fatal desenlace. “No tienen las condiciones necesarias para que un paciente con esa complejidad esté allí hospitalizada. Y, sin embargo, lo que hicieron fue hacerle series de estudios y exámenes que llegaron a descompensar a mi hija. Mi hija pasó a ser estudio y práctica de cada uno de esos médicos que estaban ahí, estudiantes o no, que estaban ahí de guardia”, lamentó con profunda conmoción.
La voz de alerta por otros niños
Cruz expresó que difundir lo vivido tiene como fin concientizar sobre el estado de la atención médica para enfermedades complejas y evitar que otros menores sufran situaciones similares.

“Sé que con esto no voy a recuperar a mi hija, pero también sé que así como ella padeció estos 10 días en el hospital, muchos niños también lo deben de haber pasado o quizás lo pasan. La falta de conocimiento del personal médico apagaron la luz de mi hija, la oportunidad y sueños que ella tenía”, sentenció en su desgarrador mensaje.
Una vida marcada por el arte y el coraje
A pesar de padecer fibrosis quística —una enfermedad genética crónica que afecta las vías respiratorias y el sistema digestivo—, Romina demostró una destreza musical fuera de lo común que la convirtió en una de las integrantes más destacadas del programa El Sistema.
En octubre de 2025, formó parte de la delegación de 160 niños venezolanos que viajaron a Italia en el marco de las celebraciones por la canonización de los santos Carmen Rendiles y José Gregorio Hernández. Allí, durante el concierto Santos y Música para Todos, conmovió al público en el Vaticano interpretando un solo de violín en el emblemático Danzón n.º 2 de Arturo Márquez.

Tanto desde El Sistema como desde su colegio en Venezuela expresaron sus condolencias públicas y recordaron a la pequeña por su brillante talento y perseverancia. Juan Beneditto, uno de sus profesores de música, resumió con emotivas palabras la entereza con la que la niña afrontaba su cotidianidad: “Sabía que podía morir en cualquier momento, por eso vivía el hoy”.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA


